Estaba explicitada su disconformidad con las políticas del Gobierno y su inclinación a los intereses empresariales. Todo terminó en cambio de Gabinete.

Equipo ES. Santiago. A pesar de que el Ministerio de Hacienda difundió ayer al atardecer un comunicado asegurando que el ministro Rodrigo Valdés no renunciaba, a esta altura se sabe que era algo ya decidido. En el ámbito de la especulación, en círculos políticos se comenta que hasta anoche Valdés hacía “un gallito” para continuar en su cargo y defender su postura de cercanía a las tercias empresariales.

En concreto durante la mañana de este jueves, el ahora ex titular de Hacienda confirmó su renuncia argumentado “una serie de consideraciones” que le impedían seguir en su rol. Junto con él dejó a disposición su cargo el ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes y el subsecretario de Hacienda, Alejandro Micco. Pero se sabe que fue una renuncia obligada, porque la Presidenta Michelle Bachelet no le aceptó sus tesis ni menos que entrara en contradicción con políticas del Gobierno, como ocurrió con descartar el proyecto minero “Dominga”, y que Valdés defendió en defensa de inversiones privadas.

Una declaración del ex encargado de las finanzas del Estado expuso implícitamente que ya no estaba compartiendo la línea gubernamental. “Tal como hemos venido diciendo, las cifras económicas comienzan a mostrar un mayor dinamismo. Avanzar sostenidamente a mayores niveles de crecimiento requiere disciplina y convicción del Gobierno y abrir espacios para que el sector privado pueda desplegar su iniciativa con reglas claras y estables”. Y añadió: “Creo que no logré que todos compartieran esta convicción”.

Para despejar dudas y establecer prioridades, más allá de la mirada técnica de Valdés, Michelle Bachelet simplemente declaró: “Yo no concibo el desarrollo a espaldas de las personas, no me imagino un país donde solo importan los números”.

Asumió como ministro de Economía, Jorge Rodríguez Grossi, quien se desempeñaba como presidente del Banco Estado. A la cartera de Hacienda llegó Nicolás Eyzaguirre, quien dejó la jefatura del Ministerio de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), la cual fue asumida por Gabriel de la Fuente, quien era el subsecretario de dicho ministerio.

Luego de los nombramientos, el recién estrenado ministro de Economía, Jorge Rodríguez Grossi, indicó que “espero hacerlo lo mejor posible para el término de este periodo presidencial”. Sobre su par de Hacienda dijo que “con el ministro Eyzaguirre ya fuimos equipo económico hace algunos años atrás y espero que nos vaya muy bien en este caso”.

Cabe recordar que Rodríguez fue ministro de Economía, en el gobierno de Ricardo Lagos, y  de Energía (2001-2006) y Minería (2001-2002).

En tanto, Eyzaguirre como nuevo líder en Hacienda, subrayó que “vamos a seguir la regla fiscal. Lo adecuado es que haya una política fiscal conservadora que permita que las tasas de interés sigan bajas”.

Sobre el trabajo de su antecesor destacó que “puso todas las primeras piedras para hacer que la revitalización del crecimiento fuera factible. Ahora hay una buena oportunidad que no se agotará en mi gestión de recuperar el crecimiento”.

Mientras el nuevo titular de la Segpres se refirió a las prioridades legislativas para los próximos meses. Manifestó que “la agenda vinculada a la reforma educacional sigue siendo la prioritaria para el Gobierno. Y esperamos que el Parlamento nos preste su colaboración para dejar instalada las tres reformas que nos faltan en esta agenda tan relevante”.

Y reiteró que “la prioridad es educación, sin perjuicio de otros proyectos de ley”, ya que agregó que “nos queda poco tiempo, no podemos hacer todo al mismo tiempo”.