Alerta: que ninguna escuela y liceo quede sin nuestra opinión

El país tomó conciencia de ello. Conquistamos este momento en que podemos terminar con la municipalización ahora.

Jaime Gajardo Orellana

2ºVicepresidente

Colegio de Profesores de Chile A.G.

Se comienza a desarrollar el debate en particular del Proyecto de Ley de Nueva Educación Pública en el Parlamento.

El Colegio de Profesores de Chile y antes la Agech, denunciamos desde el primer y todos los días las nefastas consecuencias que traería la municipalización y privatización para el derecho a la educación, la buena educación y el desarrollo nacional. Desafortunadamente la historia nos dio la razón. La educación municipalizada FRACASÓ.

El país tomó conciencia de ello. Conquistamos este momento en que podemos terminar con la municipalización ahora.

El Colegio de Profesores tras miles de horas de discusión en asambleas, jornadas de reflexión y Congresos Nacionales, elaboró democráticamente una propuesta de nueva institucionalidad para la Educación Pública y se elaboró un planteamiento unitario.

Recientemente, el actual Directorio Nacional decidió hacer una consulta al magisterio colegiado y no colegiado; pretendían hacerla el 18 de mayo, sin embargo, se impuso la cordura de que una consulta de esta naturaleza requería un tiempo de información y quedó para el 31 de mayo.

Cabe recordar que la consulta de 2016 por la Carrera Profesional Docente se desarrolló, por mayoría, con la participación de los y las docentes, colegiados y no colegiados. Hasta hoy hay actas de dicha consulta que no llegaron y resultó imposible determinar un padrón transparente que la legitimara. Y, por supuesto, se impuso el retiro del proyecto, lo que no prosperó, dando paso al rediseño del proyecto y su promulgación. No obstante advertir ello, el Directorio por mayoría ha insistido en hacer una consulta abierta a no colegiados.

Hay quienes enfrentan esta consulta como una profecía autocumplida, puesto que manifestaron en el Senado, conjuntamente con la derecha, el rechazo del proyecto. No han desarrollado ningún análisis que compare la propuesta del Colegio con el Proyecto de Ley. Por el contrario, se comportan desconociendo la propuesta que democráticamente desarrolló el Colegio e imponiendo su visión opositora del Gobierno a como dé lugar; no importa el contenido del proyecto.

Si miramos los pilares fundamentales de la propuesta del Colegio ella contenía:

-La vuelta de la Educación Pública al Estado.

-Una administración descentralizada en unidades territoriales acorde a criterios de  buena administración educacional, como de gestión pedagógica, financiamiento suficiente, realidad económica, social y cultural del territorio.

-Participación de los actores en  los Consejos de Administración de las unidades descentralizadas.

-Creación de un Servicio Nacional de Educación Pública. Que junto a Seremías y Direcciones provinciales con liderazgo educativo pedagógico, den cuenta de todo el Sistema Nacional de Educación.

-Establecer la condición de empleados públicos de los trabajadores de la Educación Pública reconociendo su especificidad.

-Traspaso sin deudas.

-Promoción de formas colegiadas de Dirección y autonomía de establecimientos educacionales.

Si comparamos estos pilares resultará evidente la coincidencia de ellos con los contenidos del Proyecto de Ley, ¿es posible rechazar un proyecto de estas características? En nuestra opinión, claramente no.

Paralelo a ello, el proyecto requiere de rediseño de alguna de sus propuestas en la discusión en particular y en ellos debemos ser muy activos, por ejemplo en:

-Se requiere una forma de financiamiento distinto de la actual subvención.

-Los asistentes de la educación deben contar con planes de retiro indemnizado y la elaboración pronta de un Estatuto que regule su labor.

-Los y las docentes a través de su representación en los Consejos de Administración deben participar de la propuesta de ternas para la dirección de los servicios descentralizados.

-Establecer concursos rigurosos y de normativa nacional para el ingreso a la nueva educación pública.

-Dejar sentado el compromiso de una vez desmunicipalizada la Educación Pública, paralelamente ir sentando las bases de la Nueva Escuela y Liceo, que considere a lo menos desarrollo de proyectos pedagógicos apropiados a ellas, construcción de comunidades de aprendizaje, gestión de autonomía pedagógica y no gerencial,  nuevos roles pedagógicos de los Consejos de Profesores, entre otros.

El rechazo oportunista y politiquero del proyecto es el peor escenario. Ello deja cautivo al magisterio de la coyuntura político-electoral a la que algunos desean arrastrarlo, negando la sal y el agua a cualquier iniciativa que no sea la de ellos. Lo que  trae como consecuencia que no se desmunicipalice  ahora.

Debemos alertar desde ya a la base del magisterio de las maniobras en las que se nos pretende enredar, incluso a costa de que las cosas queden como están.

 

 

 

 

 

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