Vigencia y fortaleza del Partido Comunista de Chile

El PC sigue siendo parte esencial y protagónica de la historia contemporánea de Chile.

Editorial. El Siglo. Es innegable el significado político, social e ideológico que tiene el hecho de que el Partido Comunista de Chile sea una de las colectividades más grande del país, con alrededor de 40 mil afiliados formalmente -reconocidos por el Servicio Electoral- y con alrededor de 50 mil personas que firmaron para pertenecer a sus filas.

Es una realidad concreta que, en el marco institucional del país, el PC está legalizado en las 15 regiones de Chile, y cuenta con el apoyo masivo del pueblo para ser parte de la vida política nacional, con opciones presidenciales y de representación en el Parlamento e instancias regionales y comunales.

A lo que hay que añadir la participación de los comunistas en el movimiento sindical y estudiantil, en el ámbito de la cultura, de la defensa de los derechos humanos, en las luchas de las mujeres y los pobladores, en la reivindicación de las demandas de los trabajadores y el pueblo, en las batallas por las transformaciones sociales, democratizadoras y económicas, y en su constante oposición al modelo económico neoliberal y una institucionalidad autoritaria.

El PC, sus militantes, respondió a una exigencia de la nueva ley de partidos políticos, en el contexto de criterios de transparencia y legitimidad de la actividad política, y como una de las consecuencias de actividades ilícitas e irregulares de personeros de la mayoría de organizaciones partidistas en la cuestionada vinculación dinero-política, que incluyó financiamiento ilegal de campañas electorales, cohecho y pagos a parlamentarios por parte de consorcios privados cuando se aprobaban leyes. Y el PC respondió con solidez, superando en alrededor de 20 mil afiliados el mínimo de 18 mil 500 inscritos que se debía tener. Como lo afirmaron sus dirigentes, influyó en este verdadero record el que el Partido Comunista no tuviera ninguna causa o investigación por delito electoral, corrupción o mala práctica en sus actividades. Quedó claro que la ciudadanía confía en los comunistas.

Un primer aspecto que se podría destacar, es la capacidad organizativa y de activación de sus estructuras que tuvo el PC en esta ocasión, desarrollando en todo el territorio de Chile la Campaña Gladys Marín, demostrando que para un partido son vitales sus militantes y el esfuerzo colectivo y organizado. En ello influyó que el PC llegó a donde no llegan otras colectividades, mimetizándose con el pueblo.

La consigna de “A Chile le hace falta la voz de los comunistas” se tradujo, finalmente, en que la voz fuerte y firme de los y las comunistas se continuará escuchando en todos los espacios de la vida nacional.

Un segundo aspecto tiene relevancia histórica. Nuevamente quedó demostrada la vigencia y la fortaleza del Partido Comunista de Chile, que lleva más de un siglo siendo parte de la historia de este país, protagonizando decisivas luchas populares y de ideas, consecuente en la defensa de los trabajadores y del pueblo, promoviendo una sociedad nueva, socialista, solidaria, desarrollada, justa y soberana.

Nadie debería olvidar que al Partido Comunista se le quiso exterminar. En varios momentos fue el propósito de fuerzas de la derecha, golpistas y reaccionarias. Ante la coherencia, ímpetu e incidencia en el pueblo, la derecha y sectores del empresariado, en varios momentos con el apoyo de los militares, desataron la persecución, la represión y el genocidio contra los comunistas. Producto de ello, miles de miembros del PC fueron asesinados, desaparecidos, torturados, encarcelados, relegados y exiliados. Pero no se logró hacer desaparecer del mapa al Partido Comunista. Lo que ocurre hoy, en el siglo XXI, da cuenta de que esta organización sigue viva y luchando. Un elemento a destacar en esta exitosa campaña de afiliación, es el mensaje a la derecha de que este partido es parte y seguirá siendo parte del pueblo, de la sociedad y de las mejores causas populares y democráticas.

Es destacable también que todo esto va de la mano con el ideario de los comunistas, con sus propuestas para un Chile más justo, equitativo y democrático. Con sus tesis ideológicas que nutren las batallas de los trabajadores, de los jóvenes, del pueblo, y que van señalando caminos en los derroteros de consagrar una sociedad mejor para las grandes mayorías, y encarando las ideas conservadoras, neoliberales, retardatarias y oscurantistas de la derecha y sus aliados.

Sin duda que ser uno de los partidos más grandes de Chile y con una indesmentible vinculación con el pueblo, le trae más compromisos, desafíos y tareas a los comunistas. Al mismo tiempo, ser blanco de ataques despiadados. Nada nuevo para ellos. Lo claro es que el Partido Comunista sigue siendo parte esencial y protagónica de la historia contemporánea de Chile y una voz imprescindible en los procesos actuales y futuros.

Deja un comentario