Sebastián Piñera: El lobo de Sanhattan

Como el mejor personaje de las especulaciones financieras enredosas, el magnate se mueve en aguas confusas respecto a sus operaciones y patrimonio.

Equipo ES. Santiago. En cuanto a Sebastián Piñera son los hechos los que están hablando. Aunque él insista en que se trata de maniobras canallescas. Contradicciones en el monto de su riqueza, nombres de hijos -incluso cuando eran menores de edad- y nietos utilizados para resguardar sociedades y dineros, confusiones entre patrimonio personal y/o familiar, millonarias inversiones en “paraísos fiscales”, omisiones o respuestas esquivas, son elementos que siguen saltando a la vista en cuanto al magnate que quiere, por segunda vez, llegar a La Moneda.

Como en el relato de las memorias del especulador Jordan Belfort, “el lobo de Wall Street”, que Martin Scorsese llevó al cine con el protagonismo del actor Leonardo DiCaprio, Piñera lleva una vida envuelta en la especulación financiera y operaciones bancarias que lo tuvo y lo tiene metido en procesos judiciales y querellas, lleno de mantos de confusiones, dudas, interrogantes y cuestionamientos.

Una nota periodística del diario La Tercera y un amplio reportaje del Centro de Investigación e Información Periodística (CIPER), volvieron a poner sobre la mesa situaciones críticas para Piñera, que se suman a otras también recientes.

De acuerdo a información publicada por el periódico, el magnate habría hecho una declaración patrimonial por 600 millones de dólares, en medio de una operación comunicacional relevando su disposición de transparentar sus dineros. Sin embargo, de acuerdo de diversos informes y al rating de la publicación especializada Forbes, la riqueza del personero de derecha llega a los 2 mil 700 millones de dólares. Es decir, hay una diferencia de dos mil millones en relación a lo que declaró.

Conocida la situación, ni el financista ni su comando de campaña electoral desmintieron la información. Tácitamente se admitió que lo informado no es todo lo que tiene.

Él mismo salió con una frase sarcástica para evadir una explicación frontal: “Mi madre siempre me dijo: si hay algo de mal gusto, es hablar de plata en público”. Y desde su oficina se emitió un comunicado en términos técnicos, soslayando el sentido y efecto político del tema: “…es importante aclarar que, de acuerdo a la ley sobre probidad y control de conflictos de intereses, que regula la Declaración de Intereses y Patrimonio, la valoración de los activos se hace considerando el valor libro en el caso de las sociedades y el avalúo fiscal en el caso de las propiedades. Estos valores pueden ser muy inferiores al verdadero valor económico de dichos activos”.

Es cierto que hay variadas maneras de esquivar las cifras reales de un multimillonario. Se puede declarar el avalúo fiscal, no comercial-financiero, y el llamado “valor corriente” y no el valor real económico de un patrimonio o bienes financieros. Además, el propio Piñera, a modo de justificación de la diferencia entre informar de 600 millones y 2 mil 700 millones, indicó que se puede calcular la última cifra en cuanto al “patrimonio de toda mi familia”, estableciendo implícitamente que él no es el dueño de toda esa plata.

Ahora hijos, nietos y más “paraísos fiscales”

La semana que termina, en un reportaje de Francisca Skoknic en Ciper, se reportaron negocios del candidato presidencial derechista en Islas Vírgenes Británicas, que se sumaban a otros similares y uno en Luxemburgo. Se indica que en el manejo o posesión de sociedades y dineros se colocó a hijos y nietos de Piñera, en un entramado financiero familiar, los family office del magnate, ex militante de Renovación Nacional (RN).

Una nueva sociedad off shore creada en un “paraíso tributario”, utilización de figuras comerciales que no deben declararse por los medios oficiales y que permiten rebajar impuestos, y niños de 15, 13 y aún de menos años de edad como propietarios de cuantiosas cifras de dinero y miembros de sociedades millonarias, son elementos que arrojó el reporte periodístico.

