La Presidenta se refirió al tema del “peso” y el papel de los ministros comunistas. “Son ordenados y trabajan”, afirmó.

Gonzalo Magueda. Periodista. Hay una “excesiva influencia” de los comunistas en el Gobierno, dijo la candidata presidencial de la Democracia Cristiana Carolina Goic. El aspirante presidencial de la derecha, Sebastián Piñera, en tanto, expresó que en el país hay “un pequeño gobierno comunista”. Se sumaron los DC Andrés Zaldívar y Gutenberg Martínez, para insistir en que hay mucho peso de los comunistas en la administración gubernamental y que, incluso, el PC no tiene tanta culpa, sino los que les hacen caso.

Esos cuestionamientos no son nuevos. Cada vez que ocurre una acción de La Moneda, y particularmente de la Presidenta Michelle Bachelet, que apunta a beneficiar a sectores sociales o medidas transformadoras, saltan los fusibles del supuesto poder del Partido Comunista en el Gabinete, que se expresaría, al parecer, en los dos ministros que tiene la colectividad: Claudia Pascual en el ministro de la Mujer y la Equidad de Género, y Marcos Barraza, en el ministerio de Desarrollo Social.

Esta vez, las palabras críticas en torno del PC surgieron por las declaraciones de Barraza de que en La Araucanía no hay terrorismo y planteando la salida política e institucional a los problemas del pueblo mapuche. Y se partió del supuesto -al menos en el caso de Goic, Zaldívar, Martínez y Piñera- de que los comunistas influyeron decididamente para que el Gobierno pidiera el cambio de cautelares que mantenía en prisión preventiva por más de un año y tres meses a comuneros mapuches y no se aplicara una querella por Ley Antiterrorista.

Eso, a pesar de que el ministro a la cabeza del asunto es de la Democracia Cristiana (Mario Fernández), sobre el cual no se hizo ninguna referencia, y a pesar de que el Equipo Político del Gobierno no lo integra ningún comunista, pero sí DC, algunos socialistas, radicales y miembros del Partido por la Democracia, colectividades que, por lo demás, son mayoría en el Gabinete.

Para el presidente del PC, Guillermo Tellier, “esto huele más a una campaña” anticomunista y expresó que “algunas declaraciones las veo más en el marco de la campaña electoral”. El secretario general de la organización, Lautaro Carmona, expresó que esto tiene señales de “macartismo” como el que se vivió en el pasado en Estados Unidos, de una feroz persecución a los comunistas.

Pero al final del día, la propia Presidenta Bachelet pareció cerrar el capítulo. Al menos este, porque con lo que dijo, podría o debería quedar en claro cómo está el rol del PC dentro del Gobierno que, además de los dos ministros mencionados, solo tiene en las primeras filas a Jeannette Jara, subsecretaria de Previsión Social.

En entrevista con La Tercera, se le preguntó a la jefa de Estado en cuanto a la instalación de la “discusión sobre el peso” que tiene el PC en su administración. En la respuesta, ella aprovechó de tocar de manera concreta el episodio de Marcos Barraza.Pero esa es otra construcción, otro mito”, partió aseverando y dijo: “Yo tengo dos ministros comunistas, que son buenos ministros, que trabajan en sus cosas, pero fue una casualidad lo que pasó en este tema. Yo ni siquiera hablé con el ministro Barraza sobre este tema y tampoco sabía que iba a dar una entrevista, los ministros no tienen por qué andar llamándome para esas cosas. Fue una casualidad, coincidió. Y, claro, la gente que leyó, y juntó”.

Sobre que Claudia Pascual y Marcos Barraza han sabido marcar sus puntos, Michelle Bachelet sostuvo que “hubo tanto resquemor que estos ministros -del PC- de qué van a hacer, que cómo van a actuar. Y la verdad es que la ministra Pascual es una de las mejor evaluadas por la gente”.

La Presidenta añadió: “Han sido súper ordenaditos, incluso una vez, cuando mandamos el proyecto de ley de AFP estatal, estaban los dos sentados -uno era subsecretario, la otra ministra- y yo les digo ‘que son disciplinados ustedes los comunistas, no están de acuerdo con esto y aquí están’, y me dijeron: ‘Pero es un avance, Presidenta, es un avance’. Ellos son ordenados y trabajan y plantean sus puntos de vista, y si este no es el que prima, acatan, siguen adelante. Darán sus discursos donde corresponda, pero como miembros del Gobierno todos han trabajado lealmente”.