La nube negra no deja a los ex comandantes

Cheyre es investigado por torturas en el caso Caravana de Muerte. Fuente-Alba aun no aclara su millonario patrimonio en el marco del Milicogate. 

Equipo ES. Santiago. Juan Emilio Cheyre estuvo a cargo de la principal rama de las Fuerzas Armadas entre el 2002 y el 2006, y diez años después fue arrestado y llevado a una prisión militar por su vinculación a la detención, maltrato, tortura, ejecución y desaparición de 15 personas en La Serena, en una de las acciones criminales de la denominada Caravana de la Muerte dirigida por el general Sergio Arellano Stark. Posteriormente fue puesto en libertad provisional, tras pagar una fianza de un millón de pesos.

Juan Miguel Fuente-Alba (comandante en jefe del Ejército entre 2010 y 2014) es requerido por el caso Milicogate, el millonario fraude ocurrido dentro del Ejército con dineros provenientes de la Ley Reservada del Cobre, y es investigado por la justicia por supuesto enriquecimiento ilícito e irregularidades financieras.

Ex comandantes en jefe del Ejército que ejercieron en estos periodos de democracia, tienen sus hojas de vida lacradas con letras rojas por episodios negativos y que vuelven a colocar sobre la mesa cuestionamientos a la calidad ética, valórica, doctrinaria e institucional de los jefes militares.

Cheyre: le pena la Caravana

En los últimos días Juan Emilio Cheyre fue interrogado por el ministro de la Corte de Apelaciones de La Serena, Vicente Hormazábal, en la Brigada de Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones (PDI) en Santiago, además, fue careado con una de las víctimas que acusa al ex uniformado de torturas, Nicolás Berrantes, en el marco del caso Caravana de la Muerte en su paso por La Serena.

El abogado querellante del caso, Cristián Cruz, en conversación con ElSiglo.cl expresó que las pruebas en contra del ex comandante en jefe del Ejército son tan “contundentes” que no hay forma de que sea “absuelto”.

Señaló que “el cúmulo de pruebas es tan grande y contundente, así como la documentación, que tal como en el Caso Caravana de la Muerte episodio La Serena tenemos la tranquilidad de saber que Cheyre será procesado por torturas cometidas en 1973 contra Barrantes y otros ciudadanos”.

El otrora líder castrense en el interrogatorio y posterior careo, al igual que en las anteriores diligencias, negó toda participación en los hechos que se le imputan, frente a ello Cruz, indicó que “no tengo ninguna duda que Cheyre va a negar toda participación o responsabilidad, porque es la misma actitud que tomó el Mamo Contreras, es decir, es la misma actitud que han tomado todos los represores”, pero reiteró que “las pruebas, los elementos y la convicción es tan elevada que no tengo ninguna duda que el señor Cheyre finalmente deberá pagar por estos delitos”.

Ya en 2016 el juez Mario Carroza, según las investigaciones, determinó que Cheyre era responsable en calidad de cómplice de la ejecución de 15 personas en el Regimiento de Artillería de la ciudad de La Serena, en septiembre de 1973, cuando el oficial cumplía allí funciones como Teniente. En ese marco, fue arrestado y procesado, pero luego puesto en libertad provisional.

Testigos, careos y trámites judiciales que incluyeron familiares de las víctimas y presos políticos que estuvieron esos días del crimen en el Regimiento, apuntaron a que Cheyre habría maltratado, torturado e interrogado a varias personas y, cuando menos, que fue testigo de la ejecución de las 15 personas a instancias de los oficiales que conformaron la Caravana de la Muerte.

Sobre Juan Emilio Cheyre han surgido serios cuestionamientos respecto a su historial. Por ejemplo, que saliendo del cargo en el Ejército, y a instancias de conocimientos e información que manejaba gracias a las funciones que cumplió en la rama militar, pudo proponer y  finalmente crear en la Universidad Católica, el Centro de Estudios Internacionales, y pasar a dirigirlo.

Así también, siempre hubo críticas y reticencias porque, habiendo sido un alto oficial de las Fuerzas Armadas y estando cuestionado por el caso de La Serena, fue propuesto e instalado como consejero del Servicio Electoral del país, el órgano a cargo de supervisar los procesos electorales del país y velar porque los partidos políticos cumplan con las normativas, cargo al cual renunció después de varios meses de controversias.

Fuente-Alba: danza de millones

Al general en retiro Juan Miguel Fuente-Alba le dicen “El Conde” dentro del Ejército. Quizá, en parte, porque gusta de los autos de lujo, el buen vestir y cuenta con estupendas residencias, aparte de inmuebles en el negocio inmobiliario.

Este comandante en jefe del Ejército está vinculado a situaciones que tienen que ver con irregularidades y posible enriquecimiento ilícito.

Las sospechas y necesarias indagaciones surgieron a raíz del millonario patrimonio que este ostenta, donde se incluyen autos de lujo marca Audi y Mercedes Benz, así como de casas y departamentos de alto costo, y en torno de los cuales se hicieron negocios de compra-venta en que estuvieron involucrados su esposa y sus hijos. De acuerdo a diversos informes judiciales y de prensa, el ex jefe del Ejército, también, tiene en sus manos acaudaladas acciones de diversidad de empresas y entidades bancarias y financieras.

Es por ello que se abrieron carpetas investigativas en el Ministerio Público y en la Justicia Militar, tomando en cuenta que el sueldo de Fuente-Alba en el Ejército era de unos 4 millones de pesos mensuales. El cálculo es que si hubiera ahorrado todo su sueldo, su patrimonio sería de 168 millones de pesos, muy lejos de mil millones.

Además, el Servicio de Impuestos Internos emitió un informe evidenciado un descuadre millonario entre los ingresos y haberes del general.

Hasta el minuto el ex uniformado no ha podido justificar cómo alcanzó a amasar una fortuna de mil millones de pesos siendo funcionario de la institución  militar.

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