La derecha y su opción presidencial

Piñera intentará convencer por todos los medios que su alternativa presidencial es la que requiere Chile. 

Pablo Monje-Reyes

Encargado Electoral del Partido Comunista

Cuando vemos a Sebastián Piñera erigiéndose como el candidato presidencial de la derecha, en una ceremonia estilo partido republicano gringo, queda muy claro que vamos a tener que soportar su prepotencia empresarial discursiva durante muchos meses.

Piñera intentará convencer por todos los medios que su alternativa presidencial es la que requiere Chile. Que un empresario “exitoso” es quien debe conducir los destinos del país. Quien supo hacer riqueza para su familia, es quien podrá darle estabilidad y bonanza a tan alicaído país. “Vengan a mí, que yo los salvaré”, llegará a decir Piñera en su búsqueda de apoyo electoral. En unos días más escucharemos las peroratas de que hay sacar la grasa del Estado. Hay que modernizar el Estado privatizando, porque los empresarios son más eficientes y enfrentados al lucro ¡¡lo saben hacer  muy bien!! En cambio, los burócratas son un lastre para la sociedad, son corruptos y les roban a todos los chilenos.

En todo caso, la evidencia muestra  en los últimos años los grandes empresarios chilenos, en los cuales tanto confía Piñera, han estado sometidos a explicar ante la justicia procesos como: la colusión de las farmacias; colusión de los pollos; colusión del confort;  colusión de los pañales. Cabe aclarar que por medio del fenómeno de la colusión son perjudicados todos los chilenos y todas las chilenas, porque tienen que pagar precios de productos o servicios por sobre el valor de un mercado competitivo. Los únicos beneficiados de la colusión, con ganancias exorbitantes,  son estos empresarios “eficientes”. Ellos saben que las leyes los benefician. Pagarán multas muy pequeñas. Por último, se reirán de los consumidores en su cara. No les pasará nada. Muchos de estos empresarios clara y resueltamente apoyarán a Piñera. ¿Por qué razones?

Porque Piñera les va dar garantías de seguir viviendo de flexibilidades legales que les permitirán a los empresarios seguir disfrutando una cultura del abuso. En el ámbito comercial, como en el ámbito laboral.

De hecho, Piñera en su proclamación planteó retrotraer la reforma laboral y la reforma tributaria. No habló nada sobre modernizar el Estado y mejorar las capacidades de fiscalización al capital por medio de las distintas Superintendencias, como por ejemplo, de Bancos, AFP, Isapre y otras. Él sabe cómo empresario “exitoso” que modernizar el Estado en estas áreas es ir en contra del interés del empresariado Chileno y sus ganancias millonarias.

Este es el proyecto de la derecha política. La derecha está entregada servilmente al empresariado. De hecho, la derecha y sus personeros le deben su bienestar personal y familiar a ellos. Solo basta mirar como gran parte de los senadores UDI están involucrados en la tramitación de la Ley de Pesca. Ley definida y redactada por los grandes empresarios pesqueros.  Este empresariado se colude y compra legislaciones. Se beneficia de las leyes y lucha tenazmente contra las reforma tributaria y en contra las políticas de redistribución de la riqueza. Por eso Piñera se atreve a decir en su proclamación que borrará todo vestigio de las reformas hechas por el actual gobierno. Tiene el apoyo político de una derecha débil en lo ideológico y en la lectura política de donde conducir al país.

Nuevamente la derecha en manos de un empresariado cuya naturaleza de vida es hacer negocios y proteger a sus congéneres. Realmente feble y mediocre el proyecto de la derecha política para el país.

One thought on “La derecha y su opción presidencial

  1. “Se busca, Sebastián Piñera Echenique, el ladrón más grande de Chile” leí en un aviso el día de la proclamación de este candidato.

    Y es que a pesar de todo, la población asume impávida los episodios narrados por la prensa tradicional e independiente.

    ¿Será que los chilenos se confinan al viejo refrán mejor diablo conocido que diablo por conocer?

    Con el ánimo de refrescar la memoria:

    1. El desfalco al Banco de Talca

    En el 28 de agosto de 1982 se ejecutó una orden de arresto en contra de Sebastián Piñera por fraude contra el Banco de Talca.

    La orden estipuló que Piñera había sido autor de infracciones a la Ley General de Bancos, a la vez que era cómplice por cargos de estafa contra accionistas minoritarios.

    El Banco, tenía más de 200 millones de dólares prestados a empresas relacionadas, o sea, cinco veces su capital. Esto cuando la ley sólo permitía un límite máximo del 25% de sus reservas.

    En este sentido, según constató la pesquisa, el banco había otorgado créditos a sociedades fantasmas sin ningún tipo de garantía.

    Por ello, Piñera se fugó durante 24 días para darles tiempo a sus abogados de preparar su defensa.

    Un estafador!

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