Parece que la pasividad, la contemplación, el seguir el camino sin giros, no acompañarían bien la entrada y desarrollo frente al nuevo periodo.

Hugo Guzmán

Periodista

1.-Sin encuestas fallidas de por medio, si antes fue sorpresa el 20% de Beatriz Sánchez, ahora sorprendieron los 3 millones 700 mil sufragios a favor de Sebastián Piñera. Si bien Alejandro Guillier pasó de 1 millón 400 mil votos en la primera vuelta a 3 millones 100 en el balotaje, no le fue suficiente para ganar a la derecha.

2.-La derecha logró un triunfo electoral y político, inesperado por la cantidad de votos y satisfactorio por el nivel de incertidumbre -“pánico” dijeron algunos- que existía en el sector después del débil resultado de primera vuelta (36%). Quedó claro que si en la campaña Piñera y la derecha sacaron toda la artillería mediática con el “miedo electoral” y se mimetizaron con la agenda social -como señalaron varios dirigentes-, el día de la elección sacaron la infantería, su base social y electoral; como nunca, la derecha salió a pelear los votos. Los nueve puntos de diferencia con Guillier, el desarrollo de la elección y el clima instalado, como se dijo desde La Moneda, de alguna manera deja en buen pie a este sector y su proyecto, independiente del proceso que se viene.

3.-En la Nueva Mayoría hubo reconocimiento de la derrota, calificada por el propio Guillier como “dura”, y abrió ante todo, incluso más allá de la mirada hacia la derecha, un tiempo de análisis y reflexiones sobre el destino del sector, lo que está lleno de opciones, matices y debates no menores. Lo que sí se instaló desde varias vocerías es la necesidad de “defender las conquistas” logradas a partir del proceso de reformas y continuar las batallas por los derechos de los trabajadores y de la ciudadanía. Ya se comenzó a hablar de construir “una oposición democrática” que se pare frente a la gestión piñerista e insista en proyectos transformadores ligados a derechos sociales y democráticos. Está sobre la mesa lo que se llama “el reordenamiento de la centroizquierda” que requerirá de un proceso nada parejo pero al mismo tiempo decidor.

4.-Pese a que hubo algunas vocerías en ese sentido, no escaló muy potente una controversia entre dirigentes de la NM y el Frente Amplio respecto a “responsabilidades” en el triunfo de SP. En la NM más bien hubo una apelación al análisis y la autocrítica y en el FA una insistencia en que cumplirá un rol opositor y de confrontación al próximo Gobierno. Hubo algunas señales de coordinación y acuerdo entre los partidos del oficialismo y el FA, sobre todo desde el Partido Comunista, pero al mismo tiempo, hubo personeros de la NM que hablaron de restituir el eje PS-DC e incluso volver al esquema concertacionista.

5.-En el análisis de medios, se instaló la percepción de derrota del Gobierno y de la Presidenta Michelle Bachelet, y se hicieron alusiones a que no va el traspaso de legado, aunque las encuestas y algunos análisis apuntan a una buena valoración final del Gobierno.

6.- El discurso retórico, mediático, emocional de SP, suma a cierto nivel de incertidumbre respecto a su Gobierno, sus decisiones y pasos a dar. El tono discursivo está alejado de los contenidos programáticos que, finalmente, trazarán las acciones y lineamientos de su administración. Las referencias sociales, de apoyo a la gente, de garantizar bienestar y seguridad, chocan con las líneas programáticas regresivas y conservadoras que, seguro, comenzará a plasmarse con el nombramiento del Gabinete, primeros anuncios de medidas de Gobierno, agenda legislativa y medidas en temas sensibles.

7.-Varios columnistas, analistas y personeros políticos hablan de “un nuevo ciclo político” y de volver a revisar las metodologías y formatos de lectura de la realidad, porque el análisis y la predicción han fallado, así como el explicar ciertos fenómenos que se están produciendo en el país y en el escenario político. Eso se aparece con particular necesidad en el campo de las fuerzas de izquierda. Parece que la pasividad, la contemplación, el seguir el camino sin giros, no acompañarían bien la entrada y desarrollo frente al nuevo periodo.