“Su respuesta política siempre fue la unidad de Latinoamérica y la lucha de los pueblos organizados. Su proyecto de integración no fue solo de orden económico, sino que también convocó a la integración política y cultural de los pueblos de nuestra América”.

Pablo Monje – Reyes

Encargado electoral del Partido Comunista

El Presidente Salvador Allende, su mirada política sobre América Latina, era de carácter anti colonial y anti oligárquica. Por tanto, en toda su vida política desarrolló las potentes ideas de integración latinoamericana, para enfrentar a los poderes oligárquicos nacionales y neo colonialistas imperiales. Sustentado en las ideas de los próceres de nuestra independencia. En Colombia, el 30 de agosto de 1970, dijo: “En el fragor heroico del combate, hombres y mujeres de diferentes latitudes, se unieron en el llamado, en el sentimiento, en la voluntad rebelde de independizar nuestras naciones. Los próceres señeros de este continente, como Bolívar, San Martín, Sucre, Morelos y O’Higgins, el padre de mi patria, impulsaron la lucha de nuestros pueblos contra los grupos oligárquicos, que se aliaron a las fuerzas foráneas, y a los capitales extranjeros. La lucha de los pueblos ha tenido héroes que han sabido interpretarlos levantando con gallardía patriótica su decisión de luchar por una existencia mejor”.

Siempre contextualizó e integró su análisis a una crítica feroz del orden político e ideológico que desarrollara capitalismo en nuestras tierras y sus secuelas en nuestros pueblos. Construyó una crítica sin claudicaciones a los imperialismos ejercido por los países centrales. Como lo expusiera en 1971 en el 40 aniversario del Partido Socialista: “En América Latina las grandes masas comprenden la etapa histórica que viven; toman conciencia del drama de los países en vías de desarrollo y saben perfectamente bien que el gran enemigo de ayer, de hoy, de mañana, aliado de las reacciones internas, es el imperialismo.”

Su respuesta política siempre fue la unidad de Latinoamérica y la lucha de los pueblos organizados. Su proyecto de integración no fue solo de orden económico, sino que también convocó a la integración política y cultural de los pueblos de nuestra América. Se preocupó centralmente de la dependencia de cada una de nuestras naciones por intermedio de la estructura económica impuesta por los países capitalistas centrales. Buscó las formas concretas de terminar las dependencias forzadas entre los países centrales y los nuestros. Planteó, fundamentalmente, que el camino era la integración y articulación de la lucha de los pueblos latinoamericanos contra el imperialismo en todas sus formas de expresión. En palabras del Presidente Allende, en su cuenta política al Congreso Pleno en 1971: “Un observador ingenuo, ubicado en algún país desarrollado poseedor de esos medios materiales, podría suponer que esta reflexión es un nuevo estilo de los pueblos atrasados para pedir ayuda, una invocación más de los pobres a la caridad de los ricos. No se trata de esto, sino de lo contrario. La ordenación interna de todas las sociedades bajo la hegemonía de los desposeídos, la modificación de las relaciones de intercambio internacional exigidas por los pueblos expoliados, tendrán como consecuencia no sólo liquidar la miseria y el atraso de los pobres, sino liberar a los países poderosos de su condena al despotismo. Así como la emancipación del esclavo libera al amo, así la construcción socialista con que se enfrentan los pueblos de nuestro tiempo tiene sentido tanto para las naciones desheredadas como para las privilegiadas, ya que unas y otras arrojarán las cadenas que degradan su sociedad.” Profundiza su idea en que el proyecto de una sociedad mejor es la idea del socialismo como única forma de romper con la dependencia de nuestras naciones al neocolonialismo imperial y lo vinculo como una forma de modernización y desarrollo de nuestras sociedades.

El pensamiento latinoamericanista del Presidente Salvador Allende, hoy en día,  sigue siendo un derrotero para las izquierdas comprometidas con las transformaciones sociales, políticas y culturales de nuestros países y su integración en el continente.

Por estas razones y muchas otras, Salvador Allende y sus ideas políticas siempre van estar en la memoria de los pueblos latinoamericanos y por supuesto, en la memoria del pueblo chileno.