El crecimiento económico se instaló en la batalla presidencial. Guillier planteó que se debe hacer crecer al país, pero para todos y no para unos pocos.

Equipo ES. Santiago. Las declaraciones de la Presidenta Michelle Bachelet golpearon a la derecha y sus candidaturas presidenciales. Y es que pusieron en el centro del debate de la coyuntura electoral presidencial un tema gravitante: si se continúa con las transformaciones o se entra en un retroceso respecto a los cambios logrados.

Frente a ese escenario, Francisco Vidal, ex vocero de La Moneda y miembro del comando del candidato de centroizquierda, Alejandro Guillier, expuso que “hay que aterrizar la realidad de lo que es la involución de (Sebastián) Piñera” quien está por retrotraer las reformas en materias como gratuidad en educación, derechos laborales, reforzamiento de la salud pública y modificaciones en el sistema de pensiones.

En contrapunto, Vidal, en entrevista con radio Nuevo Mundo, señaló que “lo que tenemos las fuerzas responsables de izquierda y centroizquierda es que el impulso que dio Bachelet (con las reformas) debe continuar mejorado, pero continuar”.

El enojo de Piñera y José Antonio Kast, junto a las colectividades de la derecha, ante las afirmaciones de la jefa de Estado de la necesidad de proyectar las transformaciones -y reivindicar lo hecho en esta administración gubernamental- es que precisamente ellos están en una postura regresiva respecto a los cambios vividos en el país, y en sus planteamientos programáticos apuntan, por ejemplo, a reforzar el carácter empresarial-privado en el funcionamiento de la educación, la salud, la economía y las pensiones, y un rechazo a iniciativas respecto a derechos ciudadanos, como es el caso de la diversidad sexual y el fortalecimiento de los sindicatos.

En contraste, Alejandro Guillier -representando a seis partidos de centroizquierda y al mundo independiente- propugna continuar el proceso de reformas, habla de mejorar las realizadas e ir concretando modificaciones en el ámbito de las pensiones, entrar a transformaciones en salud, ampliar el porcentaje de gratuidad en la educación y materializar la descentralización, entre otros temas.

La proyección que hizo Bachelet

En la inauguración de un jardín infantil en la comuna de Llanquihue, Región de Los Lagos, la Presidenta Michelle Bachelet se refirió a las reformas que impulsa su administración y sostuvo que “no se pueden deshacer de un plumazo”, en implícita alusión a quienes desean dar marcha atrás, como aspiran Piñera y Kast.

La jefa de Estado enfatizó que “no hay vuelta atrás en las reformas porque hemos conquistado derechos que no se pueden deshacer de un plumazo. Todo lo que hemos hecho es para ustedes y para estos pequeños también, para poder transformar de verdad sus opciones en el futuro”, dijo a familiares y profesionales presentes en la actividad.

Bachelet precisó que “no quisimos un maquillaje, quisimos hacer cambios de fondo que permitan que las personas puedan vivir con más justicia, con más igualdad, con más solidaridad. Porque aquí de lo que se trata es de garantizar derechos permanentes, mejorar la calidad de vida de las personas, sentir que el desarrollo que vaya teniendo Chile se traduce en la vida cotidiana de cada uno de ustedes”.

En tanto, en entrevista con la BBC del Reino Unido, la mandataria solidificó su mirada de las modificaciones en el país. “Ha habido cambios sociales y culturales”, dijo. Y añadió que “por ejemplo, hace 12 años nadie se hubiera atrevido a hablar de matrimonio igualitario en Chile y ahora nosotros acabamos de enviar un proyecto de ley en este sentido”.

Saliendo al paso a los detractores, comenzando por los candidatos de la derecha, Bachelet explicó: “Siempre hay gente que se opone, pero las generaciones jóvenes están más abiertas…Chile era más conservador de lo que es ahora y está cambiado, creo, al menos culturalmente”.

Antes, en entrevista con La Tercera, Michelle Bachelet sostuvo que “lo que hemos hecho son las cosas que había que hacer en Chile. Y por eso es que espero que venga un gobierno que pueda darle continuidad, no de continuismo, sino que pueda proyectar”.

La mandataria enfatizó: “Esperaría de cualquier gobierno que entienda que la gente ha avanzado en derechos y que no se debieran restringir esos derechos”. Además, planteó que ella quisiera que “el gobierno que venga sea un gobierno que pueda expandir incluso más derechos e ir mejorando nuestra sociedad”.

La derecha golpeada por la disyuntiva

Para los partidos y los candidatos conservadores, los argumentos de la jefa de Estado fueron “intervencionismo electoral” ya que tácitamente quedó establecido que el candidato que puede conseguir la proyección de la que habló Michelle Bachelet, es Guillier.

Piñera, Kast, la Unión Demócrata Independiente (UDI), Renovación Nacional (RN), entre otros partidos de derecha, representan todo lo contrario de lo sostenido por la jefa de Estado.

Al poner sobre la mesa las reformas logradas, la ampliación de derechos, el respeto a la diversidad, y darle continuidad a ello, la Presidenta dio cuenta de lo que se está definiendo en esta elección presidencial y allí radicó la molestia de la derecha.

Es conocido el rechazo de la oposición a materias como las reformas educacional, laboral, tributaria y en pensiones, y a iniciativas como la interrupción voluntaria del embarazo en tres causales y el matrimonio igualitario.

En tanto, desde el oficialismo, hubo vocerías que insistieron en la necesidad de que Guillier se acerque y reivindique lo obrado por la administración bacheletista, se muestre continuador de ese proceso y que inclusive lo amplíe. “Que no se aleje, que se acerque” a Bachelet es el argumento de muchos.

Como sea, distintas vocerías de la candidatura de Guillier, incluidas las de él, han reiterado que un objetivo es darle continuidad al proceso de reformas, profundizar el proyecto encabezado por Michelle Bachelet y asumir otros desafíos demandados desde sectores de la sociedad, como en el tema de pensiones, vivienda, transporte, desarrollo.

De hecho, personeros ligados al comando del candidato presidencial, sostienen que lo está en juego en esta elección es continuar o no las transformaciones en el país.

 “Crecimiento para todos, con equidad”

El tema del crecimiento económico entra con fuerza en la batalla electoral presidencial. Sebastián Piñera y José Antonio Kast insisten en la necesidad de garantizar el crecimiento económico y para ello sostienen el imperativo de terminar con reformas que afectan la inversión, la confianza del empresariado, y los número azules en macroeconomía.

En contraste, desde la candidatura de Alejandro Guillier se plantea que el crecimiento debe tener un componente social. En un documento del comando del aspirante presidencial, se estableció que “el crecimiento debe estar al servicio de las grandes mayorías y no de unos pocos”.

En una entrevista radial, Guillier afirmó que “la economía es para que la gente sea feliz. Si la gente no vive mejor, el crecimiento no tiene mucho sentido. Tiene sentido si hay seguridad, mejor calidad de empleos”.

Guillier insistió en que “debemos instalar en el debate que podemos hacer crecer al país, pero para todos y no para unos pocos”.

Francisco Vidal, integrante del comando del abanderado presidencial, indicó a su vez que el “crecimiento nuestro es para que se distribuya entre muchos y mejor (que) el de derecha que es concentrador”. Enfatizó que “el crecimiento nuestro debe ser con equidad, igualdad, pero fuerte”.