Juan Andrés Lagos, miembro de la Comisión Política del PC, analiza las invitaciones protocolares cursadas a los mandatarios para la investidura de Piñera.

Patricia Schüller. Periodista. Las invitaciones al cambio de mando presidencial, que se realizará el próximo 11 de marzo, que se han cursado a los presidentes de todos los países con que Chile tiene relaciones diplomáticas, incluyendo a Evo Morales, de Bolivia, y Nicolás Maduro, de Venezuela,  no han estado ausentes de polémica.

En el caso de Morales este ya ratificó que acudirá a la ceremonia, mientras que el gobierno de Venezuela no ha confirmado si el mandatario asistirá al acto protocolar.

Juan Andrés Lagos, integrante de la  Comisión Política del Partido Comunista (PC), analiza la polémica suscitada.

El canciller boliviano Fernando Huanacuni dijo que acudirán al cambio de mando “con esa predisposición al diálogo”. La visita de Evo Morales se producirá a escasos días de los alegatos de La Haya.

Efectivamente nosotros como país tenemos un diferendo que en este momento está, por planteamiento de Bolivia, en el Tribunal Internacional de La Haya y hay alegatos. Cuando se hace buena diplomacia, diplomacia democrática, diplomacia que mira los intereses de Chile y no de la superpotencia que nos está hegemonizando y que nos pretende empujar hacia una polarización y radicalización tremenda en nuestra región (se puede dialogar).

Lagos remarca que (esta hegemonía de Estados Unidos) “ha quedado en evidencia con la inspectiva visita del principal jefe de las relaciones internacionales de dominación (Rex Tillerson) de ese país donde incluso ha planteado la intervención militar en Venezuela y ha legitimado el papel de las dictaduras militares en nuestra región. Incluso esto ha tenido la reacción de rechazo del canciller de Brasil que no es precisamente de centro ni de izquierda, es el canciller de un gobierno derechista (…). Cuando se está en esa situación, cuando en el contexto del diferendo se ha sido país anfitrión de la reunión de CELAC  (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) que es el sistema multilateral más amplio que tienen nuestros países, sin la presencia tutelar de EU, con China; cuando estamos empujando para que nuestra región sea una zona de paz creo que los instrumentos y armas del diálogo, de la negociación, no se oponen al proceso que en este momento está instalado en La Haya. La presencia del Presidente Evo Morales(en Santiago) es un espacio para ver caminos que a Chile le interesan desde el punto de vista de lo que es la integración en todos los planos, del diálogo bilateral y de avanzar en la normalización de las relaciones bilaterales. Los diálogos de negociación son instrumentos democráticos de las relaciones diplomáticas en un mundo que está agotado de resolver los conflictos que instala, por lo menos en nuestra región, el imperialismo norteamericano a través de intervenciones o dictaduras militares. Es muy bueno que Chile haya invitado a todos los presidentes y que Evo Morales haya confirmado su visita”.

En el caso de Maduro su invitación ha causado rechazo tanto de Chile Vamos como de la Nueva Mayoría. El canciller Heraldo Muñoz sostuvo que invitar al mandatario venezolano es parte del protocolo y que “cada presidente evalúa si es bienvenido o no al país que va”.

Chile en este último tiempo ha tenido un papel muy importante en términos de acompañar a la solución de un conflicto armado en Colombia, por ejemplo, que tenía larga historia y que hoy los sectores ultraderechistas de esa nación, con cierta anuencia de los grupos más violentos del imperialismo norteamericano, tratan de desestabilizar a través de crímenes de activistas sociales, campesinos, militantes del nuevo partido que ha formado la FARC. Ese proceso Chile lo ha acompañado y lo seguirá haciendo y demuestra la vocación pacífica que nuestro país debe tener para, por la vía del diálogo y las negociaciones, ayudar a acercar posiciones en aquellos lugares donde hay conflictos que podrían ser superados por ese camino con el respeto a la soberanía nacional de cada país. Por eso remarco la posición de nación acompañante.

