Nació con el nombre de Fiesta del Arte, la Ciencia y la Cultura por la Democracia en Chile. Este 2018 la celebración cumple 30 años.

Equipo ES. Santiago. La historia de la Fiesta de los Abrazos parte en el verano de 1989, en medio de los últimos meses de la dictadura, con una resistencia aún vigente y con un Partido Comunista (PC) clandestino. En ese marco, quienes buscaban celebrar los aniversarios de la colectividad debían sortear con ingenio las vallas de la tiranía. Cada 2 de enero el PC recordaba su cumpleaños -hoy lo hace el 4 de junio- ya que ese día, pero en 1922, el Partido Obrero Socialista, fundado por Luis Emilio Recabarren, pasó a adoptar el nombre de Partido Comunista de Chile.

Según explicó a El Siglo, Alejandro del Río, miembro del equipo fundacional de la Fiesta de los Abrazos, la primera conmemoración de ese aniversario fue en 1988, pero con el nombre de Fiesta del Arte, la Ciencia y la Cultura por la Democracia en Chile, donde la convocatoria la encabezaron personalidades del mundo de la cultura y las artes, entre ellas el escritor Poli Délano, el coreógrafo Patricio Bunster, el locutor radial Ricardo García, el arquitecto Miguel Lawner, el pintor José Balmes, entre otros.

Del Río comentó que “se imprimió un afiche para convocar a la familia santiaguina. El lugar elegido fue el Estadio de la Congregación Santa María Claret, conocido como los ‘claretianos’ o ‘marianistas’, ubicado en Salesianos con Ochagavía”.

En el lugar se instaló un escenario grande con un buen sonido, donde la principal atracción fue un circo profesional. Además se instalaron stands de comidas y de distintas exposiciones y ventas, como la de dibujos a 500 pesos, realizados en el mismo lugar, de la mano de los mejores pintores presentes en la celebración.

Toda la infraestructura necesaria, también los temas de seguridad de la fiesta, fueron cubiertas por los mismos militantes y simpatizantes de la agrupación de la hoz y el martillo.

La jornada de ese primer encuentro de “resistencia cultural” en el Estadio Marianista mostró música, danza, teatro, poesía, circo y hasta se desarrolló un pequeño campeonato de fútbol. Asimismo, dicha fiesta de 1988 contó con las presentaciones musicales de Isabel Parra, Congreso, Sol y Lluvia y Transporte Urbano.

El discurso -recordó del Río- fue de Eduardo Galeano quien lo tituló “la Dignidad del ser Humano pasa por la Libertad”.

Nacen los abrazos

La compleja situación que se vivía por esos años con varios dirigentes del PC metidos de lleno en la lucha clandestina, convertía en oro las noticias que llegaban confirmando que los compañeros seguían con vida, mayor aún era la algarabía si fugazmente aparecía alguno de ellos. Tal como lo hizo Lautaro Carmona -“Camilo”- por ese entonces secretario general de la Juventudes Comunistas, quien asomó en la celebración en medio de la actuación del Grupo Congreso.

Alejandro del Río, manifestó que fue en ese momento cuando “los abrazos se generalizaron, eran compañeros que se reencontraban, los que recién regresaban del exilio, de los que evitaban saludarse por razones de seguridad, de los que no sabíamos nada y nuevamente los encontrábamos”.

“Tan efusivos y fuertes fueron los abrazos que los religiosos a cargo del estadio, nos dijeron: ¡Esto es la fiesta de los abrazos! Y así quedó, sobre todo porque El Mercurio tituló dos días después: “La Fiesta de las Artes resultó ser el aniversario del Partido Comunista”, narró el dirigente.

Esta primera experiencia entusiasmó a sus organizadores y al año siguiente trasladaron la Fiesta al Estadio Ferroviario. Sin embargo, el lugar debió ser evacuado rápidamente ante la llegada de carabineros y agentes de civil.

Ya en 1990 el equipo organizador trasladó toda la infraestructura hasta el Parque Forestal y a partir de 1991 el escenario escogido fue el Parque O’Higgins, espacio que se conserva hasta la actualidad.

Anécdotas, leyendas e hitos

Alrededor de esta celebración se han tejido varias leyendas y otros tantos mitos. Una de ellas dice que en dicha fiesta de resistencia cultural, que sirvió de antesala para la Fiesta de los Abrazos, llegó una irreconocible y sigilosa Gladys Marín, quien incluso compró uno de los dibujos de 500 pesos que ofrecía José Balmes sin que nadie notara su presencia.

También, en reiteradas ocasiones se ha narrado la escucha simultánea del discurso de Salvador Allende, a través de varios radiocasetes escondidos entre los árboles. Después de preguntar a varias personas que estuvieron desde el día uno en la festividad, se concluyó que efectivamente esa acción se realizó, pero sólo una vez y no varias como cuentan algunos.

