El desafío de devolver el teatro a la ciudadanía

En entrevista Pablo Teillier, explicó los alcances, propósitos y el desarrollo de la Escuela Popular de Teatro en Recoleta.

Daniela Pizarro Amaya. Periodista. La Escuela Popular de Teatro de Recoleta funciona desde inicios de este año, nacida al alero del programa Escuela Abierta de Recoleta, que funciona a partir del año 2013 con la gestión del alcalde Daniel Jadue y que consiste en mantener los establecimientos educativos abiertos hasta las 10 de la noche y que tiene como objetivo “contribuir en la dignidad y en la identidad de las personas, a través de la apertura de los espacios físicos de los establecimientos educativos municipales”, según explicó la encargada de dicho programa, Pamela Ramírez.

La iniciativa artística será impartida durante todo el año escolar y culminará con un Festival de Teatro Comunal. Pablo Teillier, coordinador de la Escuela Popular de Teatro, conversó con El Siglo y detalló los inicios del programa, el desafío de conquistar a los jóvenes, lo lejano que está el teatro para muchos y el gran incentivo que supondría el programa para los estudiantes.

¿De qué se trata la Escuela Popular de Teatro?

Es una escuela que da clases en once sedes y que tiene toda una planificación curricular y una organización comunal. Se imparte en tres niveles, el primero va desde 5to a 8vo básico, el otro de 1ro a 4to medio y un tercero que es para adultos, este último nació debido a la alta demanda que el taller significó, ya que los adultos cuando se enteraron que estábamos con las clases se acercaron con gran interés en participar y ahí se abrió este nuevo nivel para ellos.

La escuela popular nace gracias al programa Escuela Abierta de la Municipalidad de Recoleta, donde el vínculo que hay con los equipos directivos de cada establecimiento educativo nos ha permitido recorrer los 19 colegios, presentar la idea y demostrar la importancia de la formación artística dentro de la educación.

Nosotros buscamos contribuir al desarrollo del pensamiento crítico y abstracto de los estudiantes, algo que no se desarrolla solo con matemática y lenguaje, por tanto el aporte que pueden hacer las disciplinas artísticas es muy importante, en especial, el teatro ayuda a generar identidad y dignidad.

Se realizará durante todo el año académico y culminará con un festival de teatro comunal, donde los alumnos presentarán una obra.

¿Existe un interés fuerte de los recoletanos por el teatro?

Bueno con la escuela se matan varios pájaros de un tiro, porque si vemos la cantidad de salas de teatro que hay en Recoleta, especialmente en el barrio Bellavista, y si se analiza la cantidad de público recoletano que va, el porcentaje es muy bajo y eso quiere decir que hay poco consumo de teatro, hay poca necesidad de teatro en la gente, entonces, con esto también queremos democratizar el acceso a la formación artística en el territorio de Recoleta, estamos democratizando y generando nuevas audiencias, porque decimos que no solamente practicar teatro es bueno, sino también ver teatro es bueno.

Y es una labor compleja cuando tienes estudiantes de escuelas altamente vulnerables que no tienen las mismas posibilidades de alumnos de colegios privados, donde por ejemplo si tienen clases de música o teatro, es decir, donde se da importancia a las disciplinas artísticas, entonces, quizás nuestra labor puede ser una raya en el agua, pero nosotros sentimos que si dejamos huella en los alumnos y eso es tangible, por ejemplo en el programa Escuela Abierta el año pasado participaron 35 mil personas, en los distintos talleres, eso es un dato concreto que demuestra que hay una participación de la ciudadanía y un interés por este formato de abrir los establecimientos educativos públicos en beneficio de la comunidad.

Además, sirve para que la gente se aliente a preferir los establecimientos públicos por sobre los particulares y para regenerar el tejido social que está tan perdido en la sociedad.

¿Cómo se logra reconstruir ese tejido social en la sociedad actual?

Con la escuela queremos torcerle la mano al paradigma del individualismo y la competencia, a través del teatro, queremos ayudar a cambiar el criterio competitivo por el cooperativo, es decir, un vecino o un estudiante que está acostumbrado a trabajar para sí mismo, para lograr estar por sobre otros, al momento de practicar el teatro debe cambiar automáticamente ese comportamiento, porque en el teatro para que tu producto tenga éxito debes trabajar colectivamente, si  no sabes trabajar con el colectivo no se puede lograr ningún resultado, por tanto, eso le va a servir a un muchacho para que entienda que colectivizando y organizándose logrará mejores cosas.

