Alejandro Guillier señaló que todos los ciudadanos tienen derecho a a participar, a crear y a través de ello a incidir en el futuro de su ciudad, su comuna, su país.

Nelly Carrasco G. Santiago. Los debates presidenciales de la televisión han estado marcados por temas como el crecimiento, la delincuencia y el ¿usted qué haría en el caso de? Los formatos instalados para el debate tienen casi nula variación y son los llamados “incidentes” los que terminan siendo protagonistas de los resúmenes noticiosos. Los chilenos esperamos “más enjundia” y saber qué Chile nos prometen construir y si están dispuestos a darnos cabida en esa construcción.

Punto aparte merecen temas como la educación y la cultura. En lo primero, a los editores les interesa si el candidato va a dar gratuidad o no, nada importa ahondar en que significa “calidad en la educación” para el Chile que todos queremos y qué valor le asignan a las artes y la cultura en la construcción de sociedades.

Es como si la cultura fuera el pariente pobre o inexistente cuando hablamos de Desarrollo Integral de un país que tiene enormes atrasos en materia de Educación, Ciencia y Cultura.

Todos los informes internacionales relacionados con el desarrollo humano asignan a la cultura, a la ciencia y la educación, un valor fundamental para la construcción de desarrollo colectivo e individual, más aún cuando la desigualdad “campea” en estas materias.

“Gobernar es Educar” decía Pedro Aguirre Cerda, señalando en una frase el rol que jugaría la educación en su gobierno y vaya el salto que dio nuestro país.

Por años, el Estado se ha desentendido en estas materias. Solo el actual Gobierno puso “una primera piedra” re-inaugurando una nueva etapa que se espera sea continuada y profundizada por la siguiente administración. La nueva institucionalidad cultural y la creación de un Ministerio de Asuntos Indígenas dan esperanzas para aspirar a una ciudadanía más empoderada en estos temas.

Planes en cultura

La actual Constitución no consagra la cultura como un derecho. Esa debe ser la razón por la cual las horas de artes desaparecieron de las mallas curriculares en la enseñanza básica y media. Los creadores perdieron en dictadura los pocos derechos ganados en materia de previsión y el financiamiento de proyectos artísticos quedó sujeto a lo que los mismos creadores bautizaron como “San FONDART” (Fondo de Desarrollo para las Artes).

Solo tres candidatos han señalado que consagrarán la cultura como un derecho sí son electos.

Alejandro Guillier ha hecho planteamientos precisos en estas materias. “La reforma educacional debe llegar al aula”, señaló en el debate del Observatorio de Políticas Culturales, y sostuvo que la “educación artística será una normalidad en la sala de clases porque los alumnos deben tener la experiencia artística y descubrir sus talentos”.

En su programa de Gobierno se asegura “crear y/o fortalecer un “Colegio artístico” por Región incorporando a instituciones del SENAME. (Esta iniciativa de colegios artísticos, fue implementada por la Presidenta Michelle Bachelet).

Que el Estado subsidie el arte: Televisión, Radio Nacional Cultural y la creación de una Agencia Nacional de Fomento con instituciones privadas y públicas con respaldo del estado, políticas de incentivo tributario. Medidas que se plantean como parte de una estrategia nacional de desarrollo, no solo como tarea de un ministerio.

La Ley Nº 20.694, publicada en el Diario Oficial el 16 de octubre de 2013 entregó a Televisión Nacional la potestad de una frecuencia Radial Nacional la que una vez implementada tendrá la misión de “hacer circular la creación musical y contenidos 100% chilenos”.

Asimismo, participación, descentralización y apoyo a la cultura comunal y local. El programa de Guillier incorpora un reconocimiento a la vasta red cultural existente en cada punto del territorio. La creación de los llamados Puntos de Cultura incorporará a Chile a la experiencia de países como Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Brasil donde es el Estado el que asegura mediante un financiamiento permanente la actividad de estos.

En los contenidos programáticos de Guillier en esta materia, se señala el fortalecer a Chile como un país de lectores: Bibliotecas públicas, una Editorial Nacional; medidas que apuntan a fortalecer y profundizar un programa ya existente en materia de Bibliotecas, bajar el impuesto al libro e incluso estudiar terminar con éste, poner en ejercicio activo la Editorial Estatal que tendrá como primera misión la edición de los textos escolares y hacer circular la obra de escritores nacionales.

En su programa, Alejandro Guillier también incorpora medidas e iniciativas en temas como la Creación de Archivos Regionales, la creación del Fondo del Patrimonio y un aseguramiento a la Identidad y Diversidad desde el Arte y la Cultura aplicando el Convenio 169 de la OIT en sus dimensiones artísticas y culturales, de forma que todos los pueblos originarios de Chile participen más de los fondos públicos para sus propias expresiones culturales.