Camila Vallejo afirmó que “más allá de los momentos tácticos y apoyos a candidaturas específicas, tenemos muchas coincidencias programáticas”.

Javier Candia N. Periodista. Hoy somos testigos de cómo la derecha vuelve a desatar una fiera campaña comunicacional contra los sectores que buscan democratizar Chile y nuevamente utilizan las injurias y las campañas del terror con ese propósito.

Si bien nos parece que esta práctica se intensifica, hay importantes protagonistas de nuestra vida política que la han vivido durante años. Tal es el caso de la ex dirigente estudiantil y hoy diputada reelecta Camila Vallejo (Partido Comunista).

La estrategia para denostarla no cumplió su principal propósito y hoy Camila Vallejo sigue siendo reconocida por su trabajo, como quedó demostrado con la alta votación en las últimas elecciones parlamentarias.

Fue reelecta esta vez en un distrito mucho más grande, pues pasó de La Florida, una de las comunas más pobladas del país, a sumar Puente Alto, otra comuna gigante, además de La Pintana, Pirque y San José de Maipo.

Su votación fue tal alta que permitió la elección del conocido músico Amaro Labra, también candidato comunista.

Ahora Camila Vallejo es integrante del comando de Alejandro Guillier y trabaja activamente para lograr derrotar a la derecha.

El Siglo conversó con la diputada respecto del panorama político actual y sus proyecciones.

Más allá de las contingencias, ¿cómo ve el recorrido que habrá que hacer con el Frente Amplio?

Con el Frente Amplio tenemos muchas  coincidencias programáticas e incluso estratégicas de cómo queremos o hacia donde queremos que avance el país, desde el punto de vista del Estado que queremos construir. Un Estado que garantice derechos sociales desde una perspectiva universal, que supere esta dependencia exacerbada del mercado y que ponga en el centro al ser humano y su desarrollo. En eso yo creo que el camino que podemos construir es claro en esa línea. Más allá de los momentos tácticos y apoyos a candidaturas específicas, tenemos muchas coincidencias programáticas que nos van a permitir recorrer un camino juntos.

Usted fue mencionada como esos liderazgos juveniles emergentes. ¿Ahora ve una competencia en los liderazgos nuevos del Frente Amplio?

No veo una competencia, más bien veo como una contribución la irrupción de la bancada del Frente Amplio en el Congreso, creo que van a ser un gran aporte en la línea de hacer de Chile un país más justo.

En estos años uno de los grandes énfasis de su trabajo legislativo estuvo en impulsar y defender las reformas en educación. ¿Cuál sería el principal desafío de Camila Vallejo en este segundo periodo parlamentario?

El tema educacional siempre será de principal preocupación para mi, porque si bien iniciamos la reforma y avanzamos muchísimo con la Presidenta Michelle Bachelet, hay que continuar los cambios y además fiscalizar la adecuada implementación de una reforma que va a estar implementándose a lo menos hasta 2025. También será un principal desafío para la bancada comunista, y también para mi, empujar la rebaja de la jornada laboral a 40 horas semanales, así como los cambios más gruesos que se están planteando a nivel programático. El cambio de la Constitución vía Asamblea Constituyente, o un plebiscito que permita que el pueblo defina el mecanismo, y también el cambio al sistema de  pensiones serán prioridades para nosotros. Entre las cosas que he recogido en el trabajo distrital, es la necesidad de que mejoren las pensiones de nuestros adultos mayores. Hay mucha postergación, mucha injusticia en ese ámbito y por lo mismo esa forma previsional debe traer frutos prontamente para cientos de miles de jubilados y para millones de personas.

Se acabó el sistema electoral binominal. Esta fue la primera elección parlamentaria con un sistema proporcional, aunque acotado, y con ley de cuotas de género. Con resultados en la mano ¿Cómo evalúa estas implementaciones?

Para nosotros los comunistas el fin del sistema electoral binominal fue un logro histórico, porque ese cambio que hemos venido demandando hace décadas, la superación de ese sistema, ha permitido lo que buscábamos, abrir más la democracia, hacer que el Congreso tenga mayor representatividad de la diversidad social, política y cultural de nuestro país. Eso ya se logró, hemos avanzado. El voto de los chilenos en el extranjero sin duda se constituyó en un momento histórico que conmovió a todo el país y sobre todo a nuestros compatriotas que han estado por años sin poder participar de la vida democrática de su país. Y bueno, la ley de cuotas nos ha permitido ir rompiendo decididamente con esta exclusión en un Congreso que ha estado históricamente representado casi exclusivamente por hombres, que son menos de la mitad de la población. Y por lo mismo es un avance importante que puedan llegar más mujeres, que somos la mayoría del país, la mayoría del electorado y que debíamos y debemos estar mejor representadas, más equitativamente. Ahora subió el porcentaje de parlamentarias, avanzamos. Lo que si bien aun es insuficiente, va en el camino claro hacia una mayor inclusión de  quienes nunca debimos estar fuera de tan importantes espacios de decisión como el Congreso Nacional.

Esta será una Cámara de Diputados harto diversa. Más partidos, figuras de la televisión, deportistas… ¿Cómo vaticina las discusiones y la posibilidad de avances transformadores?

Yo creo que la diversidad con la que quedó compuesto el Congreso nos permite una mayor representación social y también  una mayoría que se expresa en la línea de seguir con transformaciones profundas. Creo que esta diversidad simplemente va a nutrir los debates en la línea de no volver a los privilegios o  al status quo de nuestro país neoliberal. Veo una mayoría en ese camino, hablo de la bancada del Frente Amplio, de la Nueva Mayoría y también del Partido Progresista. Me parece que todos en conjunto podríamos confluir en elementos centrales que van a ayudar a nuestro país a democratizarse mucho más y progresar.

Desde la derecha se insiste en estos días en acusar una campaña del terror llena de mentiras. ¿Cómo sería un Gobierno de Sebastián Piñera?

Es evidente que un eventual Gobierno de Piñera significaría un enorme retroceso para los trabajadores y trabajadoras de nuestro país. Diga lo que diga, prometa lo que prometa, no es capaz de cumplir porque gobernará para el 1% más rico y eso no es una mera declaración, pues se vio evidenciado con su Gobierno y con sus actuales anuncios de campaña, como bajar los impuestos a los más ricos. Si bien ha emitido voladores de luces de mantener la gratuidad, solo por la desesperación electoral de obtener los votos de Manuel José Ossandón, no es creíble ese anuncio por su propio comportamiento histórico. Es evidente que Piñera generaría retrocesos para las mujeres desde el punto de vista de volver a penalizar la interrupción del embarazo en tres causales, en materia de educación, de justicia tributaria, y obviamente en todos los ámbitos donde ha marcado que beneficiará a los más ricos como ya hizo con la Ley de Pesca. Es eso lo que queremos evitar, no porque sea un retroceso para la Nueva Mayoría, porque sería un retroceso para todo nuestro pueblo.