En el proceso se abordará el reconocimiento explícito de los derechos colectivos de los pueblos indígenas y su preexistencia frente al Estado de Chile.

Agencias de Noticias. Santiago. Unos 139 delegados de los pueblos indígenas (aimara, quechua, licán antai, colla, diaguita, rapanui, mapuche, kawésqar y yagán) desde este lunes hasta el próximo jueves estarán junto a representantes del Gobierno desarrollando la última etapa de la Consulta Nacional Indígena, donde discutirán las medidas que ingresará el Ejecutivo al Congreso, en el marco del proyecto de nueva Constitución; dentro de las cuales destacan; reconocimiento constitucional y participación política efectiva para las minorías étnicas.

La instancia fue inaugurada por la Presidenta Michelle Bachelet en la Oficina Regional FAO para América Latina y el Caribe, lugar donde se desarrollará el Encuentro Nacional del Proceso de Consulta Constituyente para el Reconocimiento Constitucional y la Participación Política de los Pueblos Indígenas, que se realizará entre el 16 y 19 de octubre.

La mandataria dijo que “hoy es un día de especial relevancia para la democracia y para el ejercicio de la soberanía popular, pero no como un principio teórico, sino como realidad capaz de dirigir el destino y las determinaciones del país, porque estamos dando inicio a la etapa final de la Consulta Nacional Indígena sobre la nueva Constitución”.

“Chile necesita que su Constitución dé cuenta de las transformaciones que como sociedad hemos vivido, de una ciudadanía que espera respuestas del sistema político, pero que también reclama ser protagonista en la identificación de los caminos que como país tenemos que seguir”, agregó.

Durante 2016, en el marco del Proceso Constituyente para una Nueva Constitución, con el objetivo de garantizar la participación de los nueve pueblos indígenas, se realizó un “Proceso Participativo Constituyente Indígena” basado en el artículo 7° del Convenio N°169 de la OIT, para identificar los principales derechos que los pueblos indígenas anhelan sean recogidos en la nueva Constitución.

Este proceso se realizó en todo el país entre los meses de agosto y diciembre de 2016, y participaron 17.016 personas.

Bachelet indicó que “con lo que hoy hacemos en esta etapa final de Consulta Indígenas, ciertamente que procuramos cumplir con nuestras obligaciones como Estado, pero lo que hay detrás es mucho más gravitante que el solo cumplimiento de la ley”.

“Hemos dicho que Chile somos todos, y que debemos ampliar su marco institucional y los derechos para que efectivamente quepan todos. Esto para mí no es un cliché: refleja nuestra convicción más profunda de que el país lo levantamos y lo construimos entre todos los pueblos que habitan esta tierra y que anhelan vivir en paz, en respeto y en reconocimiento sincero”, añadió la jefa de Estado.

El diálogo por sobre todo

El ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza, será quien liderará los diálogos con los delegados de los pueblos originarios, una instancia de participación indígena que según declaró al diario La Tercera “es la más alta que ha existido en la historia más contemporánea de Chile” y recalcó que “hay un hito histórico, que es el Acuerdo de Nueva Imperial. Sin embargo, un hito de participación social indígena como este no tiene precedentes”.

Para el secretario de Estado esta es la manera en la cual se debe empezar a dirimir el conflicto con los pueblos originarios que ha persistido por tantos años. Dijo que “el proceso constituyente indígena en su etapa de consulta es un camino político que no es automático, pero que nos permite como país tener una relación de equivalencia en materia de derechos con los pueblos indígenas. Establecer que los pueblos tienen derechos colectivos y que son anteriores a la conformación del Estado de Chile significa reconocer que los pueblos indígenas tienen derechos económicos, culturales, sociales y políticos de rango constitucional”.

“Son medidas sustantivas que tienen que ver con las demandas históricas de los pueblos. Ciertamente, hay un ejercicio de diálogo y discusión que nos tiene que llevar a tener puntos de encuentro más precisos”, aseguró.

Además, sobre los grupos que prefieren otras formas de reivindicación, destacó que “aquí participan aquellos que creen en el diálogo, no en la violencia. Todos quienes se incorporaron a este proceso constituyente indígena creen en la democracia y en la participación, no en la violencia”.

Y manifestó que la meta del Gobierno es “lograr un acuerdo que signifique representación política idealmente mediante escaños reservados en el Parlamento”.