Mandataria encabezó ceremonias en Ministerio de RR.EE.  y La Moneda para recordar el Golpe de Estado, bombardeo a La Moneda y muerte de Allende.

Agencia de Noticias. Santiago. Recordar duele, más aún si se trae a la memoria un día sangriento que cambió el rumbo de la historia de Chile. En esta jornada, en la que se cumple el 44 aniversario del Golpe de Estado, el bombardeo a La Moneda, la muerte del presidente constitucional Salvador Allende y la destrucción de los avances sociales, son diversos los actos que se organizaron para rememorar.

La Presidenta Michelle Bachelet encabezó tres ceremonias para recordar el 11 de septiembre de 1973. El primero de ellos se realizó en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Acompañada del canciller Heraldo Muñoz, la gobernante develó una placa en un salón panorámico del edificio que se llamará “Canciller Orlando Letelier del  Solar”.

Letelier fue nombrado en enero de 1971 embajador de Chile en Estados Unidos, correspondiéndole la misión de representar las decisiones del Gobierno chileno en las materias derivadas del proceso de nacionalización de la gran minería del cobre, aprobada unánimemente por el Congreso Nacional en julio de 1971. En 1973, sirvió como ministro de Relaciones Exteriores, Interior y Defensa.

“Orlando Letelier era un hombre brillante, y por ello el Presidente Allende lo nombró en cargos estratégicos durante su gestión transformadora. Fue también esa capacidad sobresaliente la que lo transformó, ante los ojos de quienes habían destruido la democracia, en un enemigo peligroso al que decidieron asesinar”, señaló la Mandataria.

Bachelet agregó que con “este objetivo cobarde fue llevado a la práctica con éxito por manos criminales. Fue, al mismo tiempo, una derrota moral y simbólica de quienes quisieron acallar su palabra y sus denuncias de los crímenes que se cometían, día a día, contra el pueblo chileno. El crimen cometido hace 41 años en Washington deja en evidencia no sólo el carácter profundamente antidemocrático de quienes habían tomado el poder en Chile a sangre y fuego, sino hasta dónde eran capaces de llegar para imponer sus ideas”.

“La verdad, la justicia y la reparación exigen, entre otras cosas, la preservación de la memoria con actos como éste. Todos ellos son elementos esenciales para que, como hemos dicho muchas veces, y aquí también lo han repetido quienes me han precedido, el ‘Nunca Más’ sea una fuerza viva y actuante en nuestra convivencia cotidiana, para que las nuevas generaciones comprendan que los derechos humanos están por sobre cualquier consideración y que respetarlos y promoverlos es la fuente de legitimidad de toda política y el fundamento de nuestra democracia”, sostuvo.

La Presidenta remarcó:  Hace 44 años las sombras cubrieron nuestra patria, la patria de Mistral y Neruda, de Violeta Parra, la patria de O’Higgins, Carrera, Rodríguez y Prat, la patria de Aguirre Cerda, de Frei Montalva y Allende… La lucha de mujeres y hombres notables, como Orlando Letelier y muchos otros humildes y anónimos, permitió que recuperáramos nuestra democracia, nuestra convivencia pacífica y, sobre todo, nuestra dignidad. A ellos no tenemos que olvidarlos jamás”.

Fin al secreto de Comisión Valech I

Posteriormente, Bachelet encabezó en el Patio de Los Cañones de La Moneda una ceremonia interreligiosa en memoria del ex presidente Salvador Allende.

La Mandataria visitó en la ocasión, acompañada de la familia de Allende, el Salón Blanco, lugar donde el presidente constitucional se quitó la vida.

Bachelet se refirió a los procesos judiciales abiertos en casos de víctimas a violaciones a los Derechos Humanos durante la dictadura.  “No permitiré que el legítimo anhelo de justicia sea visto como revanchismo. Las instituciones democráticas de la República sirven para unir al país”, manifestó la Mandataria.

Bachelet puso de relieve que “quienes no respetan la diversidad de miradas y persisten en la intolerancia no contribuyen”

Añadió que “este septiembre nos recibe, además, con una verdad, que hoy es una certeza. La dictadura perpetró de la manera más cobarde y vergonzante, el magnicidio del ex Presidente Frei Montalva”.

