Este martes, cuando concluya el XIX Congreso Nacional, un nuevo liderazgo del partido se erigirá, presumiblemente con Xi Jinping a la cabeza.

Cubadebate. Beijing. Desde que la semana pasada el secretario general del Partido Comunista de China (PCCH), Xi Jinping, dijera que el socialismo con características chinas entra en una nueva era, los más de 2.300 delegados al XIX Congreso Nacional de la organización han estado discutiendo sobre los nuevos retos que tiene por delante la segunda potencia mundial.

En conferencias de prensa colectivas, funcionarios disertaron sobre cuestiones medulares como el desarrollo económico y sostenible del país y del mundo, innovación en ciencia y tecnología agrícola, las vías para asegurar el bienestar del pueblo y la reforma de las fuerzas armadas.

Desde el centro de prensa habilitado para este XIX cónclave del PCCH, que concluirá este martes, autoridades del partido y el gobierno coincidieron en los enormes desafíos que tiene por delante la nación más poblada del planeta en aras de conseguir su objetivo de convertirse en una sociedad modestamente acomodada en unos cuantos años.

Si bien la lucha contra la pobreza, la contaminación ambiental y la corrupción fueron puntos destacados en el balance presentado por el presidente chino en la apertura del evento, también aseguró que las puertas de China se abrirán más al exterior y llamó a incentivar las inversiones privadas.

En ese sentido Zhang Yong, subdirector de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, dijo en conferencia de prensa, en el marco de la cita quinquenal, que la inversión privada debería desempeñar un papel más importante en el futuro.

Aunque en la actualidad la inversión privada representa al menos el 60% de la inversión total de China en activos fijos, genera el 80% de los empleos y el 60% del PIB, el dirigente resaltó la importancia de implementar una política de apoyo para los inversionistas privados, “como la racionalización de los procedimientos administrativos, la reducción de los umbrales del mercado y el aumento de la transparencia del mercado”, entre otros.

La tendencia decreciente en la tasa de desempleo durante el último lustro, fue también unos de los temas destacados durante estos días.

El ministro de Recursos Humanos y Seguridad Social, Yin Weimin, aseguró que en septiembre la tasa de desocupados fue la más baja por años y ratificó la voluntad del Gobierno y el PCCH “de respaldar la creación de empleos, aumentar la capacitación, incentivar la apertura de empresas y la protección de los derechos laborales”.

Yin recordó que el ejecutivo chino también trabajará por erradicar la discriminación laboral contra las personas con discapacidades, que pertenecen a minorías étnicas, atletas retirados y drogadictos rehabilitados.

La promoción de un nuevo tipo de gobernanza global en el que todos se vean beneficiados, ha sido uno de los mayores éxitos del presidente, Xi Jinping, durante los últimos años. Reforzar, bajo el liderazgo del PCCH, el papel cada vez más activo del gigante asiático en el ajedrez político internacional, se vislumbra igualmente como una de las principales apuesta de Beijing que saldrá reforzada tras este XIX Congreso.

Según se conoció, las delegaciones también discutieron los borradores de resolución sobre el informe del XVIII Comité Central del PCCH, el informe de trabajo de la XVIII Comisión Central de Control Disciplinario y la enmienda a los Estatutos del PCCH, aprobados en una reunión del presidium en el Gran Palacio del Pueblo, en esta capital.

Además, una lista de nombres para integrar el XIX Comité Central del PCCH y la Comisión Central de Control Disciplinario fue propuesta a todas las delegaciones del congreso y debe ser ratificada antes de que inicie la votación final.

Así las cosas, este martes cuando concluya la cita, un nuevo liderazgo del Partido se erigirá, presumiblemente con Xi Jinping a la cabeza para completar su segundo mandato.