“La diversidad es una cualidad y habrá que hacer que curse el choque de ideas, hasta llegar a una síntesis”, dijo Lautaro Carmona.

Natacha Figueroa. Periodista. No fue entre cuatro paredes, sino en un espacio abierto. No fue entre dirigentes mirándose las caras, sino frente a decenas de ciudadanos y medios de prensa. No fue un acto formal, sino un encuentro de diálogo sin formato. Simbólico o no, en la Carpa Gladys Marín de la versión 30 de la Fiesta de los Abrazos, se encontraron para conversar, dirigentes representativos del progresismo y la izquierda. No se habló de todo, pero se aproximaron ideas y se fijaron algunas posiciones. Como más de alguno se percató, finalmente fue el primer diálogo fluido y concreto entre partidos que adscriben a la centroizquierda y la izquierda y que, por lo demás, serán parte importante de la oposición al Gobierno de derecha que se inicia en marzo próximo.

“La experiencia de 4 años de Gobierno de Nueva Mayoría y Perspectivas. ¿Qué unidad política se puede construir?”, se tituló el foro en el que participaron el ex candidato presidencial del Partido Progresista (PRO), Marco Enríquez-Ominami, el senador electo por el Maule y presidente del Partido Socialista (PS), Álvaro Elizalde, el senador electo Juan Ignacio Latorre de Revolución Democrática, y el diputado y secretario general del Partido Comunista, Lautaro Carmona. Decenas de personas llegaron a escuchar a los expositores en lo que sería la primera mesa en que estaban miembros de la Nueva Mayoría y del Frente Amplio.

En una mañana calurosa, no hubo intención de caldear las cosas, sino más bien establecer una mirada para un periodo que se abre, en el desafío de este sector político, sin dejar de mirar a la derecha y al futuro mandatario Sebastián Piñera.

Hegemonía cultural

Álvaro Elizalde abordó temas de contexto respecto a la realidad social y política, con gravitante incidencia en lo electoral que, en esta contingencia, quedó caracterizada por el triunfo presidencial de la derecha.

De inicio, estableció un hecho de la causa, de que en el país conviven dos visiones, “una más a la izquierda y otra neoliberal”.

En ello, puso de relieve el tema de una cultura que predomina o está extendida en el país y lanzó el desafío con clara intencionalidad política: “La lucha por la hegemonía cultural está absolutamente pendiente (…) la dictadura militar fundó un nuevo Chile, que cambió la institucionalidad, lo económico, pero lo más relevante es la cultura, con patrones de consumo que la derecha sabe activar”. Opinó que ello gravita en amplios sectores de la población, llegando a expresarse en el plano electoral.

Elizalde expresó, siguiendo en la línea de la realidad del país, que “todavía tenemos una de las peores distribuciones de la riqueza del mundo, también avanzamos durante este Gobierno y de manera significativa, (y) lo que debemos hacer es profundizar políticas redistributivas para el futuro”.

Entrando en materia política directa, el presidente del PS, como lo manifestó en otros espacios, planteó el desafío de la convergencia entre todas las fuerzas progresistas, de izquierda y representaciones independientes. Sostuvo, sin entrar en detalles de fórmulas organizativas como el crear un conglomerado, que se puede y se debe avanzar hacia un acuerdo programático básico, sin descartarlo en planos electorales y legislativos.

Indicó, en la línea de lo acordado por su partido, que es importante avanzar en una coordinación “que vaya desde la Democracia Cristiana hasta el Frente Amplio”.

Amplia convergencia política y social

El secretario general del PC, Lautaro Carmona, expresó que “nos satisface mucho de quienes organizamos la Fiesta de los Abrazos que después del 17 de diciembre este sea el primer espacio que podemos empezar a intercambiar entre distintos, pero con un desafío relativamente común”.

En un eje enfatizado en su intervención, el dirigente comunista manifestó que “somos partidarios de promover una amplia convergencia política y social con vista a proyectar todos aquellos procedimientos, tareas, compromisos, causas, que ayuden a potenciar la propuesta más democratizadora de nuestra sociedad. Subrayo la categoría de proceso que tiene que vivirse en todos los espacios; y que  no puede ser ajeno a las Juntas de Vecinos, sindicatos, federaciones de  estudiantes, a la política parlamentaria, regional y a los partidos políticos”.

Carmona opinó que “la diversidad es una cualidad y habrá que hacer que curse el choque de ideas, que curse hasta llegar a una síntesis, pero no anulando”.

Señaló además que los “intercambios debieran reiterarse, imaginar que hay un eje de contenidos que van a sostener objetivamente esa unidad y vivir la unidad en la perspectiva de un proceso que ni obliga a los partidos, no divide, ni obliga a nomenclaturas”.

La discusión es cuándo y cómo

Marco Enríquez-Ominami consideró, sobre la derrota electoral, que “si algo permitió a Piñera ganar es su condición de depredador. La velocidad de Piñera, no la de la derecha, es la que nos derrotó en segunda vuelta”.

El fundador del PRO expresó que “como generación estamos enfrentando algo que ninguna generación enfrentó por la tecnología, y es que el presente y el futuro van juntos, la velocidad con la que avanza Chile es gigantesca, se los digo como protagonista de las tres últimas elecciones. Cuidado con pensar que lo que era válido hace cuatro años lo es hoy” alertó.

Enríquez-Ominami manifestó que “ya estamos de acuerdo en la unidad, la discusión es cuándo y cómo. Me sumo con humildad al proceso, pero cuidado que los tiempos te pasen por encima, nosotros podemos quedarnos atrás defendiendo una identidad. Podemos ahogarnos en procesos. Propongo primaria en todos los cargos, eso resuelve el tema electoral”, acotó, y agregó que “hablemos de los más pobres y necesitados, pero hablemos de las capas medias, que son dinámicas. El presente y futuro corren juntos hoy en día, todo es simultáneo y la política y los partidos somos anclados, somos lentos”.

Oposición lúcida

Juan Ignacio Latorre, el nuevo senador de Revolución Democrática indicó en parte de su intervención la necesidad de que “estudiemos juntos  el programa de Piñera. Mientras la centroizquierda y el progresismo está en sus procesos de reflexión, de autocrítica, de saber qué pasó acá, a Piñera yo me lo imagino los días lunes con su equipo político más cercano diciendo: ‘avancemos no hay moros en la costa’. ¿Quién está haciendo oposición hoy día? Ya está anunciando ciertas cosas en materia laboral, a través de la Dirección del Trabajo; sistema tributario; sistema de pensiones, legitimando el sistema neoliberal”, insistió.

El nuevo senador por Valparaíso expresó que “hoy no hay oposición, por lo tanto, la primera tarea que invitaría es a ser una oposición lúcida desde el Parlamento y desde la calle”.

Planteó que “coincido con lo que decía Lautaro Carmona, de hacer la experiencia desde los territorios, desde las fuerzas vivas de la sociedad, no sólo desde arriba. Una coalición exitosa que sea sostenible no puede ser construida sólo desde arriba y a la rápida, seamos cuidadosos con los tiempos. Pero hagamos el ejercicio de poner nuestros equipos de trabajo, poner nuestros centros de estudio, poner a nuestros  intelectuales orgánicos, a  las fuerzas parlamentarias que tienen el progresismo y la centro izquierda para estudiar el programa de Piñera sabiendo que ellos se proyectan ocho años” en el Gobierno.