La tragedia que cayó en el DF, Morelos, Puebla, estado de México, Hidalgo, Chiapas y Oaxaca.

Hugo Guzmán

Periodista

Llegan imágenes terribles de la Ciudad de México. Pero también de Jojutla, en Morelos, donde perecieron más de 40 personas. Sin olvidar que hace semanas la tierra se movió salvajemente en Chiapas y Oaxaca. Duras y dramáticas semanas en que los sismos con miles de réplicas golpearon vastas zonas de México. No solo puntos de la capital o que resaltan en la cobertura periodística, sino también rincones alejados. La tragedia se esparció por recónditos espacios de la tierra mexicana.

Para quienes conocen el Distrito Federal (DF) o Ciudad de México (CDMX), saben que el sismo de 7.1 del 19 de septiembre de este 2017 (el otro, el mismo día pero en 1985), afectó sobre todo a la zona sur de la capital. Derrumbes, casas y edificios colapsados, serios daños, se esparcieron por colonias y delegaciones (comunas) como Hipódromo-Condesa, Del Valle, Roma, Cuauhtémoc, Benito Juárez, Coapa, Coyoacán, Álvaro Obregón, Iztapalapa, Polanco, Lindavista, Guerrero. Fueron de las más afectadas.

Se rectificó que fueron 38 las edificaciones colapsadas totalmente, no 44. Entre 200 y 500 casas y edificios están con daños severos. 16 Delegaciones (Comunas) fueron catalogadas como zonas de desastre. Estaban funcionando 49 albergues en la capital hasta mediados de esta semana.

Hubo niñas y niños muertos en la escuela “Enrique Rébsamen”, y jóvenes universitarios del Tecnológico de Monterrey, al sur de la ciudad. Desde varias construcciones fueron sacados cuerpos de decenas de fallecidos. La mayoría trabajadores, varios jóvenes, empleados. El sismo fue pasadas las 13 horas, horario laboral y de clases.

Han pasado días y todavía hay gente viva atrapada en edificios. Va medio centenar rescatado. En los medios de prensa se extienden los nombres y relatos de personas halladas bajo los escombros, sobrevivientes, y el trabajo es frenético para sacarlas. Frida Sofía, la niña que centró atención en derrumbe de la escuela Rébsamen, es una incertidumbre total, al punto que se informó que quizá ése no sea su nombre.

Miles de mexicanas y mexicanos se esmeran y crearon un cordón solidario para el acopio, la atención de albergues, rescate de víctimas, sacada de escombros, aprovisionamiento de materiales y medicinas, cuidados de niños.

El miércoles comenzó a caer la lluvia. Se produjeron varios incendios. Algunos lugares derrumbados presentaron desmoronamientos y los rescatistas y voluntarios debieron replegarse.

El sismo del pasado martes 19 afectó al DF, Morelos, Puebla, estado de México e Hidalgo. Diez días antes, un fuerte movimiento telúrico de 8.2 golpeó Chiapas y Oaxaca. Dicen que 50 millones de personas resintieron los terremotos. Mientras, los huracanes Irma y Katia, golpearon Veracruz y otras zonas mexicanas.

Hay patrimonio histórico muy dañado. Son múltiples los edificios de entidades públicas afectados.

Heroico Cuerpo de Bomberos, Cruz Roja, Marina, Protección Civil, Ejército, al frente de la batalla contra el desastre y por rescatar víctimas.

La tragedia fue inmensa. Inmensa será la etapa que viene. México, su pueblo, ante el desafío de estar de pie. Por muy fuerte que se mueva la tierra.