Los antecedentes echaron por tierra el argumento esgrimido por el ex mandatario para justificar los casi 2 mil millones que diferencian las cifras presentes en su declaración de patrimonio personal, de 600 millones de dólares, con las entregadas por la revista Forbes, que sitúa la fortuna de Piñera en 2.700 millones de la divisa estadounidense.

La investigación de Ciper incluso develó una nueva sociedad creada en las Islas Vírgenes Británicas, país reconocido como “paraíso fiscal”, que se suma a las otras dos ya conocidas: una en el mismo paraíso off shore y otra en Luxemburgo, sociedades con las que el ex presidente evita pagar impuestos en Chile, y aprovecha ventajas fiscales de confidencialidad y seguridad. “Piñera no transparentó todas las sociedades en paraísos tributarios en las que participa su familia. Hay una tercera que omitió: Bancard International Development Inc., basada en las Islas Vírgenes Británicas, y descubierta durante la investigación para este reportaje”, indicó Ciper.

Impresionó la gran variedad de gambetas administrativas y movimientos de capital en el que el nuevamente aspirante a La Moneda involucró a sus hijos cuando eran menores de edad, lo que repitió después con sus nietos. Sebastián y Cristóbal Piñera Morel tenían 13 y 15 años en 1997, año en que aparecen por primera vez como accionistas de Inversiones Bancard Limitada en el Diario Oficial, junto a sus hermanas mayores Cecilia y Magdalena. “Cada uno de los Piñera Morel tenía entonces más de 520 millones (de pesos) de participación en esa sociedad”, establece el reportaje.

De igual manera, la sociedad “La Ilíada” nació en el año 2014, con un capital de 1 millón de pesos, entre los que se cuentan 250 mil pesos provenientes de los hijos de Magdalena Piñera y Pablo Rossel, y otros 250 mil  de los dos hijos de Cecilia Piñera y Ricardo Levy.

El reportaje señala que “la creación de Inversiones La Ilíada marca el ingreso de la tercera generación Piñera en los negocios familiares: seis de los nietos del ex mandatario, todos niños pequeños, figuran como accionistas”, y agrega que esta sociedad “en solo dos meses, la modesta sociedad que originalmente tenía un capital de un millón fue capaz de invertir más 500 millones de dólares en Inversiones Odisea. ¿De dónde salió ese dinero? No hay registro público”.

“Sebastián Piñera no ha querido transparentar el valor real de su fortuna”, se sostiene en el trabajo periodístico de Francisca Skoknic, y se señala que, finalmente, “se funde la fortuna” de los Piñera, independientemente de que una parte está directamente relacionada con el magnate y otra con su esposa o hijos.

Ambición y codicia

Frente a estos nuevos episodios en torno del patrimonio financiero de Sebastián Piñera, el senador y periodista Alejandro Guillier, candidato a la presencia, dijo que “no hay nadie en Chile que se iguale a la cantidad de conflicto de interés del candidato de la derecha”, mientras “todos estamos mejorando nuestros estándares”.

Para Guillier, “el mayor conflicto que tuvimos fue cuando un Presidente de la República en ejercicio, con un país que teníamos un conflicto (Perú), estaba haciendo negocios sin que los chilenos lo supieran”, aludiendo al caso de las operaciones entre Bancard y al empresa peruana Exalmar.

El candidato presidencial independiente, advirtió que “irán apareciendo nuevas cosas” respecto al multimillonario chileno y sostuvo que “aquí le encontramos a este señor (Piñera) cualquier cosa”.

Tras conocerse los antecedentes conocidos ahora, el diputado socialista, Daniel Melo, manifestó que “estas nuevas informaciones son clarificadoras respecto a una conducta permanente del candidato Piñera, quien elude el pago de impuestos en Chile, depositando en paraísos fiscales”.

“Esto de poner sus dineros afuera, es toda una contradicción para alguien que pretende dirigir los destinos del país. Aquí hay impuestos en millones de dólares que beneficiarían a todos los chilenos y que son depositados en las islas vírgenes. Esto demuestra que su ambición y su codicia supera al amor que dice tener por Chile”, agregó.

