Mentira de Banco Mundial sobre índice de competitividad durante gobierno de Bachelet, lo hizo economista ligado a entorno del presidente electo.

Hugo Guzmán. Periodista. En un Twitter, “YastaBueno” publicó: “Ingenuamente, pensé que los primeros escándalos del nuevo gobierno iban a empezar después de completar un año en el poder. Pido sinceras disculpas a mis seguidores”. Y es que en la constatación de que un informe del Banco Mundial mintió respecto a índice de competitividad de Chile, aparece como artífice del engaño un economista chileno que tendría ligas con personeros del equipo del presidente electo, Sebastián Piñera, y con entidades de la derecha chilena.

Se trata de Augusto López-Claros, director de Indicadores Globales y Análisis del Banco Mundial (BM), departamento responsable del informe Doing Business de esa entidad financiera internacional, desde el cual salieron alterados los rankings chilenos de competitividad empresarial, que mostraron ascenso durante la gestión anterior de Piñera, y descenso durante la administración de la Presidenta Michelle Bachelet.

Augusto López-Claros, según informaciones de prensa, tiene cercanía profesional, académica y doctrinaria con Cristián Larroulet, un hombre de la esfera de Piñera y que fue ministro de éste en su primera administración, con la Universidad del Desarrollo (cuyo presidente del Consejo Directivo es el ex ministro de Hacienda de Augusto Pinochet, Hernán Büchi) y con consorcios privados como el Grupo Penta, dirigido por Alberto “Choclo” Délano, antiguo amigo personal del mandatario electo, y Alberto Lavín, que formó filas en la ultraconservadora Unión Demócrata Independiente (UDI).

En una declaración pública, el ministro de Economía, Jorge Rodríguez Grossi, valoró el reconocimiento y disculpa por la manipulación del índice de competitividad económica confirmada por Paul Romer, Economista Jefe y vicepresidente del BM, y señaló que fue “muy franca y honrada, pero revela un escándalo de proporciones”.

Dimensionando el papel del profesional vinculado a la derecha política, el titular de Economía sostuvo que la estadística “habría sido manipulada por el economista a cargo de su construcción (Augusto López-Claros), de manera de hacer ver un deterioro económico durante el Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, con intenciones básicamente políticas”.

Analistas y medios de prensa ya estaban señalando este sábado 13 de enero, conocida la información, que el engaño del Banco Mundial en cuanto a la realidad chilena durante el Gobierno de Michelle Bachelet, “tiene clara intencionalidad política” que daña a la mandataria y beneficia a Piñera.

De acuerdo a la información que circula en Internet y agencias financieras, López-Claros tiene una trayectoria en entidades académicas y financieras internacionales ligadas a políticas liberales y empresariales en materia económica. Fue director del Programa de Competitividad Global en el Foro Económico Mundial (FMI), editor del Global Competitiveness Report (Reporte de Competitivad Global), director ejecutivo y economista internacional superior en Lehman Brothers International y profesor en la Universidad de Chile la Universidad de Georgetown.

En base a estudios que ahora se detectan como alterados y análisis económicos distorsionados respecto a la gestión de Bachelet (como culpar al proceso de reformas y no dar cuenta de la baja del precio del dólar), Piñera llegó a decir que “durante nuestro Gobierno redujimos pobreza casi a la mitad y seguiremos reduciéndola. Hoy con NM, según Banco Mundial, pobreza estaría aumentando”. Y ahora se sabe que el BM mintió respecto a informes sobre Chile. También en estudios dados a conocer por organismos financieros internacionales que eran súper valorados por el gremio empresarial chileno, se llegó a hablar de que durante este Gobierno la economía “se caía a pedazos”.

La revelación del engaño del BM lo dio a conocer el periódico The Wall Street Journal, y sus periodistas intentaron contactar a López-Claros quien, según reportó el medio de prensa, no contestó las llamadas.

Engaño escandaloso

The Wall Street Journal indicó en un amplio reportaje que “conforme a la señora Bachelet, el ranking de Chile se deterioró sistemáticamente, mientras que constantemente subía bajo el señor Piñera”. Se alteraba la posición de Chile en el ranking de competitividad empresarial, afectando la confianza, inversión y percepción de la economía nacional.

Una primera razón técnica, es que se habría producido el uso de “nuevas métricas al índice” del Doing Business. Se indicó que se materializaron “repetidos cambios de metodología” que al final llevaron a una información “injusta y engañosa” respecto a Chile durante la administración bacheletista.

