El Concilio Nacional confirmó “el enfriamiento” de las relaciones con el Gobierno. La Mesa Ampliada tildó de “soberbia” la decisión.

Agencias de Noticias. Santiago. Siguen los coletazos por la tensa situación que vivió la Presidenta Michelle Bachelet en el último Tedeum evangélico, donde recibió insultos y críticas desmedidas por parte de pastores y de un grupo de miembros de la organización.

El hecho que fue fuertemente rechazado por gran parte del mundo político y religioso, pero que fue respaldado por los candidatos conservadores Sebastián Piñera y José Antonio Kast y por varios personeros derechistas, tiene dividida a las instancias que agrupan a nivel nacional a las distintas iglesias evangélicas.

Durante esta mañana el Concilio Nacional de Iglesias Evangélicas en voz de su jefe de comunicaciones, Cristián Nieto, anunció el “enfriamiento” de las relaciones con el Gobierno. Señaló que “expresamos nuestra desazón, por los comentarios que se hacen en la prensa, comentarios mal intencionados, donde nos quieren hacer ver como intolerantes, agresivos, talibanes y no lo somos”.

Y argumentó que congelamiento se produjo porque “se ha faltado a la verdad, porque en este templo no se insultó a la Presidenta, de parte de los líderes que estaban”.

En relación a las ofensas que recibió la mandataria, Nieto afirmó que “nosotros no podemos hacernos cargo de los estados emocionales de las personas, por lo menos de los que estaban afuera” y paradójicamente aseguró que “somos una iglesia amorosa e inclusiva”.

En la misma línea, el vocero del Concilio Nacional de Iglesias Evangélicas, dijo que la molestia del Ejecutivo y de otros sectores tiene relación con los aplausos que recibió el ex presidente Sebastián Piñera.

Cuando en realidad la molestia de La Moneda fue por los insultos que recibió la Presidenta Bachelet, a quien llamaron “asesina” y “vergüenza nacional” y no por los aplausos hacia la opción de la oposición.

Indicó que “lo que pasó y lo que no le gustó al Gobierno fue que un candidato recibió aplausos y una Presidenta que no los recibió, porque no representa en sus idearios a la comunidad, y esa es la verdad, por eso están molestos, y por eso nos tratan mal”.

Cabe señalar que las declaraciones de esta rama de evangélicos se dan en un contexto en que varios pastores y líderes religiosos están por tomar roles políticos, siendo varios de ellos candidatos al Parlamento, apoyados por Chile Vamos, quienes no descartan configurar una bancada evangélica en el Congreso.

Como es el caso del diácono, Eduardo Durán, quien es candidato a diputado por Renovación Nacional y asesor de Sebastián Piñera.

“Es una posición intransigente”

Tras el anuncio del Concilio Nacional de Iglesias Evangélicas, el obispo y representante de la Mesa Ampliada de las Iglesias Evangélicas, Emiliano Soto -quien enviará una carta de desagravio a la jefa de Estado- tildó de “soberbia” la decisión y manifestó que “no podemos darle golpes a quienes invitamos a nuestra casa”.

“Tal vez las personas no logran darse cuenta hasta donde pueden afectar con sus palabras al otro. Si yo digo cosas con palabras hirientes, el criterio de la persona que recibe eso recién va a acusar el golpe. Si la persona dice que le faltaron el respeto, yo al menos pido disculpas, porque es importante seguir manteniendo las relaciones, no insisto en una tozudez, en una soberbia, en una posición intransigente de continuar en una posición que podría decirse tan dura. Todo lo contrario, más vale pedir perdón, decir que nos equivocamos, porque las disculpas engrandecen a las personas”, añadió.

Asimismo, Soto subrayó que “nos parece impropio que dentro la misma iglesia haya gritos fuera de lugar, en una ceremonia tan importante no corresponde, porque además se hicieron algunos discursos bastante violentos que afectan la integridad de las personas. Nosotros somos respetuosos de todas las instituciones especialmente si invitamos a la Presidenta a nuestra casa, no podemos darle golpes a quienes invitamos a nuestra casa, tenemos que tener un trato deferente, se extralimitaron en sus pronunciamientos”.

El obispo aclaró que existen casi 4 mil denominaciones al interior de la institución y que el Concilio es una de ellas. Explicó: “Que una denominación tome una decisión es válido, pero no es la Iglesia Evangélica, nosotros tampoco decimos que representamos a todos, así que ellos en su decisión deberían decir lo mismo”.

Sobre el “enfriamiento” expresó que es determinación personal de un grupo de pastores y obispos, pero que “lo que uno observa dentro de un contexto político es que hay personas militantes de un partido ahí y de eso las personas tendrán que sacar una conclusión”.