Durante la inauguración del XIX Congreso Nacional del Partido Comunista de China, su secretario general, Xi Jinping, hizo un balance de los últimos cinco años.

Iramsy Peraza Forte. Granma. Beijing. El socialismo con peculiaridades chinas ha entrado en una nueva época, señaló Xi Jinping en la apertura del XIX Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCCH), el evento político más importante en el gigante asiático en cinco años.

Frente a los más de 2 mil 200 delegados al cónclave, el secretario general de la organización presentó el informe sobre el trabajo y los resultados del último lustro, bajo su gestión, donde ratificó que el Partido responde al pueblo como dueño del país.

El PCCH, aseguró, perseverará en el sistema de valores socialistas esenciales y conducirá al país a materializar básicamente la modernización socialista para el año 2035.

Estamos guiados por el marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Zedong, la teoría de Deng Xiaoping, el importante pensamiento de la triple representatividad y la concepción científica del desarrollo, refirió.

“Uniremos al pueblo chino de todos los grupos étnicos y lo dirigiremos hacia una victoria decisiva en la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada y en la campaña para asegurar el éxito del socialismo con peculiaridades chinas para una nueva época”, dijo Xi desde el Gran Palacio del Pueblo en Beijing, sede de la importante cita.

La entrada en una nueva época del socialismo chino es de una tremenda importancia en la historia de la República Popular China y para el desarrollo del socialismo internacional, enfatizó.

Mientras algunas potencias occidentales viven obsesionadas con las rupturas, con marcar diferencias, la cultura china y asiática en general valora considerablemente la continuidad de los proyectos políticos. Durante la inauguración del Congreso, Xi estuvo flanqueado por Jiang Zeming y Hu Hintao, sus antecesores en la secretaria general del Partido y en la conducción de la segunda potencia mundial.

Ante la mirada atenta de los delegados y los más de 3 mil periodistas, chinos y extranjeros, acreditados el dirigente afirmó que sin el liderazgo del PCCH, la revitalización nacional sería una mera “ilusión”.

Durante más de tres horas, Xi hizo un recorrido por los principales éxitos de la nación desde la celebración del pasado congreso, en el 2012. En el último quinquenio el producto interno bruto (PIB) se elevó de 54 billones a 80 billones de yuanes (cerca de 12,1 billones de dólares) y más de 60 millones de personas salieron de la pobreza.

También delineó algunos de los rumbos que seguirá o tomará el país. Una de las cuestiones más esperadas de esta reunión, que tiene previsto concluir el 24 de octubre próximo, es la elaboración del nuevo plan de acción del territorio más poblado del planeta.

Xi Jinping aseguró que será una época que verá a China acercarse al escenario principal y hacer mayores contribuciones a la humanidad, que continuará con su “aplastante” lucha anticorrupción y se esforzarán por transformar completamente el Ejército Popular de Liberación en unas fuerzas armadas de primer orden mundial a mediados del siglo XIX.

Aseveró que las puertas al exterior de esta nación milenaria no se cerrarán, sino que se abrirán cada vez más. “La apertura trae progreso, mientras que el autoaislamiento conduce al atraso”, aseguró Xi en su discurso.

Para los días por venir los delegados de todas las regiones y sectores sociales de China tendrán discusiones a puerta cerrada donde discutirán y aprobarán, entre otras cuestiones, las nuevas enmiendas a la constitución del PCCH, las reformas sobre el sistema político y los planes de desarrollo de la nación para la construcción de una sociedad modestamente acomodada en todos los aspectos.