En el reportaje del medio estadounidense, se indicó que los cambios en la forma de análisis, “parecen haber sido impulsados por motivos políticos”.

Paul Romer, declaró que ante la situación quería “dar una disculpa personal a Chile y a cualquier otro país en el que transmitamos una impresión equivocada”.

Se responsabilizó de los datos engañosos. La clasificación general de Chile en el Doing Business fluctuó entre el 25º y el 57º desde 2006. Durante ese período, la presidencia de Chile se alternó entre Michelle Bachelet y Sebastián Piñera.

Al final de cuentas, el vicepresidente del BM declaró que “con base en las cosas que estábamos midiendo antes, las condiciones comerciales no empeoraron en Chile bajo la administración de Bachelet”.

Ya varios analistas y personeros políticos indican que este tipo de situaciones fueron aprovechadas por Sebastián Piñera y sus aliados en el sector financiero y empresarial, para influir en la campaña presidencial y, en base a situaciones distorsionadas, pintar un panorama de la economía chilena que no era tal.

El asunto fue reconocido en Chile, de manera inmediata, como de extrema gravedad. Desde el Banco Mundial se emitió un comunicado expresando que “en vista de las preocupaciones expresadas por nuestro Economista Jefe Paul Romer en los medios y nuestro compromiso con la integridad y la transparencia, llevaremos a cabo una revisión externa de los indicadores correspondientes a Chile en el informe Doing Business”.

Indignación en el país.

De acuerdo a versiones de personeros de  La Moneda, la Presidenta Michelle Bachelet fue informada respecto a la información hecha pública y ella misma se interiorizó incluso leyendo la nota del Wall Street Journal. Luego, escribió en Twitter: “Muy preocupante lo ocurrido con el ranking de competitividad del Banco Mundial. Más allá del impacto negativo en la ubicación de Chile, la alteración daña la credibilidad de una institución que debe contar con la confianza de la comunidad internacional”. Luego, también a través de las redes sociales, la jefa de Estado instó a que “formalmente al Banco Mundial (realice) una completa investigación” de lo ocurrido.

El Ministro de Economía, Jorge Rodríguez Grossi, emitió un comunicado donde expresó que lo ocurrido con el índice Doing Business alterado, es “una inmoralidad pocas veces vista”, frente a la eventualidad de que la entidad que por razones políticas habría cambiado constantemente la metodología de medición para mostrar un indicador más bajo durante la segunda administración de la Presidenta Michelle Bachelet.

Rodriguez Grossi expresó que “esperamos que la corrección del índice sea rápida, pero el daño ya ha sido hecho y es de esperar que no vuelva nunca más a ocurrir que se manipulen estadísticas con objetivos políticos, y menos en un organismo internacional como es el Banco Mundial”.

En tanto, el presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier, expresó en un punto de prensa que “es gravísimo que esto haya ocurrido, se dañó al país y a un Gobierno”. Añadió que “todos sabemos que la derecha trabajó por boicotear al Gobierno de Michelle Bachelet, usaron malas artes como esta que se está informando”.

En declaraciones reportadas por radio Cooperativa, Rodrigo Cerda, del Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales de la Pontificia Universidad Católica de Chile, expresó que “esta es una noticia que a mí me sorprende mucho. La verdad es que no esperábamos que un organismo como el Banco Mundial tuviera este tipo de problemas de internos que generan estos problemas estadísticos, que no son menores”. Apuntó que los analistas suelen usar datos como los del BM, “por lo tanto, que tengamos este tipo de noticias obviamente puede repercutir en la toma de decisiones de políticas públicas”.

En contraste con la preocupación expresada, minimizando el engaño del Banco Mundial e insistiendo en la distorsión instalada por la derecha, el diputado Patricio Melero (UDI), opinó que el organismo debe dar explicaciones pero “otra cosa es concluir que de un cambio metodológico hubo una intención manifiesta de perjudicar a Chile”. Añadió que “los chilenos hace mucho rato que teníamos un diagnostico clarísimo que la economía chilena no creció, que la inversión pública cayó, de que el desempleo se deterioró, ahora como un conejo debajo del sombrero, salir y decir que el Banco Mundial es el culpable de la derrota”.

Al atardecer del día de conocida la noticia, Piñera y personeros de su comando permanecían sin reaccionar, aunque por declaraciones como las de Melero, todo indicaría que el mandatario electo relativizará el engaño del Banco Mundial, seguirá golpeando al actual Gobierno y apuntará que su sector no tiene nada que ver con la instalación de percepciones negativas de estado de la economía durante la gestión de Michelle Bachelet.

 

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