La Presidenta también sostuvo que “el conocimiento de la verdad es anterior a cualquier otro proceso para el reencuentro en una patria aún fracturada. Esta semana dotaremos de discusión inmediata el proyecto que levanta el secreto sobre antecedentes aportados a Comisión Valech I. Esa información se pueda entregar a los tribunales, de manera de avanzar en procesos”.

La Mandataria recorrió asimismo durante esta jornada la obra plástica “Allende, últimas palabras”, de Álvaro Silva Wuth.

Homenaje en Morandé 80

En el frontis de Morandé 80, organizaciones sociales, ex integrantes del Grupo de Amigos Personales (GAP) de Allende, la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y representantes de colectividades como el Partido Socialista (PS) y Partido Comunista (PC) rindieron un homenaje a las víctimas depositando ofrendas florales en el emblemático lugar. En la ceremonia participaron, entre otros, el ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza; la subsecretaria de Previsión  Social, Jeannette Jara (ambos PC) y las parlamentarias comunistas Karol Cariola y Camila Vallejo, además del dirigente de la colectividad, Juan Andrés Lagos.

Lorena Pizarro, presidenta de la Agrupación de Detenidos Desaparecidos y candidata a diputada por el Distrito 8, dirigió en la oportunidad una emotiva alocución.

“Somos la Agrupación de Familiares de Detenidos Desparecidos, somos la agrupación que busca y exige justicia desde hace 44 años; somos los familiares de aquellos hombres y mujeres que entregaron su vida por una causa justa; esos hombres y mujeres que salieron en la calle porque creían en la causa de la Unidad Popular en la más amplia unidad político social que haya conocido la patria, esa unidad político social que tenía muy clara quién era el enemigo”.

“El enemigo era esa derecha y los gestores que no querían justicia social , que no querían la construcción de un país donde la equidad y la felicidad estuviese al alcance de todos, esos eran nuestros familiares, ellos, ellas que se comprometieron con la Unidad Popular siendo militantes de partidos políticos de izquierda, siendo también hombres y mujeres que creían en un proyecto social distinto”, manifestó.

“Ellos ellas no relativizaban la construcción democrática y la más amplia unidad. Es así como durante los años de la Unidad Popular, incluso antes, con sus familias salían a la calle para hacer conciencia de unirnos en base a un objetivo central. Por eso las persiguieron, por eso  las hicieron desparecer, ni siquiera respetaron la vida de nuestras 10 mujeres detenidas desparecidas embarazadas, ni a esas guaguas que llevaban en su vientre. Dos de ellas, Michelle peña, con ocho meses y medio de embarazo, y Reinalda Pereira, con siete meses de embarazo (…)”.

Pizarro sostuvo que “cuando en Chile se recurre a las Fuerzas Armadas y de Orden por parte de aquellos que concentran el poder económico  lo que se tiene es genocidio, represión y tragedia para el pueblo. Cuando el pueblo política y socialmente se une, avanza en sus conquistas, avanza en dignidad y avanza en aquello que señalaba con tanta fuerza la Unidad Popular: avanza en felicidad. No era casual decir que la felicidad comenzaba por los niños y niñas”.

La dirigente remarcó que “por eso en esta conmemoración estamos aquí para decirles a esa tropa de sediciosos cobardes que hoy día con otra cara y otro nombre y disfrazándose bajo la condición de estar en retiro realizan acciones sediciosas que si bien no están hoy para provocar un golpe de Estado sí actúan al margen de la ley (…) a través de ellos habla Oviedo, el comandante en jefe del  Ejército y  los otros comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas y de orden (…)a través de ellos habla la derecha de José Antonio kast y la derecha de Sebastián Piñera (…)”

Pizarro remarcó que “no nos da lo mismo quién gobernará (…) para gobernar les exigimos que se comprometan por hacer verdad total y justicia plena. No por nosotras, ya ni siquiera por nuestros familiares, es por el país que estamos construyendo; esa es la diferencia del país que queremos nosotras, nosotros, del país que quieren ellos; queremos un país (donde impere) el respeto la vida, el respeto a la diferencia, lo que parece que no saben los que hicieron ayer (la Iglesia Evangélica)”.

Puso de relieve que quieren un país donde haya respeto, defensa y promoción de los derechos humanos. Y “eso no se hace ni con impunidad ni con represión en La Araucanía , a los movimientos sociales (…) compañero Salvador Allende, tu legado lo reivindicamos cada día (…) Verdad y  justicia ahora nada más, pero nada menos”.