Reportes médicos dan cuenta que 33 de los más de 130 lesionados continúan hospitalizados. Además de las contusiones se recuperan de las secuelas sicológicas.

Agencia de Noticias. Barcelona. A una semana del atentado en Barcelona, que dejó 15 fallecidos y más de 130 heridos, 33 de los lesionados continúan hospitalizados, siete de los cuales se encuentran en estado crítico.

El resto de los heridos han sido dados de alta. Según el reporte entregado por los recintos de salud, más de 80 de las personas que resultaron lesionadas en el atropello registraron heridas graves. Algunos de ellos, aparte de los golpes que recibieron han debido recuperarse de las secuelas sicológicas que les dejó el ataque.

El 18 de agosto pasado, en La Rambla, en Barcelona, un lugar muy frecuentado por turistas, una camioneta, conducida por Younes Abouyaaqoub, un marroquí de 22 años, cruzó la avenida peatonal a más de 80 kilómetros por hora y mientras zigzabeaba con su vehículo atropelló a cientos de paseantes.

A las pocas horas, se confirmó que se trataba de un atentado a manos de una célula yihadista, similar a los ataques que fueron perpetrados  en Berlín, Londres, Niza, París y Manchester.

Younes Abouyaaqoub fue abatido dos días después en un enfrentamiento con la policía catalana, en la localidad de Subirats.

La misma noche del atentado, otros cinco miembros de la célula yihadista intentaron realizar un atropello en la ciudad turística de Cambrils, pero fueron neutralizados por un dispositivo policial.

Los  15 fallecidos han sido identificados, incluido dos niños: un menor de tres años que murió con su tío abuelo y otro de siete años, de origen australiano, que estaba de vacaciones en Barcelona junto a su familia.