Son dos importantes encuentros donde los comunistas comentan la actualidad, proyectan las tareas a futuro y comunican a los medios las actividades a realizar en el período que se inicia cada año.

José Luis Córdova

Los periodistas inician cada año compartiendo un caldillo de congrio “a la manera de Neruda” que les ofrece el Partido Comunista cada 1 de enero, en un ambiente de camaradería y cordialidad. En la ocasión, los dirigentes de la colectividad extienden la invitación a los profesionales de la prensa, la radio y la televisión a la Fiesta de los Abrazos que cada primer fin de semana de enero se celebra en el Parque O Higgins de la capital.

Son dos importantes encuentros donde los comunistas comentan la actualidad, proyectan las tareas a futuro y comunican a los medios las actividades a realizar en el período que se inicia cada año. Se trata de un esfuerzo por cultivar y extender los lazos con los profesionales de las comunicaciones encargados de informar sobre los planes y proyectos del Partido de Recabarren.

Se sabe que no es fácil para redactores y reporteros llegar con estos materiales a la mesa de redacción para publicarlos o emitirlos. Los editores de los medios se limitan a constatar, en general, el acontecimiento, es decir, la realización del caldillo y, posteriormente la actividad en el Parque. Rara vez se consigue más de una cuña donde es posible conocer algo más de la estrategia y táctica que aplicarán los comunistas en el período siguiente.  Constituyen una suerte de “minuto de gloria” que es necesarios aprovechar a través de una “cuña” sintética y que refleje algo del pensamiento comunista.

La realización de las sesiones plenarias del Comité Central del PC también son hechos que convocan cobertura de prensa y donde camarógrafos y fotógrafo tienen la ocasión de acceder incluso al salón de las discusiones, mientras los periodistas esperan un punto de prensa.

Las demás oportunidades en que los profesionales de la prensa acuden a las convocatorias del Partido son, generalmente, para responder ataques, explicar situaciones que se difunden profusamente por los medios sin conocerse el pensamiento de los protagonistas referidos en notas, a menudo, como parte de campañas anticomunistas.

La idea que subyace es que el PC sólo reacciona a los hechos y, salvo en casos de iniciativas parlamentarias, las demás apariciones de dirigentes se efectúan para responder acusaciones, para desmentir falsedades y aclarar situaciones.

Como en los programas políticos Tolerancia Cero y Estado Nacional no tienen el prurito de invitar a los dirigentes comunistas, todos los panelistas en estos foros se extienden y profundizan sobre acciones y omisiones referidas al PC sin que ninguno de sus dirigentes tenga la posibilidad de refutar o explayarse al menos sobre los temas en que se les alude. Para graficar con ironía esta verdad, el alcalde de Recoleta Daniel Jadue, regaló a cada participante en cierto debate un  gomita dulce de mascar con la figura de una guagua. Para hacer realidad la caricatura de que “los comunistas se comen las guaguas” por esos estarían proscritos o excluidos de la tele.