Los independientes corren en desventaja y los millonarios siguen con ventajas. Se presentó un tema de desigualdad en esta campaña.

Gonzalo Magueda. Santiago. Fue Alejandro Guillier el que puso el tema de las distorsiones que hay en Chile en cuanto al financiamiento de las campañas electorales presidenciales. No fue una queja, sino una constatación de una realidad, como lo indicaron parlamentarios y analistas.

El candidato presidencial apuntó a que los aspirantes independientes a La Moneda corren en desventaja a los que son de partidos políticos, y mucho más si los contrincantes son millonarios. También estableció que ni el BancoEstado ni los bancos privados otorgan créditos. Anotó asimismo el elemento de desequilibrio que se produce en una campaña de este tipo y cuestionó tácitamente que el dinero incida en la posibilidad de elección del Presidente de la República.

No se trata de algo burdo, como la portada del diario La Segunda que puso las cosas como si los partidos no quisieran poner dinero en la campaña de Guillier, ni el llamado a no lloriquear que hizo el jefe del equipo piñerista, Andrés Chadwick, queriendo anular los puntos expuestos por Alejandro Guillier.

Así también, el candidato a La Moneda, le hizo precisiones a Chadwick, a Sebastián Piñera y a algunos medios de prensa. El no votó a favor de la ley de financiamiento de campaña que hoy, entre otras cosas, afecta a los independientes. Dijo a reporteros que “(Alejandro) Navarro, (Antonio) Horvath, Lily Pérez y yo fuimos cuatro votos (en el Senado) permanentes en contra de cómo se estaba legislando la ley de partidos políticos. Incluso yo estaba en la comisión que elaboraba los proyectos de transparencia y me sacaron, por tanto nadie me puede decir que acá hay incoherencia”.

El senador se refirió a las restricciones que se colocan hoy a los partidos políticos que en una campaña apoyan a un independiente, para aportar dineros, y las dificultades para la eventual devolución de esos gastos.

Guillier puntualizó: “El contexto que estamos viviendo es que un candidato independiente en Chile no tiene acceso al crédito para postular una campaña. O sea, o es millonario o alguien le financia la campaña y eso no puede ser”. Abundó diciendo que “acá no hay igualdad cuando a algunos se les niega arbitrariamente el financiamiento para realizar una campaña. No todos tenemos patrimonio ni nos podemos hacer autodonaciones, y eso es el 99% de los chilenos. Aquí hay un problema que la clase política va a tener que defender, que los bancos tendrán que responder y el Servel tendrá que dar una respuesta”.

El ex ministro e integrante del comando de AG, Sergio Bitar, sostuvo que “tratándose de los independientes, no existen las disposiciones que aseguren la igualdad de manera que puede darse, como ahora, una situación de asfixia de un candidato independiente”.

La situación de Sebastián Piñera, como opción presidencial de algunos partidos de derecha, grafica en parte lo que ocurre. Por ejemplo, él lleva ya 492 millones en su cartera de candidatura por donaciones. En las primarias su auto-donó 200 millones de pesos, lo que puede volver a ocurrir, teniendo un capital propio de 2 mil 500 millones de dólares. Y de la banca, al contrario de Guillier, le pueden llegar no sólo préstamos, sino donaciones, como la que le hizo el presidente del Banco Consorcio.

Puesta así las cosas, hay que tener en cuenta que las condiciones no cambiarán, ya que el Gobierno anunció que no tomará medidas, como enviar alguna modificación legislativa, porque ya están en curso la campaña electoral. Tampoco está el tiempo ni las condiciones para algún otro tipo de medida.

Lo concreto, como lo sostuvo desde el sábado pasado Alejandro Guillier, es que nuevamente el dinero se mete en la política y se generar situaciones desiguales y anómalas.