“En el caso de Venezuela –añade- se constituyó un grupo de apoyo que llegó a un cierto resultado. La carta que le envió el ex presidente español, Rodríguez Zapatero (José Luis) a la oposición para que firmen el documento respecto de los acuerdos a los cuales se habían llegado me parece fundamental, porque lo que tenemos que tratar de evitar es la polarización en estas situaciones (…) no es casual de que el principal jefe político de las relaciones de dominación internacional de EU visite nuestra región y centre sus críticas y acusaciones hacia Venezuela; y además acuse a China y a Rusia de estar poco menos que interviniendo en nuestra región. Aquí lo perverso es que Estados Unidos está presionando a sus aliados que están subordinados a sus intereses para generar un cerco mayor todavía sobre Venezuela. Esa es la causa por la que una parte de la oposición venezolana ha decidido temporalmente no firmar el acuerdo. Si queremos hablar de presiones, las más fuertes son de EU sobre la oposición y los gobiernos de la región para que aislen a Venezuela”.

El diputado opositor y presidente del partido Un Nuevo Tiempo, Enrique Márquez, dijo este viernes a radio Cooperativa que ve poco posible que Maduro viaje a Chile al cambio de mando, “porque está básicamente preso” en Venezuela. Sostuvo también que “el rechazo internacional (hacia su país) es unánime”.

Eso es bastante falso. (…) Si se analiza por correlaciones Venezuela  no está sola en el mundo. No sé si el diputado que usted menciona considera de que China, los países del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) o la mayoría de las naciones de CELAC no valen nada en el mundo. Es curiosa la forma de ver esa figura tan eurocentrista, tan pro norteamericana para preconfigurar una realidad mundial que hoy es mucho más multilateral de lo que era hace un tiempo atrás. Venezuela necesita apoyo para avanzar en un proceso de diálogo y en un proceso de paz y terminar con estos intentos intervencionistas.

Juan Andrés Lagos pone de relieve “que Estados Unidos no ha reconocido ningún proceso electoral realizado en Venezuela y EU le ha dado lecciones de democracia y de elecciones a todo el mundo y no se mira al espejo. El Presidente de Estados Unidos (Trump) fue elegido por un millón de votos menos que Hillary Clinton, entonces de qué sistema democrático electoral estamos hablando”.

¿Sería importante para Chile que Maduro participara en la investidura de Piñera?

Sin duda, esta es una transmisión de mando presidencial. Si yo fuera tan mezquino como lo son algunos de los que han planteado que no asista diría que Maduro no venga porque tendrá que saludar a un presidente de derecha. Pero eso no es lo que estamos mirando en el cuadro de las relaciones internacionales, de lo que interesa y es importante para la nación.  En este momento para Chile es muy importante que asista la mayor cantidad de presidentes, porque es un cambio de mando del gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, con una coalición, que ha hecho los cambios y reformas democráticas, políticas y culturales más importantes del año ’90 en adelante, muchas de las cuales están en proceso. Se traspasa el mando a una persona que ya fue mandatario del país, que marcó a la nación con una impronta derechista en el terreno económico y político, que ganó las elecciones legítimamente y asumirá el mando presidencial.

“Entonces, qué sentido tiene cerrarles las puertas con tanta prepotencia y autorreferencia, ese falso orgullo nacional a  las Jefas o Jefes de Estado con las que no tenemos por qué necesariamente compartir (sus asuntos internos). Tenemos que estar mirando el interés nacional de Chile, de tener relaciones bilaterales con todas las naciones y tener relaciones multilaterales también (…) en este país hay sectores que miran con el espejo retrovisor y son más egocentristas que los propios europeos y más pro norteamericanos que los propios norteamericanos, que no están viendo las tendencias mundiales y regionales”, enfatiza el dirigente.

Volviendo al canciller Muñoz, ¿qué le pareció lo que dijo respecto a la visita de Maduro?

No comparto esa posición de que cada gobernante tiene que evaluar lo que pasa en el país al cual lo invitan. En Chile tenemos estándares de democracia que necesitamos profundizar fuertemente. Si de verdad queremos que se expresen las posiciones que respaldan o rechazan al Presidente Maduro en Chile, el Estado tiene que hacerse responsable de una manera democrática de aceptar aquellas expresiones, pero sin discriminar unas de otras. Aquí se ha producido una discriminación, porque el canciller no ha hablado de quienes respaldamos el proceso bolivariano, ha hablado solo de que los eventualmente harían manifestaciones en contra. Un gobierno democráticamente responsable es aquel que cuando invita a un Jefe de Estado le da las garantías plenas para que su visita al país sea significativa. En ese sentido, me parece que lo fundamental es que cuando se invita protocolarmente, el gobierno de una manera democráticamente madura se haga responsable de que los presidentes y presidentas que visitan la nación tengan la consideración de lo que significan como mandatarios.