Diputados Teillier y Cariola presentaron proyecto para eliminar artículo 128 del Código Civil que pone restricciones a la mujer para contraer nupcias.

Natacha Figueroa. Periodista. Si una mujer quiere casarse luego de un divorcio, debe esperar nueve meses para poder hacerlo si está embarazada, hasta que dé a luz. Frente a esta injusta situación, parlamentarios, organizaciones de género y  el candidato presidencial Alejandro Guillier intentan derogar definitivamente el artículo de dicha legislación que somete a la mujer a esta norma.

Se trata del artículo 128 del Código Civil, que tiene 162 años  y que fue creado para esclarecer la presunción de paternidad.

El presidente del Partido Comunista (PC), Guillermo Teillier, y la diputada de la colectividad, Karol Cariola, presentaron en el Congreso recientemente una moción parlamentaria para que finalmente se pueda avanzar  en lo que, han declarado, es una norma arcaica y restrictiva dejando a la mujer en desigualdad de condiciones frente al hombre, donde este puede contraer inmediatamente un nuevo matrimonio.

Teillier sostuvo que “la actual ley mantiene una serie de restricciones para que la mujer pueda contraer nupcias nuevamente, la restringe por el hecho de estar embarazada porque la ley protege al niño. En ese caso la mujer queda en desigualdad de condiciones frente al hombre y lo que hacemos con este proyecto de ley es que tratamos de reparar esta injusticia respecto a los derechos de la mujer y lo reparamos desde luego protegiendo los derechos del niño, de la mujer y del padre, porque creemos que todos los derechos deben ser protegidos por igual. Ese es el fundamento de este proyecto que es muy simple porque es la derogación de un solo artículo”.

Programa de Guillier

Esta modificación al Código Civil también hizo eco en el candidato a la presidencia de la centro izquierda, Alejandro Guillier.

Su programa de género contempla, dentro de sus nueve puntos principales, la eliminación del artículo 128.

Bárbara Sepúlveda, del equipo de Mujeres por Guillier, cree que “es un artículo que discrimina directamente las mujeres, (…) a las embarazadas o incluso cualquier mujer que tiene el mismo derecho de cualquier hombre a contraer la segundas nupcias  y casarse de nuevo, no importando el tiempo que haya transcurrido del cese de su matrimonio anterior”.

Sepúlveda, quien además  fue directora ejecutiva del Observatorio Contra el Acoso Callejero,  manifestó que “es bastante obsoleta la norma, especialmente porque en Chile existe el divorcio y hay muchas personas ya llevan mucho tiempo separados, entonces esa justificación, que si bien en un momento se quiso plantear como una protección para la identidad del niño o niña en definitiva no opera como un derecho, si no que opera como una discriminación hacia la mujer y eso es en la práctica. Entonces, así como los hombres tienen la libertad de casarse cuando quieren, yo creo que la mujer también tiene que tener ese derecho”.

Y añadió que los nueve principales compromisos de género del candidato apuntan a modificar las  normas que están discriminando a las mujeres, y a la pronta revisión de la legislación: “Se plantearon nueve ejes en el programa y ellos apuntan a la materia jurídica, específicamente a la discriminación contra las mujeres en las normas (…) desde la Constitución hacia abajo.  Estos nueve compromisos del candidato para el próximo gobierno implican por supuesto una revisión completa de la legislación y eso pensando también en que habrá una nueva Constitución que tiene que consagrar los derechos de las mujeres, no solo los individuales, me refiero no solo a los derechos reproductivos o los derechos sexuales; también darle una mirada y contenido a los derechos económicos, sociales, políticos y culturales de todas las personas, con una perspectiva de género. Hay que incorporar una lógica para generar nueva legislación, generar nuevas normas que nos rijan como sociedad, que tengan en sí contenido igualitario”.

Trabajo con la organización “Acción Mujer y Madre”

Para que la moción ingresara a la Cámara de Diputados, se realizó un trabajo con la sociedad civil, específicamente con la organización “Acción Mujer y Madre” preocupada de prestar ayuda y representación jurídica a las mujeres que tienen litigios en Familia, causas de Violencia Intrafamiliar y femicidios.

La presidenta de esta ONG, Virginia Palma, expresó que  “la propuesta para derogar este artículo nos parece bastante asertiva, junto con que da igual certeza jurídica puesto que sigue el espíritu del legislador, que es velar por la filiación de ese niño o niña (…) cuando propone que se redacte este 184 bis”. Agregó esto vendría a dar solución o a dar certeza en los términos  y en los plazos de filiación.

La legislación que data de 1885 se creó para resguardar la filiación o vínculo de los hijos que puedan nacer entre matrimonios. En esta moción parlamentaria, no solo se pretende derogar el 128, sino que se propone dar solución con un artículo nuevo (184 bis) donde no limita a la mujer a no casarse y soluciona la filiación.

En este sentido, la dirigente estima que en nuestra legislación hay mucho por avanzar porque en ella sí existe desigualdad de género: “Tenemos el caso de la sociedad conyugal (…) en la cual todavía se establece que es el hombre el administrador, se restringen muchos derechos y tomas de decisiones por parte de la mujer llevándola a un grado siempre de inferioridad ante el hombre. Hay varios aspectos en los cuales todavía se busca la equidad entre hombres y mujeres pero no se logra, no se termina por realizar la figura completa y bien hecha, por lo tanto proyectos como el de derogar el 128 nosotros lo aplaudimos porque son instancias de ir creando de manera real una equidad de derechos y a la vez sin pasar por alto lo que el legislador estaba buscando con esta norma, que es proteger la filiación y los derechos de los niños y niñas”, sentenció.

Finalmente, se espera que esta moción se discuta en el Parlamento, ya que según los diputados que encabezan la solicitud, es una acción de fácil resolutividad por tratarse de un solo artículo de la ley a cambiar.