A pocos días de la elección, el ex presidente metió tensión y algo de discordia en su sector político.

Gonzalo Magueda. Periodista. Lo concreto es que el ex presidente, Ricardo Lagos, no tiene candidato para la primera vuelta presidencial. Así lo expresó en una entrevista con el intelectual Cristián Warnken.

Paradójico porque, en cambio, llamó a los ciudadanos a votar por una opción. Algo como situarse más allá del bien y del mal…en la indefinición.

Claro que el voto es secreto; pero las personalidades políticas que representan proyectos y que siempre buscan influir en las personas, que dicen tener una responsabilidad ante el país, suelen transparentar sus opciones, como parte del sano ejercicio de la democracia.

“Hacer una opción o dar un nombre hoy no me corresponde”, dijo categórico Lagos. No quiso exteriorizar su preferencia entre la democratacristiana Carolina Goic o el independiente Alejandro Guillier. ¿Votará en blanco? ¿Anulará el voto? ¿Sufragará por uno de los dos sin decirle al país cuál era su preferencia? ¿Se sumará al abstencionismo? En lo que podría ser una táctica personal para asentarse en el escenario político en segunda vuelta, el ex presidente Lagos decidió que no tiene candidato presidencial.

No es descartable que algunos ciudadanos y sobre todo algunos laguistas, sigan ese derrotero y voten en blanco, anulen o simplemente no vayan a votar y “se guarden para la segunda vuelta”…cuando los candidatos de la centroizquierda insisten en que hay que votar el 19 de noviembre y marcar una preferencia, sobre todo en la perspectiva de disminuir el porcentaje electoral de Sebastián Piñera, el candidato de la derecha.

En contraste, Ricardo Lagos le endosó a la gente asumir la responsabilidad de optar por Goic o por Guillier. “Lo único que tiene que hacer es, de las opciones que usted tiene, ver cuál programa es el que usted cree que le interpreta mejor, cuál es la capacidad de llevarlo a cabo y cuáles son los equipos que hay”, expresó.

Las cosas no quedaron ahí. A pocos días de la elección, el ex presidente metió tensión y algo de discordia en su mundo político. A partir de sus palabras, dirigentes de la Democracia Cristiana atribuyeron a Lagos un respaldo tácito a Goic. Y en las filas del guillerismo, se instaló una percepción de rechazo de parte del antiguo jefe de Estado.

Ricardo Lagos dijo en la entrevista con Warnken que “sin ética no hay justificación para la búsqueda del poder, y la búsqueda del poder sin un plan de acción concreto por el bien del país que usted aspira a servir es la peor de las corrupciones, porque ¿está usted buscando el poder por el oropel de la banda presidencial, porque se le van a cuadrar las Fuerzas Armadas, o está buscando el poder porque hay un conjunto de ideas que usted cree que son las mejores para el país? Esa ética tan simple se nos olvida”.

Durante su campaña, la aspirante presidencial democratacristiana apeló con fuerza a un sentido ético. Por eso, el presidente interino de la DC, Matías Walker, no dudó en calificar los dichos del ex gobernante como “un tremendo gesto a la candidatura de Carolina Goic”. Enfatizó que Lagos “es muy claro en destacar la dimensión ética que ha adoptado la candidatura de Carolina Goic, su importancia para el país, su importancia para la centroizquierda…”

Desde el comando del senador Alejandro Guillier, hubo más ponderación. Frente a las declaraciones, Osvaldo Correa, jefe del equipo del presidenciable, afirmó que “la verdad es que no nos puede molestar algo que no existe”, porque no consideró que en sus palabras Lagos haya respaldado a Goic.

Correa añadió que “el presidente Lagos ha sido bastante claro, no ha señalado una posición”.

Así, Ricardo Lagos no solo eludió una definición que pareciera razonable en la dura disputa electoral presidencial entre la centroizquierda y la derecha, sino que metió otra fuente de polémica dentro de su sector.