Usa tono discursivo de la dictadura y califica de “extremistas” a adversarios políticos y amenaza que Guillier estará “dominado” por los comunistas.

Daniela Pizarro. Periodista. Le salió a Sebastián Piñera el formato discursivo reaccionario, insultante y agresivo, lo que incluyó desaguisados de tamaño mayor. Recurrió a la fraseología ocupada por el dictador Augusto Pinochet: anticomunista y calificando de “extremistas” a sus adversarios políticos.

Se lanzó mezclando la descalificación con el absurdo, diciendo por ejemplo, que “veo que el candidato (Alejandro) Guillier está cada día más violento, más demagogo, más populista, más errático y se parece cada día más a (Nicolás) Maduro”.

El candidato de la centroizquierda se defendió, dijo que Piñera hablaba “tonteras” y vino la otra sorpresa. Omitiendo los dichos de su marido, Cecilia Morel quiso tirarle toda la culpa a Guillier; escribió en su cuenta de Twitter: “me duele su ataque tan personal y descalificador contra Sebastián” y manifestó que Guillier “sobrepasó el límite del respeto”. ¿Quién lo sobrepasó? El magnate recurrió a su esposa para decir que lo están agrediendo, como cuando antaño, los generales golpistas recurrieron a sus cónyuges.

Luego, el magnate recurrió al discurso ultraderechista y conocido en los tiempos dictatoriales respecto a un sector de la sociedad chilena. El candidato conservador dijo que los “comunistas” y los “extremistas” se apoderarán de una eventual administración de Guillier…

“Pienso francamente que un eventual Gobierno de Guillier va a ser dominado por el Partido Comunista y los sectores más extremistas de nuestro país; ese no es el camino que los chilenos necesitamos, queremos y merecemos”, aseveró Piñera.

Nuevamente el absurdo, pero peligroso. En las redes sociales se recordó que la derecha de Piñera amenazó al inicio del Gobierno de Salvador Allende, con que llegaría los tanques soviéticos; luego durante gobiernos de la Concertación dijeron que Chile iría al caos, que se convertiría en una Cuba. El mismo tono para meter miedo, para desvirtuar la realidad.

En ese contexto, comenzó a circular en las redes sociales un tweet con el supuesto apoyo que el Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, habría entregado a Guillier y aunque la imagen del saludo era notoriamente trucada, fue compartida en las redes sociales de varios personeros piñeristas, incluso, formó parte del cuestionario de una entrevista de El Mercurio, medio que posteriormente tuvo que salir a dar excusas por la falsa información.

“Los votos estaban marcados”

Donde, como dirían muchos, Piñera “se fue al chancho”, fue cuando dijo que en Chile se marcan los votos, provocando la sorpresa, molestia y asombro de casi todos.

En una entrevista en el espacio “Si yo fuera Presidente”, de las radios Futuro, Concierto, ADN y Rock&Pop, el abanderado de la derecha sostuvo que  “a mí no me gusta poner en duda nuestro sistema electoral, eso es parte del patrimonio del país, porque sería primera vez que eso ocurriría en democracia. Lo que sí ocurre en todas las elecciones es que algunos se pasan de vivos, usted vio que muchos votos en la mesa estaban marcados previamente y lo vimos todo el día de la elección y estaban marcados por Guillier y por Sánchez, no por nosotros”.

Remarcó que “eso no es falla del Servel (Servicio Electoral), es que alguien se avivó en las mesas y marcó el voto antes que el elector pudiera marcar su preferencia”. El director del Servel, Patricio Santamaría, dijo que, en efecto, que el magnate no se fue contra esa entidad, sino contra cientos de miles de personas. “Lo que se está haciendo no es acusar al Servel, lo que se está haciendo es imputarle irregularidades a más de 200 mil chilenos y chilenas que actuaron como vocales en las mesas”, aseveró Santamaría.

El apoyo de “Popeye”

Quizás es uno de los respaldos menos destacable que puede obtener un candidato, se trata de quien fuera el sicario estrella del narcotraficante colombiano, Pablo Escobar; Jhon Jairo Velásquez Vásquez, más conocido como “Popeye”, quien estuvo casi 24 años en la cárcel por diversos crímenes, pero hoy se autodenomina como “activista político”.

A través de un video se lanzó con todo contra Alejandro Guillier y las fuerzas que lo apoyan. Señaló que “el comunismo siempre ha querido entrar a Chile y esta es la vez que más cerquita está, es muy delicado que un comunista como Alejandro Guillier esté en la segunda vuelta”

“El narcotráfico está moviendo las elecciones hoy en Chile, al lado de Guillier”, añadió.

El criminal en su discurso habló de los Gobiernos de Cuba, Venezuela y Colombia que estarían detrás de la candidatura del periodista, que llevaría a Chile “al abismo, a la muerte” según el sicario.

En esa línea, venezolanos residentes en Chile, y que se están inmiscuyendo en política interna, alaban a Piñera y cuestionan a Guillier diciendo que con él Chile se convertirá en una Venezuela y permitiría la llegada del comunismo.

También en las redes sociales circulan audios de mujeres de derecha que indican que con un gobierno de Guillier se autorizará el asesinato de niños inocentes, se promoverá el homosexualismo en las escuelas y el país entrará en un caos  moral.

A ello hay que agregar las amenazas desde el empresariado y grupos financieros, haciendo caer la Bolsa de Valores, anunciando desaparición de la inversión y baja en el empleo.

Un libreto ya visto, no por ello menos grotesco, odioso, hostil y generador de situaciones anómalas como está acostumbrada a generar la derecha al borde de una derrota y de una crisis de nervios.