Presidenta Bachelet dio luz a la iniciativa que contempla nuevas condiciones para extranjeros. Se dio en medio de polémica por el tema.

Equipo ES. Santiago. Finalmente el Gobierno puso sobre la mesa el proyecto de migraciones, destacando que se trata de un avance sustantivo, aunque en medio de polémicas y cuestionamientos de organizaciones de extranjeros residentes en el país.

La iniciativa viene a cambiar una antigua política pública migratoria y dar respuesta a un fenómeno social contemporánea del cual Chile no escapa, como receptor de miles de migrantes.

Aun así, surgieron algunos cuestionamientos respecto a la respuesta real de demandas y derechos de niños, jóvenes y adultos que ingresan a territorio chileno, principalmente de naciones latinoamericanas pero también africanas y asiáticas.

Por lo demás, la firma del proyecto por parte de la Presidenta Michelle Bachelet, se produjo a horas de una manifestación de migrantes realizada en el centro de la capital el domingo pasado, después de la renuncia del director de Extranjería y Migración, Rodrigo Sandoval, y la interpelación al ministro del Interior, Mario Fernández, que tiene que ver con esta materia.

La propuesta del Gobierno
Cuatro ejes comprende el proyecto de Ley de Migraciones, que moderniza la iniciativa que ya existe y que fue firmado este lunes por la Presidenta Michelle Bachelet en el Salón Montt Varas de La Moneda.

Las aristas que contempla son un sistema de principios, derechos y deberes; la regulación del ingreso, salida y las categorías migratorias; un procedimiento administrativo sancionatorio; y un sistema nacional de política migratoria, con el fin de evitar que las personas sean víctimas de redes de tráfico o de trata. Asimismo, establece un catálogo de causales de prohibición de ingreso y de expulsión del territorio nacional.

“Chile es un buen país para vivir, trabajar o estudiar. Por eso que va a  seguir llegando gente que anhela realizar sus proyectos en nuestra tierra, ya sea porque su país atraviesa por una situación crítica, ya sea por motivos personales. Y son migrantes que, en su abrumadora mayoría, vienen a sumarse al proyecto colectivo llamado Chile, a aportar con su esfuerzo y su honestidad. Y traen consigo sus capacidades y dignidad”, remarcó Bachelet en su alocución.

Hizo hincapié en que “la única forma de dar un marco que garantice el correcto encauzamiento de la migración, es contar con reglas claras. Queremos dejar atrás la migración irregular, porque es la puerta de entrada al abuso, de todo tipo, de chilenos y de extranjeros. Es la causa de la vulneración de derechos y la precariedad en muchos sectores laborales. Creemos que se puede equilibrar la exigencia del cumplimiento de los deberes con el reconocimiento de derechos de los migrantes”.

Destacó que  “nuestra propuesta da origen a una legislación flexible, ágil, capaz de adaptarse en el tiempo a una realidad cambiante. En este sentido, no necesitamos una burocracia pesada; lo que necesitamos son mecanismos eficaces de coordinación”.

Bachelet puso de relieve que “hoy damos un paso importante para la convivencia en Chile y para nuestras posibilidades futuras. Había que actualizar y contar con una verdadera política nacional de migraciones. Y es lo que estamos haciendo, porque este proyecto de ley propone reglas claras, justas pero, a la vez, realistas, que benefician y protegen no sólo a los chilenos, sino también quienes tienen la voluntad de sumarse a la construcción de Chile. Este proyecto de ley toma la opción de la regularización, no toma la opción de la invisibilización de una realidad que ya está acá”.

Registro Nacional de Extranjeros

El proyecto de ley, que considera la creación de un Registro Nacional de Extranjeros que será administrado por la Subsecretaría del Interior, tiene cuatro ejes: un sistema de principios, derechos y deberes; la regulación del ingreso, salida y las categorías migratorias; un procedimiento administrativo sancionatorio; y un sistema nacional de política migratoria, con el fin de evitar que las personas sean víctimas de redes de tráfico o de trata; proteger los derechos de las personas que migran a nuestro país y establecer un catálogo de obligaciones que deben cumplir, que van desde solicitar permisos conforme a la ley, entregar información fidedigna y comunicar su domicilio, manteniéndolo actualizado.

Establece asimismo un catálogo de causales de prohibición de ingreso a nuestro territorio, entre otros, usar documentos falsos o adulterados, tener vigente una prohibición de ingreso, o haber sido condenados, tener juicios pendientes o estar prófugos por asociación ilícita, terrorismo, tráfico ilícito de drogas o armas, lavado de activos o trata de personas, entre otros.

En caso de infracciones graves, se instituyen causales que facultarán decretar la expulsión del territorio nacional, como infringir la prohibición de ingreso, presentar declaraciones o documentos falsos, realizar actividades remuneradas como turista sin permiso, entre otros.

Propone también una nueva regulación de los permisos de ingreso al país, con lo que quienes lleguen a nuestro territorio deberán solicitar permiso de acuerdo al motivo del viaje, ya sea como turista, visitante, de residencia temporal y cuando se cumplan los requisitos podrán optar al de residencia definitiva. Protege además la situación de los niños y niñas que llegan a nuestro territorio, independiente de la situación de sus padres.

Creará también el Comité de Política Migratoria, integrado por el Ministro del Interior y Seguridad Pública, quien lo presidirá, el Ministro de Relaciones Exteriores, el Ministro de Hacienda, y el Ministro de Justicia y Derechos Humanos, pudiendo invitar, en las materias pertinentes a otros ministerios. Este Comité adoptará la Política Nacional Migratoria, que será coordinada y ejecutada por el Ministerio del Interior. Asimismo, el Ministerio de Relaciones Exteriores ejercerá el rol de Autoridad Migratoria en el Exterior.

Críticas y marcha

Una marcha para evidenciar la rabia por no ser considerados en el proyecto de ley de migraciones organizó este domingo la Coordinadora Nacional de Inmigración. En la manifestación, que se realizó entre Plaza Italia y Plaza Los Héroes, participaron cerca de 2.000 personas.

Rolando Noriega, presidente de la Coordinadora Nacional de Inmigrantes, cuestionó que “nadie conoce detalles, salvo las personas que están cercanas al Gobierno. Podemos estimar que será regresivo”.

Según sostuvo, “lo que el país necesita es entender la migración como tal. Debe ser reconocida como un derecho fundamental, debe garantizarse. En ese sentido, establecer categorías, clasificar a las personas, me parece que es incorrecto. Nosotros planteamos eliminar la mayor cantidad de categorías migratorias y simplificarlas en dos situaciones de residencia: una temporal  y otra permanente”.

Widner Darcelin, presidente de la colonia haitiana, añadió que “si fuera algo positivo lo anunciarían a las organizaciones, fundaciones, a la comunidad. Pero presiento que se viene algo duro, que va a perjudicar a la comunidad de migrantes”.

Una de las preocupaciones de las organizaciones migrantes tiene que ver con 33 mil niños en situación de irregularidad, además de 200 mil extranjeros indocumentados en el país.