El canal de los Luksic continúa desmantelando su área dramática, ahora con la renuncia del director de ficción, Herval Abreu.

José Luis Córdova

Una vez más se demuestra que una obra artística (en este caso audiovisual) no puede sostenerse exclusivamente por el trabajo de un sólo artista como es el caso de la experimentada Gloria Munchmayer, en el nuevo programa de CHV “Historia del alma” y/o  la novel estrella nacional Daniela Vega, con la cinta “Una mujer fantástica” que no consiguió el Globo de Oro de los críticos de cine, antesala de los Oscar.

La primera no obtuvo un buen resultado en el rating pese a la empatía de la actriz y el interés por el tema de denuncia contra la industria farmacéutica; asimismo, la destacada artistas trans deberá esperar todavía la entrega de la estatuilla dorada para Mejor Película Extranjera, aunque ya no le favorece la votación de los críticos.

Un caso diferente fue el estreno de la nueva teleserie nacional “Si yo fuera rico” en el Mega, que promete captar a la teleaudiencia con la eterna historia de las aspiraciones criollas de ganarse unos buenos millones para mejorar existencias monótonas y rutinarias. Jorge Zabaleta y Mariana Loyola cumplen a cabalidad sus roles, mientras María Gracia Omegna y Gonzalo Valenzuela se desempeñan satisfactoriamente como pareja co protagonistas y la debutante María Fernanda Martínez alterna con los conocidos Daniel Muñoz y Simón Pesutic que construyen personajes a su amaño. Una serie que promete.

En tanto, el canal de los Luksic continúa desmantelando su área dramática, ahora con la renuncia del director de ficción, Herval Abreu -hijo del destacado y ya fallecido director de TV, Herval Rossano- con lo que el área queda circunscrita a un par de funcionarios con una docena de actores que buscan afanosamente otra tienda televisiva.

Mientras, el Gobierno intenta cumplir otro de sus compromisos, instalar una señal cultural en TVN en el marco del proceso de capitalización del llamado “canal público” aprobado en el Congreso.  El último escollo para promulgar esta ley, en la comisión mixta respectiva, surgió la divergencia sobre la dependencia presupuestaria entre los ministerios de Hacienda, Economía y Segegob.

Hasta ahora, no sería solo Hacienda sino también las otras dos carteras las que aprobarían el presupuesto. El senador Guido Girardi argumenta: “La idea era que los contenidos culturales  no pudieron estar condicionados ni por Hacienda ni por otro ministerio”. Su colega Juan Pablo Letelier refuta: “Girardi está profundamente equivocado. A él lo que le gustaría es una señal cultural con absoluta autonomía en el manejo presupuestario”. El tema de la autononía sigue dilatando el proyecto clave para capitalizar TVN.