Cita, donde participan 1.100 delegados y 200 invitados, se realiza en Bogotá y será la instancia donde se sentarán las bases de la nueva organización política.

Granma. Bogotá: Este domingo comenzó en Bogotá, Colombia, el congreso fundacional de las FARC-EP que se transformará en un partido político.

El líder del movimiento, Timoleón Jiménez, inauguró el encuentro, que se prolongará hasta el próximo viernes 1, en el Centro de Convenciones Gonzalo Jiménez de Quezada, de esta capital, bajo el lema de “Por un gobierno de transición para la reconciliación”.

En la cita intervienen 1.100 delegados y unos 200 invitados de diversos sectores de la sociedad colombiana.

Las primeras palabras del congreso estuvieron a cargo de Alberto Anaya, máximo dirigente del Partido de los Trabajadores de México, quien entregó un saludo a nombre de delegados de organizaciones de izquierda de América Latina.

Anaya sostuvo que después de tantas décadas de lucha, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), seguirán cosechando éxitos para su pueblo, ahora en la batalla político democrática de cada día en condiciones de paz.

Esta primera jornada de la reunión de la ex guerrilla estuvo dedicada a escuchar los mensajes de saludo de personalidades del país y del exterior invitados.

Este lunes el congreso continuará sesionando, pero lo hará en varias comisiones de trabajo, como lo informó a Prensa Latina Andres París, miembro de la dirección de las FARC-EP.

La mesa directiva de esta primera convocatoria de la fuerza insurgente en la vida civil, está encabezada por Jiménez, junto a los comandantes Iván Márquez, Solis Almeida y Joaquin Gómez, además de tres representantes de las mujeres en la comandancia de las FARC-EP.

La reunión del movimiento rebelde deberá acordar antes de la clausura del 1 de septiembre el nombre que llevará la nueva formación política, la cual podría llamarse Fuerza Alternativa Revolucionaria de Colombia, como lo afirmó el propio Márquez, miembro del Secretariado de la organización.

En la cita se elegirá la dirección del partido, se aprobará sus líneas de acción y se designará a los diez delegados para el Congreso de la República, cinco en cada cámara, como se concibió en el Acuerdo de Paz con el Gobierno, firmado a finales del 2016 en La Habana, tras más de cuatro años de diálogo.

El Congreso concluirá con un gran acto de masas en la céntrica Plaza Bolívar de la capital colombiana.

Nueva organización exclusivamente política

El máximo  líder de las FARC, Rodrigo Londoño,  alias “Timochenko”, dijo en el acto inaugural que “nos transformaremos a partir de este evento en una nueva organización exclusivamente política que ejercerá su actividad por medios legales”.

“Esto no significa que renunciemos de algún modo a nuestros fundamentos ideológicos o proyecto de sociedad”, añadió el dirigente, que apeló al legado bolivariano. “Seguiremos siendo tan revolucionarios como los marquetalianos”, prometió en referencia a la llamada República de Marquetalia, el territorio donde en 1964 se dio inicio al conflicto armado.

“Persistiremos en recoger las banderas bolivarianas y las tradiciones libertarias de nuestro pueblo, para luchar por el poder y llevar a Colombia al ejercicio pleno de su soberanía nacional, y a hacer vigente la soberanía popular”, sostuvo según consignó el diario El País.

“Timochenko” remarcó que “tenemos que tomar conciencia real de la amplitud con que debemos dirigirnos a la nación, sin dogmas ni sectarismos, ajenos a toda ostentación ideológica, con propuestas claras y sencillas”. Esto prosiguió, “deberá manifestarse en nuestro nombre, en nuestros símbolos, en nuestra actitud, en nuestra manera de tratar con la gente, en nuestras plataformas y programas”.

 “No necesitamos convencernos de que somos revolucionarios, sino sumar más y más gente al proceso por las grandes transformaciones del país”, agregó.

“Timochenko” puso de relieve que “nada es fácil en el mundo político, mucho menos la actividad revolucionaria. El régimen y el sistema no están hechos para nosotros, pero estamos inmersos en ellos y dispuestos a cambiarlos”, y advirtió que ya no toca mirar al pasado. “Urge comprender y asumir la dimensión política estratégica del paso que estamos dando. No se trata de añorar volviendo la vista al pasado, sino de extraer de él la experiencia acumulada con mirar a la construcción de un futuro mejor para nuestro pueblo. La paz tendrá que ser una realidad cierta en Colombia, una hermosa tarea nos espera”, afirmó. 

Iván Márquez, número dos de la organización, llamó por su parte a llegar al corazón de la población y de consolidarse como el “nuevo poder urbano”. Reconoció que no va a ser fácil, según él, debido al estigma al que han sido sometidos por décadas. Recordó las veces que públicamente han pedido perdón a las víctimas y aseguró que lo seguirán haciendo. “La reconciliación es posible aun en medio de la polarización”. Y aseguró que trabajarán por un gobierno de transición producto de una gran coalición.

“Adelantaremos diálogos con todos los sectores. Creemos que es posible concertar una gran convergencia con otros sectores para 2018”, planteó. “Esto es historia. Es el momento del cambio. Ya no hay armas, somos legítimos. No somos más los enemigos”, apuntó.

“La seguridad es lo que más nos preocupa. Las cosas siguen siendo muy complicadas para nosotros en las regiones”, completó.