María Olivia Monckeberg puso el acento en el fenómeno en el foro “Déficits y Desafíos de la Prensa” con que El Siglo celebró su aniversario.

Equipo ES. Santiago. María Olivia Monckeberg, periodista y escritora, Premio Nacional de Periodismo 2009, fue una de las participantes  en el foro “Déficits y Desafíos de la Prensa”, que se organizó para conmemorar los 77 años de El Siglo, que se cumplieron el 31 de agosto. En el encuentro intervinieron Bruno Sommer, fundador de El Ciudadano; Gloria de la Fuente, directora ejecutiva de Chile 21 y Hugo Guzmán, director de El Siglo.

La también académica destacó en primer lugar la importancia de que el semanario, fundado por Luis Emilio Recabarren, haya permanecido a lo largo de estos años, superando varios avatares de la vida del país en un escenario donde algunos medios de comunicación fueron desapareciendo. Se refirió al caso de la revista Análisis y los diarios La Época y Fortín Mapocho.

Hizo hincapié en que uno de los grandes problemas que tiene la prensa en Chile es la alta concentración que existe en la propiedad de los medios de comunicación. “La verdad es que tenemos un lamentable récord”, subrayó.

Se refirió al duopolio que existe (El Mercurio y Consorcio Periodístico de Chile, Copesa) y recordó que este último conglomerado empresarial (dueño actualmente de Los diarios La Tercera, La Cuarta y revista Qué Pasa) se “hizo potente a partir del año ’90, porque estaba quebrado totalmente en manos de la Secretaría de Gobierno en la época de Pinochet”. La empresa tiene en la actualidad un nivel de influencia a nivel nacional, añadió, destacando que sus editoriales son algunas veces “ implacables, incluso más fuertes” que los de El Mercurio.

Esta última cadena, indicó, cuenta con un poderío en regiones.  En casi todas “se fue comprando los diarios”.  Son excepciones aquellos que no pertenecen a la empresa y algunos tienen convenios de avisaje con esta, planteó.

Puso el acento también en la dimensión online de los medios del duopolio “en la que entiendo no les ha ido tan bien. Ahí la competencia con otros medios digitales es fuerte”.

Televisión no escapa al fenómeno

Siguiendo con el análisis de la concentración de los medios, Monckeberg hizo ver que la televisión no ha escapado al fenómeno.

“Esto es fuerte de reconocerlo (…) podrán decir que por razones de costo, pero que sea en la era después de la dictadura, me parece complicado en términos de democracia y de cultura y proyecto país lo que ha sucedido con la televisión que partió siendo universitaria en este país (…)».

Tratamiento de la noticia

María Olivia Monckeberg, en la última etapa de su ponencia, se refirió al tratamiento de la información que es otro de los déficits que ella percibe en la actualidad en los medios de comunicación.

Puso un ejemplo: “Me parece que una amenaza a la libertad de expresión no sólo es un problema dentro de la Fiscalía como es lo que ha ocurrido con el fiscal (regional de O’Higgins) Emiliano Arias que por decir una cuestión que es verdad le tengan que hacer un sumario. Como periodistas deberíamos preocuparnos no sólo de entregar la información si no que cuestionar (…)”.

“Es resorte nuestro en cuanto esto significa amedrentamiento a la fuente que va en la misma línea de esa ‘Ley Mordaza’ que logramos atajar”, remarcó.

Otro punto que puso de relieve “y que tiene que ver con esto de los medios concentrados y del avisaje”, pero “que excede al duopolio, porque lo he visto en todos” es el tratamiento de algunas noticias.

Mencionó el caso de la muerte del ex presidente Eduardo Frei Montalva. “Hay personas acusadas en primera instancia y resulta que vendría a ser el primer presidente de la República asesinado y ¿qué han hecho todos los medios?: una nota, una información (…)  y después se pasó a otro tema y se olvidó. En cambio, Diana Gales se murió (hace 20 años) en un accidente automovilístico en Inglaterra y eso vende, hacen clicks (los lectores), pero esto no afecta las convicciones políticas, no afecta nada, pero sí vale la pena darle y darle (…)”.