Esta es una respuesta subversiva, si tú quieres en el 2017, a toda esta maquinaria que hay en este país donde prima lo competitivo, lo individual y la rentabilidad.

¿Cómo ha sido el desafío de llamar a esta juventud hiper digitalizada a realizar este tipo de actividad?

Bueno, hemos tenido que hacer mucha reingeniería en el camino, hemos trasladado a alumnos de establecimientos, en otros colegios hemos tenido que replantear el taller y las fórmulas, porque efectivamente hay una realidad donde las nuevas generaciones son apáticas a este tipo de disciplinas artísticas y ahí se nota el trabajo que ha hecho el sistema, o sea, uno ve en esos niños el resultado más refinado del capitalismo, especialmente en los adolescentes que son más apáticos.

El teatro es una disciplina anacrónica que a la sociedad en su conjunto no le importa, pero nosotros tenemos la convicción de que las disciplinas artísticas si son un apoyo pedagógico, que estimulan el desarrollo del pensamiento crítico, la sensibilidad y el espíritu colaborativo.

Por ello, desde enero, cuando comenzamos a implementar el proyecto, realizamos 19 jornadas de coloquios teatrales, es decir, todas las mañanas impartíamos clases práctico-expositivas en las escuelas para explicar a los jóvenes y niños en términos simples lo que es el teatro.

Las visitas las hacíamos junto a tres actores y un pianista, donde explicábamos de qué se trata, fue todo muy experiencial. La metodología que utilizamos fue muy aplaudida por los directores de los colegios, ya que los actores iban paso a paso demostrándoles a los alumnos como se construyen los personajes y como se transforman los escenarios, todo acompañado con música, o sea, los jóvenes aprendieron desde la experiencia y se mostraron muy motivados.

Después se llevó a todos los jóvenes inscritos a presenciar una obra al teatro de la Corporación Cultural de Recoleta, donde se les hizo un recorrido por todos los lugares, mostrándoles los camarines de los actores, para que vean la preparación y se empaparan del arte que es el teatro.

Se le devuelve el teatro a la gente

Absolutamente, la idea es esa, devolverle el teatro a la gente, porque antes había festivales de teatro sindical, universitarios, donde la ciudadanía formaba parte de la construcción y el desarrollo de las obras, el propio Luis Emilio Recabarren escribía teatro y enseñanza teatro los obreros del salitre, porque sirve para generar identidad, sobre todo hoy que el teatro está en extinción, también, por eso estamos conversando con el Sindicato de Actores para permitir el acceso de los niños a la cartelera, es decir, todos los alumnos, grandes y chicos, van a poder tener acceso rebajado o gratuito a algunos teatros para que puedan ver las obras y eso es muy importante igualmente en la formación, la idea es que a los muchachos les quede en la vida la experiencia y el hábito.

Porque también, estamos pensando que esto pueda ayudar a los jóvenes que tienen la inquietud, que quieren eventualmente, poder estudiar teatro, pero no se sienten seguros o no saben que tienen las capacidades, porque como bien sabemos el mundo del teatro es un tanto cerrado.

Nosotros entendemos que muchos jóvenes no están cerca de las artes por un tema de recursos, por ello con la escuela queremos entregar las herramientas que no tendría por su condición social, queremos otorgar la confianza a quienes quieran formarse como actores, que se puede, de que el teatro trasciende las clases sociales y que está abierto a todos y no solo para quienes puedan pagar por estudiar y para ver teatro.

Claves de Escuela Abierta, según Pamela Ramírez, encargada de Programa.

  • Funciona en los 19 establecimientos educacionales municipales de la comuna.
  • Es de lunes a viernes desde las 15:30 hasta las 22 y los sábados y domingos durante todo el día.
  • Hay talleres y actividades abiertas para todo el público y otras que están dirigidas a los estudiantes de cada escuela.
  • Las temáticas son variadas, existen talleres; deportivos, culturales, artísticos, sociales y recreativos.
  •  Se espera que el programa se replique a nivel nacional.
  • Es una instancia que demostró que la gente si quiere participar, solo faltaba el espacio.

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One thought on “El desafío de devolver el teatro a la ciudadanía

  1. Solo discrepo con Pablo, Cúando señala que no hay “consumo” de teatro, la experiencia señala que cuando se presenta en los barrios la gente participa y acude a ver las obras…asi ocurrió a fines del año pasado.
    Saludos

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