Este mes conmemoramos el centenario del natalicio de Violeta Parra y el cincuentenario de la caída en combate del líder argentino cubano Ernesto Guevara. 

José Luis Córdova

Este mes tuvimos dos aniversarios para conmemorar: el centenario del natalicio de la cantautora nacional Violeta Parra y el cincuentenario de la caída en combate del líder argentino cubano Ernesto Che Guevara en Bolivia. Pero, ¿Cómo reaccionaron los canales de televisión ante estos dos importantes acontecimientos?

La artista chilena cosechó más minutos en TV, sobre todo gracias a programas especiales, mientras que el guerrillero fue mencionado brevemente solo en algunos noticiarios y sobre todo respecto a un encuentro internacional en su homenaje en Bolivia.

Hay que decir que en sus últimos años de su vida, Violeta era prácticamente ignorada por los medios de comunicación, especialmente por la pantalla chica donde apareció muy pocas veces.

Recuerdo personalmente sus visitas a la Radio Chilena de calle Estado donde esperaba largas horas al conductor del programa “Aún tenemos música, chilenos”, José María Palacios, que la recibía de mala gana mientras conversaba amablemente con personajes como Los Quincheros, Raúl de Ramón y otros “folcloristas” de entonces. El “canal público” entregó recientemente al Museo Violeta Parra, apenas 14 minutos de grabaciones de las pocas presentaciones personales de la artista ante las cámaras, revelando la escasa cobertura televisiva que tuvo en vida.

Hay que recordar que el primer homenaje de este año a Violeta no se realizó en Chile, sino en el Teatro Colón de Buenos Aires, en una jornada memorable que ni siquiera se transmitió en directo por TVN sino semanas más tarde.

Por otra parte, el Che era tratado entonces como un delincuente, buscado directamente por la CIA desde que Fidel en persona anunciara públicamente su retiro de la vida pública para luchar en otras tierras. Los canales nacionales, como muchos medios internacionales, iniciaron un rastreo metódico tras sus pasos en Bolivia.

El colega Augusto Carmona Acevedo y el camarógrafo Julio Fuentes Gallo, del canal 9 de TV -en esos años, propiedad de la Universidad de Chile-  se trasladaron a tierras altiplánicas y cubrieron el juicio al escritor y filósofo francés Regis Debray, quien colaborara con la Revolución Cubana y abrió la hebra tras la cual se reveló el probable paradero del guerrillero.

Carmona fue asesinado por la dictadura de Pinochet en Chile y sólo Julito Fuentes es testigo presencial de la exhibición del cadáver del Che en poder de militares bolivianos y existen testimonios gráficos del escarnio público a que fue sometido el líder argentino-cubano. Violeta y el Che tienen hoy un sitial imborrable en la historia universal. La televisión no registra mayores imágenes en vivo de ellos.