La Presidenta Michelle Bachelet firmó la iniciativa. “Chile da un paso histórico”, dijo la mandataria.

Agencias de Noticias. Santiago. El candidato presidencial de Chile Vamos, Sebastián Piñera, rechazó el proyecto de ley de matrimonio igualitario, firmado esta mañana la Presidenta Michelle Bachelet.

En entrevista con radio Concierto dijo que “no debe haber discriminación”, pero señaló que el matrimonio es una “institución que desde siempre ha tenido el fin de la procreación de la especie humana”.

Para explicar su postura el financista fue a la raíz etimológica de la palabra matrimonio, expuso que “matri” significa “vientre de la mujer”, por tanto aseguró que “está íntimamente ligado con la fertilidad, fecundidad y la vida”.

Y siguiendo en la línea de coartar los derechos del mundo LGTBI, Piñera hizo la distinción con la población heterosexual y expresó que “no son lo mismo y por tanto hay que establecer que tenga los mismos derechos y oportunidad, pero creo que no hay que confundir dos cosas que son distintas por su naturaleza”.

En materia de adopción homopartental, el derechista, también, mostró su anacronismo, indicó que “lo mejor para el niño es que la familia que lo adopte tenga la figura de un padre y de una madre, ahora, no siempre se encuentra esa familia”.

En tanto, el presidenciable ultraconservador, José Antonio Kast, menospreció la medida y destacó que el Gobierno se “preocupa de la elite”, antes que del “terrorismo en el sur”.

“A Michelle Bachelet le importa más el Movilh que víctimas del terrorismo en el sur. Mientras la gente sufre, Gobierno se preocupa de la elite”, indicó.

“Chile da un paso histórico”

Durante la mañana la Presidenta Michelle Bachelet junto a los ministros de Hacienda, Rodrigo Valdés; de la Secretaría General de Gobierno, Paula Narváez; de Justicia y Derechos Humanos, Jaime Campos; del Trabajo y Previsión Social, Alejandra Krauss; de Desarrollo Social, Marcos Barraza; y de la Mujer y Equidad de Género, Claudia Pascual, firmó el Proyecto de Ley de Matrimonio Igualitario.

El proyecto modifica la definición de matrimonio del artículo 102 del Código Civil, estableciendo que se trata de la unión entre dos personas. Así, se elimina la referencia a que se trata de una unión entre un hombre y una mujer, porque según explicó la jefa de Estado, “negar la igualdad de derechos y libertades para todas las personas, cualquiera sea su sexo, su raza, nacionalidad, su orientación sexual o su identidad de género, es mucho más que anacrónico. Es derechamente inexcusable”.

“Con esa certeza, dimos en abril de 2015 un paso enorme al aprobar el Acuerdo de Unión Civil, reconociendo a quienes conviven como lo que son: familias y parejas, independiente del sexo de quienes las integra”, agregó Bachelet.

La iniciativa, además, incluye la adopción homoparental, sumando la posibilidad de adoptar a los hijos de una de las partes. Además, se elimina la conducta homosexual como causal de divorcio por culpa.

Además, la mandataria subrayó que “la historia de Chile es un largo recorrido de un camino de progreso, reconocimiento y bienestar para todos nuestros habitantes. Una historia que ha avanzado con el impulso de los sucesivos triunfos de los derechos sobre la arbitrariedad, el reconocimiento sobre la marginación, la equidad sobre la discriminación, la libertad sobre las prohibiciones, el amor sobre el prejuicio”.

Sobre la tramitación que tendrá el futuro marco legal en el Congreso, Bachelet aseguró que “confío en que el Congreso estará a la altura de este debate, que complementará y enriquecerá la discusión y el proyecto, sobre todo, que sabrá reconocer lo que Chile espera de sus autoridades: la capacidad de extender el alcance de los derechos de todas las personas, hombres y mujeres, sin importar a quien amen o con qué género se identifiquen. Porque sólo así, con el pleno ejercicio de todas nuestras libertades, construimos una patria más justa para todos y todas”.

De aprobarse dicha ley Chile se convertiría en el quinto país de Sudamérica en reconocer los plenos derechos de la diversidad sexual, tras Brasil, Argentina, Colombia y Uruguay.

En Europa 15 países cuentan con una legislación de este tipo y 27 cuenta con alguna normativa que regula la unión entre parejas homoparentales y la filiación de hijos.