En 1989 se produce un salto aún mayor en la irrupción de los comunistas en la vida pública. Se viven las últimas horas del dictador Augusto Pinochet en el poder. Se había producido la elección de Patricio Aylwin, quien aún no asumía como Presidente de la República. En esta fiesta estuvieron presentes artistas de la talla de Amparo Ochoa, quien vino desde México, y delegaciones políticas extranjeras, entre las cuales se cuenta la última delegación del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) que viajó a Chile.

En esta fiesta, la dirección del Partido Comunista resolvió que apareciera de manera pública y legal Gladys Marín, quien había ingresado de forma clandestina a Chile para colocarse a la cabeza de la Política de Rebelión Popular.

Indican dirigentes de la organización que “el mensaje que entregó Gladys tiene vigencia hasta el día de hoy. Le habló al pueblo de Chile, para que se organizara y enfrentara el tipo de salida democrática que se estaba imponiendo, la que requería de un partido con fuerte arraigo en el movimiento popular, capaz de ser eficaz en las nuevas batallas que se iniciaban en la disputa por recuperar a plenitud cada vez más espacios democráticos”.

La Fiesta de los Abrazos, en sus últimos diez años, se ha multiplicado a lo largo del país. En Santiago, la Comuna de La Florida, en La Serena, Concepción, Valdivia, Punta Arenas, Antofagasta, Curicó y Coihaique, la fiesta es ya parte de la tradición lugareña.

En estos 30 años la Fiesta de los Abrazos ha contado con un sinnúmero de artistas connotados como Manuel García, Dúo Schwenke Nilo, La Cuadrilla, Héctor Pávez, Illapu, Transporte Urbano, Sambaigo, Chinoy, Max Berrú y Los Insobornables, Fulano, Banda Conmoción, La Culebrera, Fernando Ubiergo, Camila Moreno, Sol Domínguez, Sonora de Tommy Rey, La Rata Bluesera, Bafochi, Compañía de Danza en Cruz, Chico Trujillo, Juana Fe, Nano Stern, Palta Meléndez, Los Republicanos de la Cueca, Legua York, Keko Yoma, Santa Feria, La Banda en Flor, Napalé, Sol y lluvia, Chocloneta, 40 Cajones de Yungay, Murga La Urdemales, Kitra, Villa Cariño, La Moral Distraída, Orquesta Huambaly, Narea y Tapia, los coros ciudadanos, por nombrar solo a algunos.

Política, debates y gastronomía

Poco a poco y año tras año, la FDLA fue abriendo espacios. Siempre latente la música, la plástica, la literatura, consideró con empuje la gastronomía, sobre todo porque desde los primeros años las familias comunistas, los amigos, llegaban con su comida a pasar una tarde alegre y de convivencia. Eso terminó en carpas y stands para servirse todo tipo de comidas chilenas, latinoamericanas y de otros lados. Desde el cordero al palo, pasando por las clásicas empanadas, los porotos con riendas, hasta el apetecido mojito cubano y el popular melón con vino se puede encontrar en los distintos stands desplegados en el lugar.

Junto con eso, desde los discursos se pasó a organizar mesas de exposiciones, de debates, de intercambios de ideas. Incluso, se comenzó a invitar a dirigentes, militantes y personalidades de otros sectores políticos.

Hoy, junto con la expectativa del espectáculo cultural, la buena comida y el encuentro fraternal, la Fiesta se ve asimismo como un lugar de exposición de posiciones políticas y de debate, llamando la atención de amplios sectores de la sociedad y de los medios de prensa. Se busca, cada año, tratar los temas económicos, sociales, institucionales, políticos, internacionales, de medioambiente y educación, desde distintas miradas.

30 años

Este enero de 2018, la Fiesta de los Abrazos cumple 30 años de vida. Tres décadas que ya la convierten en un hito cultural y político en Chile, incluso ya extendido por varias ciudades. Cumple, por lo demás, tres décadas siendo un evento que caracteriza a los comunistas, sin que ninguna otra fuerza política haya desarrollado una iniciativa así, con un carácter masivo y de incidencia cultural y política.

Algunos han buscado un símil en los festivales que solía organizar en ciudades europeas y latinoamericanas, los partidos comunistas y sus medios de prensa, pero en realidad tenían otro carácter y finalmente fueron desapareciendo.

Revisando testimonios y prensa de la época, queda claro que los gestores jamás imaginaron que la FDLA podría llegar a cumplir 30 años y que, probablemente, llegue a cumplir el medio siglo de realización, además, continua. En un esfuerzo enorme de despliegue de los militantes del PC, de organizaciones sociales, de gente del mundo de la cultura, y de cientos de personas que instalan sus puestos o participan en las mesas de debate.

FDLA 2018

La Fiesta de los Abrazos 2018 es producida por Púrpura Medios e invita el Partido Comunista de Chile. La actividad buscará brindar un espacio para el folclore y las más variadas expresiones musicales, de la cultura, las tradiciones de Chile y contribuir al debate político con una agenda de temas a reflexionar y discutir.

Esta nueva versión contará con la música de: La Moral Distraída, Inti-Illimani, Sol y Lluvia, Guachupé, Los Prisioneros (Narea y Tapia), Mauricio Redoles, Quique Neira, Max Berrú, la Orquesta Huambaly, entre otros.