Conclusiones del Congreso del PC chino: “Esfuerzos decisivos para profundizar la reforma y la apertura de forma integral”, planteó Xi Jinping.

Xinhua. Granma. Beijing. “Revisaremos nuestra experiencia y aprovecharemos el impulso que tenemos para seguir modernizando el sistema y la capacidad de gobernanza de China, y también haremos esfuerzos decisivos para profundizar la reforma y la apertura de forma integral, y para abrir aún más a China al mundo”. Esas palabras de Xi Jinping -reelegido como secretario general del Partido Comunista de China- sintetizaron el sentido de los acuerdos tomados por la organización finalizado el XIV Congreso Nacional en la capital de este país.

El evento representó el inicio de una nueva etapa para la segunda potencia mundial, en que se busca materializar la meta de construir una sociedad moderna, “modestamente acomodada” y como fuerte potencia socialista.

El Congreso de los comunistas chino planteó la necesidad de erradicar la pobreza que afecta a un sector de la población, potenciar la innovación tecnológica, luchar contra la corrupción y fortalecer a las fuerzas armadas chinas como una potencia a nivel mundial.

En alusión al camino tomado por China socialista en las últimas décadas, Xi Jinping indicó que “nos encargaremos de que la reforma y la apertura se complementen y se refuercen una a la otra. Estoy convencido de que el gran rejuvenecimiento de la nación china se hará realidad en el curso de la reforma y apertura”.

Pensamiento de Xi Jinping

La prensa mundial, por cierto, remarcó el liderazgo afianzando de quien también es Presidente de la República Popular China, después de terminado el Congreso del PC chino. De hecho, los delegados al cónclave acordaron unánimemente la inclusión en los estatutos de la organización “del pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con características chinas de la nueva época como guía de acción junto al marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Zedong, la teoría de Deng Xiaoping, el importante pensamiento de la triple representatividad y la concepción científica del desarrollo”.

La inclusión de su nombre y su filosofía en la Constitución del Partido Comunista era un privilegio que solo poseían Mao Zedong, fundador y “gran timonel” de la nueva China, y Deng Xiaoping, propulsor de las políticas de reforma y apertura que convirtieron al país en una potencia económica.

“Debemos mantener este pensamiento durante largo tiempo y desarrollarlo sin cesar”, destacó la resolución que calificó ese enfoque de “componente im­portante de la teoría del socialismo con peculiaridades chinas y una guía de acción para todos nuestros miembros y todo el pueblo chino en el esfuerzo por lograr la revitalización nacional”.

La nueva visión, planteada por Xi y respaldada por los más de dos mil 300 delegados al XIX Congreso, propuso guiar al pueblo hacia sus metas de desarrollo político, económico y social, “mientras continúa la senda del marxismo, el comunismo y los valores socialistas esenciales”.

Esta nueva concepción de desarrollo también aspira a lograr la prosperidad de todos los ciudadanos por igual para el 2021, lo que implica sacar de la pobreza a cerca de 50 millones de personas, además de transformar al Ejército Popular de Liberación en unas fuerzas armadas de primer orden mundial, potenciar el despliegue de la innovación y las tecnologías para lograr el progreso, continuar con la profundización integral de la reforma y la lucha contra la corrupción, persistir en una diplomacia más activa y la promoción de relaciones internacionales más justas e inclusivas, entre otras.

“Emancipar la mente”

En su discurso de clausura, Xi pidió a los delegados sentar pautas con su ejemplo, enarbolar las aspiraciones fundacionales del Partido y respetar las obligaciones que llevan sobre sus hombros. “Todos los camaradas del Partido debemos compartir siempre con el pueblo el mismo aliento, el mismo destino…debemos emancipar la mente y marchar a pasos agigantados hacia el futuro prometedor sobre la base de la grandiosa empresa histórica que han creado los comunistas chinos en unión con el pueblo, de generación en generación”.

El XIX Congreso del PCCh dio un impulso importante a la Franja y la Ruta de la Seda, iniciativa propuesta por Xi Jinping el 2013 para establecer una red de comercio e infraestructuras que conecte a Asia con Europa y África.

En 2019 se celebrará el 70º aniversario del establecimiento de la República Popular China y el 2021 se cumplirá el primer centenario de la fundación del PCCh. Y se planteó que el PC chino continuará con sus esfuerzos para cumplir con todas las tareas impuestas por el XIII Plan Quinquenal, desarrollar nuevos proyectos para el futuro de China y ver los frutos de todos los esfuerzos.

Xi reiteró la determinación de establecer una sociedad modestamente acomodada en todos los aspectos en 2020. “Se trata de una sociedad de la que todos y cada uno de nosotros pueda disfrutar. En la marcha hacia la prosperidad común, nadie puede quedarse atrás”, enfatizó.

Dijo que el Partido Comunista de China debe continuar comprometido con la filosofía de desarrollo centrada en el pueblo y lograr un progreso sostenido hacia la meta de aumentar el sentido de satisfacción de los ciudadanos, así como hacia el logro del objetivo de que todo el pueblo disfrute de la prosperidad.

Xi dijo también que China trabajará con otras naciones para construir una comunidad global de futuro compartido, además de hacer nuevas y mayores contribuciones a la noble causa de la paz y el desarrollo para toda la humanidad.

Elección de dirigentes

En el Congreso de los comunistas chinos, se seleccionaron los 204 miembros y 172 miembros suplentes Comité Central del PCCH, se aprobaron las resoluciones sobre los informes de trabajo y de la XVIII Comisión Central de Control Disciplinario. Esta organización es la más grande del mundo con 89 millones de integrantes.

En la oportunidad se eligieron a los miembros del Comité Permanente del Buró Político de la colectividad: Li Keqiang, Li Zhanshu, Wang Yang, Wang Huning, Zhao Leji y Han Zheng.