Foro de Anatel fue el último antes de las elecciones del 19 de noviembre. Candidatos Kast y Enríquez –Ominami, los más belicosos del encuentro.

José Luis Córdova. Periodista. Los candidatos presidenciales de la derecha más conservadora y el Partido Progresista (PRO), José Antonio Kast y Marco Enríquez – Ominami, respectivamente, fueron los participantes más belicosos en el “debate” de este lunes, el último antes de las elecciones del próximo 19 de noviembre. El foro fue organizado por la Asociación Nacional de la Prensa y fue transmitido por todos los canales de la televisión abierta.

El abanderado ultraderechista reiteró sus concepciones militaristas para la Araucanía y su pensamiento conservador en materias valóricas, clamando a gritos por pasar a segunda vuelta para –según él- “dejar fuera a la izquierda” de la carrera, junto al candidato de Chile Vamos, Sebastián Piñera.

Durante tres horas y en varias oportunidades, el ex Presidente y especulador financiero se negó a revelar los recortes de programas sociales que anuncia en su hipotético gobierno para lo que él llama “reducir la grasa” en la administración pública, es decir, la cantidad de funcionarios que serán despedidos si llega a La Moneda.

El formato del debate fue novedoso: sin público presente ni un moderador. Pero más que un debate resultó una sucesiva exposición de propuestas programáticas, promesas y visiones contrapuestas que desataron algunos cuestionamientos entre los participantes.

El foro contó con la participación de cuatro periodistas: Soledad Onetto, sobria y punzante; Iván Núñez, quien fue acallado por MEO con la frase: “¡Usted no me da órdenes!”; Ramón Ulloa, de escasa figuración y un provocativo Matías del Río, como lo hace habitualmente.

MEO “disparó sin asco” contra sus contrincantes

La canditada de la Democracia Cristiana, Carolina Goic, confesó que “no hay condiciones para acordar una alianza con el PC”, insistiendo en supuestos “vetos” de la colectividad y responsabilizando a los comunistas por entorpecer las reformas (¿).

No queda claro cómo MEO y Goic adaptarán su discurso el 20 de noviembre, tras la primera vuelta, para ganar a Piñera en diciembre próximo tras sus afirmaciones tajantes y “definitivas” contra Guillier y Sánchez.

MEO resaltó majaderamente su respaldo al Gobierno de la Presidenta Bachelet, pero disparó sin asco contra dos de sus contrincantes, partícipes de la actual coalición oficialista, con los que debería acordar marchar juntos a la segunda vuelta.

Guillier tuvo oportunidad de profundizar en algunos aspectos de su programa de gobierno, con seriedad y responsabilidad, subrayando su férrea defensa del pueblo mapuche, exigiendo perentoriamente: «¡Justicia para la Araucanía!»

Los candidatos Beatriz Sánchez (Frente Amplio); Alejandro Navarro (Partido País) y Eduardo Artés (Unión Patriótica) tuvieron ocasión de reiterar sus consabidas propuestas de No+AFP, el fin de las Isapres, la defensa del litio y otras, para un futuro ideal forjado en sus convicciones personales. Todo indica que sus propias correlaciones de fuerza no bastan para esos buenos propósitos.

A estas alturas, pese a que se ha creado un ambiente de tensión, las propuestas de la Fuerza de Mayoría con Guillier surgen robustecidas sobre todo cuando el candidato no cae en provocaciones ni garlitos que usan sus contendores.

El periodista independiente, apoyado por el PR, PS, PPD, PC IC y MAS, hizo un ferviente llamado a la participación ciudadana, a votar en las elecciones para manifestarse claramente en democracia contra distinto tipo de abusos, por la protección de los derechos sociales, la inclusión, la tolerancia, la diversidad sexual, la discapacidad y la interculturalidad.