Macri recurrió a la represión ante protestas por baja de pensiones para jubilados. Kuczynski a punto de ser procesado por corrupción. La liga con Piñera.

Hugo Guzmán. Periodista. Cuando Mauricio Macri, el Presidente de Argentina, le enviaba el saludo de respaldo a Sebastián Piñera, estaba enfrentando una dramática crisis social y política, que incluyó la suspensión de una tormentosa y agresiva sesión del Parlamento argentino, y la represión brutal a cientos de personas que se manifestaron en las calles de Buenos Aires, por su proyecto destinado a bajar el monto de las pensiones de decenas de miles de jubilados.

En las mismas horas, otro mandatario simpatizante de las políticas y los negocios de Piñera, el peruano Pedro Pablo Kuczynski, estaba a punto de ser proceso por corrupción, luego que la constructora Odebrecht reveló pagos millonarios a empresas vinculadas al actual Presidente de Perú.

Un párrafo de una nota en el diario Página12, graficó lo ocurrido en estas 48 horas con Macri, el socio de Piñera. “Tras la salvaje represión, diputados incluidos, el Gobierno no consiguió quórum para la quita a los jubilados, en medio del escándalo por denuncias sobre diputruchos”. Y se informa que el lunes, el mandatario argentino volverá a insistir en su proyecto de reducción de pensiones, en una maniobra que incluiría a gobernadores de varias provincias y, por cierto, a los legisladores de derecha.

Pese a la defensa que hizo de su calidad moral, Kuczynsk en Perú, enfrenta un proceso de “vacancia” del cargo de Presidente por para cesar al presidente por “permanente incapacidad moral”, de acuerdo a lo que establece la Constitución peruana. El mandatario es un reconocido financista y banquero, y ha debido enfrentar diversas acusaciones de irregularidades en negocios y lo peor ha sido el que habría recibido, en campaña sobre todo, sobornos o apoyos en dinero del consorcio Odebrecht.

Estas situaciones -de tomar medidas que afectan derechos sociales, bajar las pensiones, reprimir manifestaciones, ligar dinero a la política, estar metido en indagaciones y procesos por irregularidades y delitos financieros- golpea a varios personeros de la derecha latinoamericana, incluido el mandatario de Brasil, Michel Temer, que vive constantemente acusaciones de corrupción, como empresario y cuando era parlamentario.

De hecho, en la campaña electoral en Chile, Sebastián Piñera debió seguir dando explicaciones y enfrentando querellas y posibilidades de investigación y eventual procesamiento, por su posible participación en negocios irregulares a través de los consorcios en los que tiene intereses, incluido el caso de Exalmar, una empresa peruana.

También a Piñera se le cuestiona que en un eventual gobierno, podría mantener el esquema de pensiones hegemonizado por grandes grupos financieros privados, que otorgar bajísimas pensiones a los jubilados, y se negaría a reformar o cambiar el sistema.

Hace tiempo que personeros políticos, analistas y medios dan cuenta de los mandatarios de derecha sometidos a indagaciones e incluso procesamientos por casos de irregularidades financieras y corrupción. En la lista están, entre otros, Donald Trump, Mauricio Macri, Sebastián Piñera, Pedro Pablo Kuczynski, Michel Temer.