Además, el parlamentario emplazó al empresario a “que si quiere volver a dirigir los destinos del país, al menos debería tener sus cuentas claras”.

El legislador apuntó que “reiteradamente hemos visto cómo se maneja en materia de dinero. No declaró todo su patrimonio y hoy volvemos a enterarnos de nuevas sociedades en paraísos fiscales, a nombre incluso de sus nietos. Es vergonzoso para alguien que quiere ser Presidente”.

En tanto, el diputado Hugo Gutiérrez (Partido Comunista), frente a los nuevos reportes en relación a las finanzas de Sebastián Piñera, declaró que “esto es ya una exageración, más encima hay empresas donde ya no sólo incorpora a sus hijos, que en su tiempo ingresaron a sus sociedades como menores de edad, sino que ahora suma a sus nietos, que también figuran haciendo negocios extraordinarios. Hacen aportes por 250 mil pesos y luego aparecen haciendo transacciones por 500 millones de dólares, sin que haya ningún tipo de pesquisa”.

“Creo que este candidato presidencial no deja nunca de sorprendernos. Hoy una nueva investigación periodística da cuenta de la existencia de otras empresas de las que no había conocimiento y que también estaban en un paraíso fiscal. Justamente con el objeto de evitar el pago de los impuestos”, agregó.

El diputado añadió que “a todos los chilenos y chilenas se les insiste en que deben pagar sus impuestos para aportar a las políticas públicas, nada menos que un ex Presidente de la República, un candidato presidencial, alguien que quiere dirigir los destinos del país, hace que sus empresas, sus fortunas, estén en paraísos fiscales evadiendo el pago de impuestos a las utilidades”.

Una vida de especulación financiera y proyección política

Entre el edificio en avenida Apoquindo 3.000, en Las Condes, hasta la mítica calle financiera-comercial Nueva York, en pleno centro de Santiago, hace años que se mueven hilos invisibles de las transacciones y operaciones financieras de Sebastián Piñera, sin olvidar la madeja de puntos neurálgicos en su diversidad de negocios que incluye otros países y variedad de “paraísos fiscales” donde él invirtió, aparte de garantizar  el no pago de impuestos en Chile.

Esta especie de reproducción de lobo financiero a escala nacional, tiene un historial que, más que empresario, lo pone como uno de los más exitosos especuladores financieros del país, capaz de amasar una riqueza de casi 3 mil millones de dólares.

Ello incluye el haber estado algo menos de un mes prófugo de la justicia por delitos financieros en relación al Banco de Talca y haber recibido sanciones por parte de la Superintendencia de Valores y Seguros.

Doctorado en economía en la Universidad de Harvart, Piñera comenzó en el registro de Forbes cuando marcaba mil 200 millones de dólares de riqueza, hasta llegar a los 2 mil 700 millones actuales y se reportó en su momento que siendo Presidente de la República aumentó en 200 millones de dólares su fortuna.

Fue profesor universitario, asesor y consultor financiero y económico, y ha invertido en sector inmobiliario, bancario, aéreo, financiero, turístico, medioambiental, de telecomunicaciones, club deportivo, industria televisiva, impulsor del negocio especulativo de las tarjetas de crédito, y se le ha cuestionado por administrar las llamadas “empresas zombis” destinadas a operaciones financieras y evasión de impuestos.

A finales de los ochenta comenzó a incursionar en la política, convirtiéndose en alto dirigente del derechista partido Renovación Nacional, siendo senador y candidato presidencial. En algún momento quiso expresar una especie de renovación liberal alejada de la derecha dura, pero terminó en las posiciones más conservadoras, donde tiene fuerte influencia el sector ultraderechista de la Unión Demócrata Independiente (UDI).

El tema del conflicto de intereses y de vinculación oscura entre la política y los negocios, le ha traído muchos dolores de cabeza, teniendo actualmente una querella por supuestos negocios irregulares y cuestionamientos por no entregar correos electrónicos sobre operaciones de alguno de sus consorcios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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