“El papa va a tener que recibirme. Tengo que decirle lo que está pasando con el pueblo mapuche. Si no, ¿a qué viene entonces?”, indicó la autoridad indígena.

Temuco. “Yo soy Machi, yo hago oración, igual que él (Francisco I). Él es papa, reza, va a tener que recibirme para poder conversar con él”, aseguró la Machi Francisca Linconao”.

“Tengo la esperanza de decirle todo lo que está pasando aquí con el Pueblo Mapuche. Eso es lo que esperamos. Si no, ¿a qué viene entonces?”, sentenció Linconao tras recibir las nuevas medidas cautelares en el marco del segundo juicio por el crimen del matrimonio Luchsinger MacKay.

Cabe recordar que el primer juicio Linconao y todos los demás imputados fueron absueltos y luego fue anulado por la Corte de Apelaciones a fines de diciembre.

El Tribunal Oral en Lo Penal de Temuco le impuso a la autoridad ancestral arresto domiciliario nocturno y arraigo nacional como medidas cautelares. En la oportunidad la líder mapuche indicó que “soy inocente, no tengo miedo para enfrentar la justicia. Me decían que me estaba arrancando, que me estaba fugando cuando fui a Bolivia por un par de días y no es así. Yo estaba sin arresto y no tenía la notificación. Podía salir en cualquier hora en ese momento”.

“Aquí estoy. Vine a dar la cara, porque soy una persona inocente. Aquí estoy, pero siguen mintiendo”, agregó.