El magnate acusó a Guillier de querer pedir plata al Gobierno, pero fue él quien solicitó mil millones de pesos a BancoEstado.

Hugo Guzmán. Periodista. En semanas recientes, Sebastián Piñera, con ayuda de miembros de su equipo y asesorías económicas privadas, realizó una operación financiera ante el BancoEstado para solicitar un préstamo por mil millones de pesos. Esas tratativas, por ley, se mantendrán en secreto. La opinión pública sabrá poco o nada respecto a esta operación. En todo caso, de acuerdo a analistas financieros y personeros políticos, el préstamo ya está asegurado para el magnate.

Antes, se había auto-prestado 200 millones de pesos. Piñera cuenta con un patrimonio -de acuerdo a la estadística de la revista Forbes- de 2 mil 700 millones de dólares, lo cual le garantiza con mucho contar con dinero para su campaña electoral.

En tanto, miembros de su círculo cercano toman contacto con empresarios y directivos de bancos y consorcios para que efectúen aportes privados al personero de la derecha. Esta es una buena fuente de recaudación para el candidato conservador, convertido por lo demás, en la carta presidencial de los hombres de negocios del país. Un buen ejemplo es que en las primarias recién pasadas, Patricio Parodi, presidente del Banco Consorcio, le hizo a Piñera un aporte de 12 millones de pesos.

Además, se realizan gestiones con la banca privada. Expertos financieros indican que el magnate puede obtener de bancos privados otros mil millones de pesos.

Es decir, Sebastián Piñera está contando con platas propias, de privados, de la banca y del Estado.

Magnate usa “recursos de todos los chilenos”

En medio de eso, llamaron la atención expresiones del megamillonario respecto a su principal contrincante, el independiente Alejandro Guillier, cuando éste denunció que BancoEstado y bancos privados le negaron préstamos y planteó que hay una desigualdad en el financiamiento de las candidaturas.

Frente a eso, Piñera sostuvo: “Da la impresión de como que le estuvieran pidiendo al Gobierno que le financiara sus campañas con los recursos de todos los chilenos”. Pareció una falacia. Porque Guillier ni siquiera insinuó aquello, en tanto el propio Piñera pidió el préstamo a BancoEstado, entidad pública, haciendo -él sí- uso de “recursos de todos los chilenos”.

El candidato presidencial del progresismo y la centroizquierda puso sobre la mesa la situación contradictoria en que vive Sebastián Piñera. “El único que va a obtener plata del Gobierno es él, curiosamente, entonces se da un contraste: el hombre más rico de Chile tiene apoyo del Banco del Estado y los candidatos a diputados, Cores, etcétera, que se olviden”.

Informes de prensa indicaron que, de acuerdo al Servel, Piñera tiene hasta ahora más de 492 millones para su campaña, incluido el autopréstamo de 200 millones. Con los mil millones que le preste BancoEstado, se acerca a los dos mil millones. El límite legal es de alrededor de 5 mil millones de pesos para una candidatura presidencial.

Al echar un vistazo a declaraciones en la prensa, considerar las gestiones con altos directivos bancarios, socios de consorcios y dueños de grandes empresas (como los persistentes amigos personales del Grupo Penta o la familia Cueto), suponer otros préstamos bancarios y revisar las cuentas a la fecha, apunta a que el candidato presidencial de la derecha será el que cuente con la base financiera más alta frente a los otros postulantes a La Moneda.

Es así que Alejandro Guillier indicó que “tenemos un candidato que se puede autootorgar un crédito de doscientos millones y que, además, tiene amigos que le pueden dar créditos con tope indefinidamente y, por lo tanto, no hay ninguna proporcionalidad con el resto de los candidatos, porque lo que me está afectando a mí, también afecta a otras candidaturas, no es solo mi candidatura”.

La desigualdad en la competencia

Para el jefe del equipo piñerista e integrante de Los Coroneles -el grupo ultraconservador de la Unión Demócrata Independiente (UDI)-, Andrés Chadwick, la situación es así: “¿Cómo se financia la campaña del Presidente Piñera? A partir del día 21 de agosto, de acuerdo a lo que señala la ley. Recursos propios, hasta un 20%. Recibir aportes del Servicio Electoral (Servel) y poder endeudarse contra la garantía de los votos que se estiman van a recibir. Ese endeudamiento exige una garantía: los votos”.

Sin embargo, para el ex ministro, Sergio Bitar, integrante del comando de AG, “se está produciendo una situación que quizás el legislador no previó que es una tremenda desigualdad de trato para enfrentar las elecciones futuras. Pareciera estarse produciendo el mundo al revés: Piñera accede a un crédito del BancoEstado siendo un hombre de muchos recursos personales, él y sus partidarios, y Guillier, por ser senador, no le dan ningún crédito”.

Carolina Goic, la candidata presidencial de la Democracia Cristiana (DC), comentó: “Uno no pide ningún trato especial, uno pide igualdad de condiciones para poder competir”.

El postulante al sillón grande, por el Partido Progresista, Marco Enríquez-Ominami, apuntó a otro asunto. “Si bien la ley autoriza los créditos para los candidatos, los bancos siguen en capacidad de rechazar el pedido si estos no se ajustan a sus intereses”.

Se está dando la paradoja de que uno de los hombres más ricos de Chile, podrá financiar su campaña electoral en condiciones preferentes frente a los otros siete aspirantes a La Moneda, haciendo uso de préstamos del BancoEstado y por devolución de dineros del Servicio Electoral.

En rigor, todo ajustado a la ley, que incluso ahora, después de un proyecto presentado por el Gobierno de Michelle Bachelet, impide a personajes como Sebastián Piñera, obtener financiamiento electoral irregular y sobredimensionado, sin dar cuentas a nadie.

El tema que salta es cómo quien cumple funciones de legislador o vive de su trabajo, o es candidato independiente, tiene menos opciones de préstamos, créditos y apoyos financieros, incluso teniendo un alto respaldo ciudadano.