Fuerzas políticas y sociales comprometieron su esfuerzo encomiable para impulsar la candidatura de Guillier.

El Siglo

Santiago

Pese a algunos agoreros, las fuerzas democráticas, progresistas y de izquierda ya entraron en tierra derecha en la campaña presidencial, con la candidatura del periodista y senador Alejandro Guillier.

Formalizada y legalizada su postulación a La Moneda, Guillier le disputará la carrera presidencial al aspirante de la derecha, Sebastián Piñera, y ahora desplegará amplia y profundamente una campaña por todas las regiones del país y, como se ha dicho, en las calles, casa a casa, y llena de contenidos y propuestas programáticas que se han difundido.

No es un dato anecdótico que esta candidatura haya llevado al Servicio Electoral alrededor de 60 mil firmas de ciudadanos independientes, sin militancia política, pese a que legalmente solo se requerían 30 mil 500 para el registro. Ello demuestra un respaldo ciudadano y de las bases militantes de la Nueva Mayoría que fueron vitales en la recolección de esas firmas.

Siguiendo la conexión con la ciudadanía, ahora en agosto se materializarán diálogos en todo el país para recoger opiniones e ideas para construir el programa de Gobierno de Guillier.

Fuerzas políticas, sociales y de la sociedad civil ya comprometieron su esfuerzo y trabajo encomiable para impulsar la candidatura de Alejandro Guillier en lo que se define como nueva etapa de esta campaña que no solo es altamente competitiva, sino que muestra factores objetivos que apuntan a un triunfo electoral presidencial en beneficio de la mayoría del país.

Frente a eso, es desproporcionada la operación comunicacional de la derecha y medios tradicionales, para bajar las expectativas de esta postulación, instalar sondeos dudosos, apuntalar otras candidaturas que en todo análisis serio no son mayoritarias, desvirtuar realidades y tergiversar información, como decir que Guillier no presenta propuestas.

Se constata que al existir el asidero concreto del posible triunfo del candidato del progresismo y la izquierda, sobre todo desde la derecha se hacen esfuerzos para diluir esa postulación.

Hay que decir que no ayuda al reforzamiento de la centroizquierda declaraciones inoportunas y que apuntan a casos personalizados o situaciones muy puntuales, o especulaciones que rayan en lo antojadizo, que provienen desde personeros del mundo de la centroizquierda. Hoy, todo el esfuerzo debería estar puesto en colaborar al posicionamiento del aspirante presidencial del sector y la construcción de su programa.

En el escenario nacional, en todo caso, cualquiera puede constatar que la postulación del periodista y senador se está instalando con más fuerza, su figura de afianza política y electoralmente, y se percibe un apoyo ciudadano y popular amplio.

A esto contribuye que los partidos que lo respaldan están cerrando la lista parlamentaria, lo que apuntalará aun más la candidatura de la Nueva Mayoría.

En efecto, la campaña entró en una fase que requiere de grandes esfuerzos y ofensivas. Serán semanas de arduo trabajo y despliegue, siempre junto al pueblo, buscando sumar y sumar con el alto objetivo de que el país siga avanzando en transformaciones que mejoren la calidad de vida de sus ciudadanos, en el camino de terminar con los abusos contra la población y evitar la reconversión a políticas privatizadoras.